Canarias, primera comunidad en usar la ‘app’ que rastrea contagios

El Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital ha elegido a Canarias para que sea la primera comunidad autónoma en poner en marcha de forma experimental la aplicación mediante la que se podrán rastrear a través de los móviles los contagios producidos por la Covid-19, uno asunto crucial en los planes de desescalada.

Tras el anuncio realizado ayer por la vicepresidenta y ministra Nadia Calviño en el Congreso, el director general de Modernización del Gobierno autonómico, Pablo Hernández, explicó que Canarias ha estado interesada desde un principio en participar en esta iniciativa paneuropea y «al final, el ministerio se decantó por nosotros frente a otras comunidades autónomas.».

Las previsiones que maneja el Gobierno es que la app pueda ser instalada en los teléfonos móviles en la «primera quincena de junio», aunque todavía falta ultimar algunos detalles, como por ejemplo el funcionamiento exacto, dado que hay que hacerlo compatible con la protección de datos.

Tampoco se ha decidido todavía quién va a ser el gestor de esos datos. Hernández indica que en el consorcio europeo, que está desarrollando el motor que va detrás de este tipo de aplicaciones, hay dos modelos distintos, uno más centralizado y otro menos.

España apuesta por éste ultimo de tal forma que «el sistema te comunica que has dado positivo y tú eliges si autorizas al Gobierno del Estado a que lo comunique con usuarios que hayan podido estar cerca, o si quieres compartirlo con la agenda de tus contactos, porque el dato se queda en el terminal», explica a grandes rasgos el director general.

A este último respecto, Pablo Hernández aclara que «nuestro motor no será, al menos en un principio, el que están desarrollando Google y Apple, sino el del consorcio europeo». No obstante, dado que el de estas multinacionales va a estar muy extendido y los terminales son suyos, «la idea es que cuando se introduzca en la Unión Europea, se someta a la normativa europea, tanto en privacidad como en seguridad e interoperabilidad».

Otra de las cuestiones que están pendientes de definir es si el rastreo se producirá a través de tecnología bluetooth o geolocalización. «Depende de un tema técnico; el GPS alcanza unos 100 metros y el bluetooth es de 10 metros», explica. En cuanto a la seguridad, en ambos casos, «es prioritario, dado que se están manejando datos no solo personales, sino datos de seguridad muy alta al ser de carácter sanitario».

Hernández incide en que «para el ministerio, el consorcio europeo y por supuesto nosotros la máxima prioridad es la privacidad de datos y también la seguridad».

Para el representante gubernamental es importante que Canarias haya sido elegida, entre otras cosas porque al tener una economía dependiente del turismo, esto va a posibilitar que, «si al final hay un proyecto europeo armonizado, cuando venga un turista alemán, por ejemplo, su sistema sanitario pueda hablarse con el nuestro».

Pero en la elección del ministerio también ha tenido que ver Canarias tenga «bastante avanzado» un sistema de comunicación de datos entre los distintos departamentos de Sanidad -atención primaria, epidemiología-, que con la desescalada tan avanzada, se prevea que haya «mucha movilidad de personas, lo que permite comprobar si este tipo de aplicaciones funciona correctamente» y por último, el hecho insular posibilita «discriminar muy bien el movimiento de personas de unos territorios a otros».

De todos modos, la efectividad de esta herramienta depende de la población mayoritariamente decida instalarse en sus móviles la aplicación. «Para un ratio a partir del 50%, se podrá ver si la aplicación es efectiva -señala Hernández-, y sobre todo en el rastreo de los contagios».