Cocaína dentro de piedras: un novedoso método descubierto en Madrid

13/06/2019

La operación llevada a cabo recientemente por la Policía Nacional en Humanes, donde se intervinieron casi 800 kilos de cocaína dentro de piedras falsas, pero muy conseguidas, ha descubierto un novedoso método de distribución de droga que ahora estudian las mayores agencias de seguridad del mundo.

Los cerca de 800 kilos de cocaína decomisada han sido expuestos este jueves en la Jefatura Superior de Policía de Madrid antes de su análisis por Científica, y responsables de la investigación han contado los detalles de la denominada operación Janka -el nombre de una de las empresas implicadas en el entramado- que culminó con once detenidos.

Los agentes que acudieron el pasado 28 de mayo a una nave de Humanes, una localidad de menos de 20.000 habitantes situada a 26 kilómetros al sur de la capital, sabían que allí había droga pero no que estaban ante un método de ocultación novedoso a nivel mundial que iba a interesar a las mejores agencias de seguridad.

Allí había aparentemente 188.000 kilos de piedra en rocas que habían viajado en barco desde Ecuador a Barcelona.

Tres días picando piedra

Pero se fijaron en que los implicados habían picado algunas y decidieron romper el resto, a mazazos, y así vieron que muchas eran falsas piedras rellenas de bloques de cocaína de un kilo.

Tardaron tres días en picarlas y sacar los 785 paquetes, que en el mercado habrían supuesto 9,5 millones de dosis que ahora serán destruidas en las instalaciones dedicadas a este menester, salvo la mínima parte que se utiliza para su análisis.

El cargamento había salido de Guayaquil (Ecuador) y tras hacer escala en Cartagena de Indias (Colombia) llegó al puerto de Barcelona, desde donde pasó por Zaragoza antes de llegar a Humanes

Se había declarado como material de cobre y las falsas piedras estaban hechas con este material y argamasa. Se les ponía la droga en medio y se cerraba cada "piedra" para que se secase, tras lo que se manchaba con polvo de piedra real para un acabado perfecto.

De entrada, según han precisado los investigadores, la cocaína decomisada parece bastante pura y, una vez mezclada para su venta, de cada bloque se podrían sacar cien.

Ahora hay que tirar del hilo para saber si hubo más alijos como este que sí llegaron a su destino y si los arrestados, liderados por un mejicano y un matrimonio venezolano, tenían más envíos pendientes.

Alto tren de vida sin oficio conocido

"Si no nos hubiésemos puesto a picar la piedra no hubiéramos dado con la droga, porque dentro de esos bloques ni se ve ni se huele", ha explicado Gabriel Sánchez, jefe de la sección de Estupefacientes de la Brigada de Policía Judicial de Madrid.

Llevaban desde noviembre de 2017 detrás de un grupo de narcos porque sospecharon de una pareja de venezolanos que, sin trabajo ni actividad conocida, llevaban un alto tren de vida, y además tenían allegados en diferentes países y viajaban a Estados Unidos y México.

Controles superados

El inspector jefe ha subrayado que se trataba de un grupo "perfectamente estructurado y estable, en el que cada uno tenia sus roles" y que había ideado "un sistema tan novedoso, peculiar y llamativo que pasaba inadvertido a todos los controles, y de hecho entraron doce contenedores que pasaron inadvertidos".

Solo tres de los arrestados tenían antecedentes, algo que según ha recordado el mando policial es muy valorado en el mundo del narcotráfico.

El responsable de la Brigada de Científica, Julián Torres, ha detallado que de la droga decomisada se tomarán diferentes muestras entre los diferentes tipos de paquetes, ya que los hay de diferentes colores, y así se determinará su composición y su posible relación con otros alijos.