Preparativos. Antes de subir la mercancía al camión la precintan . / arcadio suárez

El virus vacía la despensa de las asociaciones

Efectos de la pandemia. «Las estamos pasando canutas», aseguran desde La Posada, en Tamaraceite. Canarias7 acompaña a tres entidades a recoger su lote mensual en el Banco de Alimentos

Luisa del Rosario
LUISA DEL ROSARIO Las Palmas de Gran Canaria

La demanda de la ayuda básica para sobrevivir no ha dejado de crecer en el último año debido a la crisis económica derivada de la crisis sanitaria. Así lo explican desde las entidades que acuden mensualmente por el lote de comida que reparte el Banco de Alimentos de Las Palmas. «Las estamos pasando canutas», asegura Christopher Coutant, de la Asociación benéfico-asistencial La Posada, en Tamaraceite. Desde su institución se atiende a 636 personas, «170 familias más que a principios del año pasado», asegura.

Antes de la pandemia, las personas que colaboraban con esta asociación caritativa católica se reunían «para rezar», comenta Coutant, momento en el que también aprovechaban para hacer donaciones. Con las restricciones por el virus eso cambió, lo que repercutió en la cantidad de donativos que recibían. «Muchas asociaciones han cerrado por la covid», abunda.

La Posada no solo atiende a quienes tienen «los papeles», esto es, personas derivadas por los servicios sociales y, por tanto, con derecho a un lote completo de alimentos, sino a gente que vive en la calle. «Les damos un desayuno y una merienda» y pueden «ducharse» en las instalaciones de la entidad. Pero la situación está al límite, afirma Coutant: «Estamos poniendo nosotros dinero, y no podemos más».

«Ahora viene más gente normal, parejas que tenían una hipoteca y que no puede pagarla, gente que tenía un nivel de vida, que, aunque con dificultades, llegaba a final de mes, pero ahora no tienen ni para comer», añade.

Además del camión, que tienen que pagar las asociaciones radicadas en el municipio de Las Palmas de Gran Canaria porque el Ayuntamiento capitalino cortó las ayudas, cinco miembros de La Posada llevaron esta semana al Banco de Alimentos sus vehículos particulares para trasladar las verduras y fruta fresca, conservas, granos y congelados que les asignan. «La gente es solidaria si la haces ver» cómo está la situación, señala el representante de La Posada, sin embargo, cree que no estamos concienciados de la «terrible crisis» que se avecina. «En el aire flota un todo va bien, pero no todo va bien. Esto tiene tela», añade Coutant.

Martina Suárez acude al Banco de Alimentos en nombre de Alcer Las Palmas. En su asociación 136 personas reciben ayuda alimentaria. Se trata de una entidad que lucha contra las enfermedades renales. Quienes reciben la ayuda alimentaria «son pacientes que tienen pocos recursos económicos», señala la trabajadora social.

Con la pandemia, explica, también han visto aumentar el número de personas que les piden ayuda. Además, hacen trabajo de orientación para derivarlas a los servicios sociales.

Luis Fernando Terán viene en nombre de la Iglesia Española Reformada Episcopal, en Ciudad Jardín. A ellos solo le corresponden un lote para 20 personas, pero a la entidad llegan muchas que «no cumplen los requisitos, no tienen papeles». Así que lo que les corresponde «es superpoco» para atender «las necesidades que hay», afirma.

Al Banco de Alimentos acuden diariamente entre siete y nueve entidades diferentes.

Un 60% más

Los números que maneja la entidad confirman lo que cuentan las asociaciones. A finales de diciembre de 2019 la institución repartía alimentos a 127 entidades que llegaban a 18.203 personas. Un año después, en diciembre de 2020, ya eran 128 entidades y 29.479 personas, un 60% más.

Los kilos de comida entregados también han aumentado, de 3,8 millones en 2019 a los 4,1 de 2020, sin embargo, el año anterior a la pandemia cada persona recibía 213 kilos de alimentos, por los 143,5 que recibió el pasado.

Las perspectivas de futuro no son halagüeñas. En este primer trimestre de 2021 las cifras siguen creciendo, ya son 132 entidades y 31.479 personas, un 73% más que hace 15 meses. «Nos preocupa el agotamiento de la solidaridad de la gente», reconoce el presidente del Banco de Alimentos de Las Palmas, Pedro Llorca, que ve menguar las existencias. «Estamos tremendamente preocupados», reconoce. De hecho, quieren organizar una gran operación kilo antes de junio para llenar de nuevo la despensa.