El magistrado no quiso pronunciarse sobre qué pasará si es suspendido de sus funciones

Alba: «No voy a tolerar ni una presión más con el caso Faycán»

11/05/2018

El magistrado Salvador Alba se mostró contundente ayer al denunciar que había recibido numerosas presiones para que dictase cuanto antes la sentencia del caso Faycán, de la que es ponente. «A mí se me ha presionado para dictar la sentencia con toda velocidad, cuando es un fallo en el que, solo su procedimiento, es muy voluminoso», manifestó.

Unas presiones que detalló, comenzaron «con aquella liberación» de sus funciones «del TSJC que hacen de oficio para que sacara la sentencia cuanto antes», matizó.

A pesar de esta circunstancia, Salvador Alba señaló que va a «seguir trabajando sobre esta sentencia con el ritmo que considere conveniente. Si llega el CGPJ y me suspende de mis funciones de forma cautelar, el problema ya no será mío sino de la Fiscalía y el TSJC. No voy a correr ni darme prisas por el hecho de que se haya dictado un auto de apertura de juicio oral. Ya está bien de presiones con el caso Faycán. No voy a admitir ni tolerar ni una más. Estoy cansado de tantas presiones», exclamó visiblemente molesto.

«Si llega el CGPJ y me suspende de mis funciones de forma cautelar, el problema ya no será mío sino de la Fiscalía y del TSJC»

El magistrado de la Sección Sexta de la Audiencia Provincial no quiso pronunciarse sobre qué pasará si es suspendido cautelarmente de sus funciones antes de que haya hecho público el fallo del Faycán, aunque admitió que «puede plantearse un tema muy serio como puede ser la repetición del juicio».

Según se desprende de las palabras del magistrado, la sentencia no ha sido redactada aún, pero si ha «estudiado todo el caso de manera concienzuda. Hay las cuestiones previas importantes que resolver y que fueron polémicas en su momento como la transformación de los acusados en testigos, y por esto se ha hecho un estudio a fondo de estas cuestiones».

Alba negó haber hablado aún con sus compañeros de Sala sobre este fallo, pero intuye que la deliberación «no será larga» y podría ver la luz en dos o tres semanas, aunque no dio más detalles sobre este asunto.

Defensa fundada.

Según la representación legal del magistrado, van a articular una defensa «fundada en pruebas y no en sospechas como hacen las acusaciones y la instructora. Vamos a aportar pruebas que no se han aportado a lo largo de la instrucción que van a salir a la luz ahora en el escrito de defensa», afirmó esta parte. «Hay numerosas pruebas documentales que destapará la gran cantidad de irregularidades que se han producido a lo largo del procedimiento desde su origen».