Operativo de búsqueda de Pablo Sierra en aguas del Guadiana a su paso por Badajoz.

La autopsia confirma que Pablo Sierra murió por accidente

La delegada del Gobierno en Extremadura remarca que no hay terceras personas implicadas en el fallecimiento del joven en Badajoz

RUBÉN BONILLA Badajoz

«La autopsia reveló que no había participación de terceras personas». Es la respuesta de la delegada del Gobierno en Extremadura, Yolanda García Seco, a preguntas de los periodistas de si había novedades en la investigación de la muerte de Pablo Sierra, cuyo cadáver fue recuperado el pasado viernes en Badajoz.

García Seco ha incidido en que los datos revelados por la autopsia al joven universitario de Matemáticas ha refrendado que la muerte se había producido de manera accidental, principal hipótesis con la que trabajaba desde el principio la Policía Nacional. «Que descanse en paz esa familia, que ha sido un trago muy doloroso para todos pero principalmente para ellos que no sabían donde estaba su hijo», ha añadido García Seco. Además, la delegada del Gobierno ha vuelto a agradecer a la policía su trabajo y a todos los que han colaborado en su búsqueda

El caso de Pablo Sierra ha mantenido este mes de diciembre en vilo a Badajoz y a toda la región por las numerosas incógnitas que había alrededor de la desaparición el pasado día 2. Durante los 15 días de búsqueda, hasta el 17 de diciembre, se intentó reconstruir los pasos del joven de Zorita desde que se despidió de sus amigos en una zona de bares del Casco Antiguo de Badajoz y para ello visualizaron las imágenes de cámaras, tomaron declaración a su entorno y a otras personas y analizaron los últimos datos del móvil de Pablo y la sangre hallada en su móvil. Este último fue encontrado en el Pico, una zona del río Guadiana a su paso por Badajoz donde se le buscó los tres primeros días de la desaparición y los tres días anteriores al hallazgo del cuerpo, con ayuda de buzos del Grupo Especial de Operaciones de la Policía Nacional, conocido popularmente como los Geos, y perros de la unidad canina que fueron claves para encontrarlo.

El día que se encontró el cadáver de Pablo, el inspector jefe Chema Garrido, responsable de la investigación, ya apuntó a la muerte accidental. «El chaval ha sufrido un accidente. Tenemos constancia de que se dirigía a la residencia universitaria, a la Rucab, y en el trayecto, se ha equivocado de dirección y, por el motivo que sea, ha aparecido en el río», sostuvo durante la rueda de prensa ofrecida junto a la delegada del Gobierno y el subinspector Mejía, de los GEO.

El caso de la muerte de Pablo Sierra continúa bajo secreto de sumario decretado por la jueza del Juzgado de Instrucción número 3 de Badajoz.