Tribunales / Juicio por el asesinato de Davide Fervorini

La piedra pesaba 30 kilos

01/07/2020

Un agente de la Policía Científica que realizó la inspección ocular del alpendre de Barranco Seco donde asesinaron en septiembre de 2018 al italiano Davide Fervorini, manifestó que la piedra con la que golpearon su cráneo en, al menos, dos ocasiones pesaba «unos 30 kilos». «Cuando llegamos vimos al cadáver en el suelo en posición de decúbito supino tapado con unas tablas y al lado la piedra que usaron para golpearle en la cabeza», manifestó el agente.

La segunda jornada del juicio por el asesinato del italiano y que sienta en el banquillo a seis personas que, presuntamente, robaron y mataron a la víctima y además traficaban con drogas, se centró en la testifical de todos los agentes de la Policía Nacional que intervinieron de una u otra forma en la investigación.

El responsable de la inspección ocular detalló al jurado popular que hallaron el cadáver de Fervorini el 16 de septiembre de 2018 con una «putrefacción que iba desde la cabeza hasta la zona abdominal y lleno de larvas. Estaba en una pequeña habitación cubierto con una tabla y una hoja de ventana y junto a una piedra de grandes dimensiones que podría pesar unos 30 kilos y que tenía restos de sangre», detalló el agente.

Días después, encontraron en la zona la cartera del fallecido que fue localizada por un vecino que caminaba por Barranco Seco y una parte del bate de béisbol con el que también golpearon al italiano, así como bridas y un guante que utilizaron los acusados para perpetrar el golpe.

Sophia «ordenó matarlo».

La responsable del Grupo de Homicidios de la Brigada Provincial de Policía Judicial de Las Palmas narró al jurado que primero localizaron a «los dos principales sospechosos que eran Rubén y Adonay e intervinimos sus teléfonos y así capturamos al resto de la banda», manifestó.

A raíz de estas pesquisas, primero detuvieron a Sophia Valinhas G. B. M., que era amiga del fallecido e ideó el plan; a Adonay S. G. y a Rubén P. S. y después, tras la confesión de la acusada, apresaron a los otros tres imputados: Alejandro A. S., Wilson Enrique Q. B. y Layonel P. S., si bien pensaban que este último era también un encubridor pero finalmente solo lo acusaron por narcotráfico.

Alejandro confesó «que Adonay fue quien golpeó con una piedra»

Además, la responsable de homicidios hizo especial hincapié en la declaración que le realizó Adonay en sede policial en la que, según relató, «me dijo que Sophia –que era pareja de su padre– les había animado a matar a Davide» cuando estaban planeando el golpe. Posteriormente y ya en el alpendre de Barranco Seco, «Sophia ordenó que lo mataran porque insistió en que los iban a descubrir ya que él la conocía», declaró la inspectora que narró Adonay S. G. cuando fue detenido.

Por otra parte, la inspectora indicó a preguntas de la fiscal María Eugenia Rodríguez que Alejandro le confesó «que Adonay fue quien golpeó con una piedra a Davide Fervorini en la cabeza hasta en dos ocasiones», y que la muerte del italiano se planeó desde que mantuvieron una reunión previa al crimen los cinco acusados de asesinato en la casa de Adonay, en Valleseco. «Ella hablaba que teníamos que matarlo, que estaba claro y solo faltaba ver cómo lo iban a hacer», añadió el acusado en su declaración ante la Policía Nacional.

Tres meses de intensa investigación.

Los policías detallaron ayer cómo se había desarrollado la investigación del asesinato de Davide Fervorini, desde el día que planearon los hechos hasta la detención de los seis acusados tres meses después de que se hallara el cuerpo del italiano el 16 de septiembre en un alpendre abandonado en Barranco Seco y en estado de descomposición.

De la misma forma, relataron cómo reunieron las pruebas inculpatorias que les llevaron a la detención de los seis acusados a partir de la localización de sus vehículos, la intervención de sus móviles y los datos de geolocalización, así como de las declaraciones de los testigos que figuran en la causa.

En esta segunda sesión del juicio, la inspectora de Homicidios dijo que presenció la declaración de Adonay S. G. y Alejandro A. S. en la que narraron cómo llevaron a cabo la emboscada a Davide Fervorini en el alpendre. Allí había quedado con Sophia Valinhas G. B. M. para una cita íntima y, al llegar, los cuatro acusados se abalanzaron sobre él de forma sorpresiva para golpearlo.

Todos menos Sophia llevaban pasamontañas y guantes y ropa de repuesto, puesto que la utilizada en el crimen la quemaron en otro barranco de la capital esa misma noche antes de ir al McDonald’s de Telde a comerse una hamburguesa que pagaron con el dinero que robaron de la cartera del fallecido.

También, un subinspector señaló que Adonay fue quien arrojó el bate de béisbol por una ladera del barranco y que Wilson se deshizo del teléfono móvil del fallecido, que aún no ha sido localizado.

«Una gran violencia física».

Jornadas intensas. Este juicio alcanzó ayer su meridiano con la declaración de los policías. Hoy prestarán declaración los testigos por la mañana y por la tarde llegará uno de los momentos más importantes con las periciales en las que los forenses explicarán las causas de la muerte de Fervorini. Las conclusiones e informes se llevarán a cabo el jueves por la mañana y luego el jurado se aislará a deliberar

Autopsia. Según el informe de autopsia que desarrollarán las forenses en la tarde de hoy, los mismos detectaron una herida inciso-contusa en la región parietal izquierda de la víctima, que se traduce como una fractura-hundimiento de la misma. Además, las líneas de fractura que derivan de dicha lesión inicial produjeron un hundimiento del techo de la órbita izquierda, así como una línea de fractura que discurre por el hueso parietal derecho hasta la región occipital.

Detalles. A nivel encefálico, las especialistas no pudieron comprobar su afectación directa debido al avanzado estado de putrefacción del cadáver, pero «en base a la severidad de las lesiones óseas y sus características» consideraron «previsible que hubiese originado una afectación encefálica de grado severo», que pueda traducirse «a una afectación de centros vitales del encéfalo, que contribuyeron a la muerte» del italiano. También evidenciaron una fractura con separación de fragmentos mandibulares. A nivel torácico, hallaron «lesiones contundentes» y múltiples fracturas costales.

Violencia. «Entendemos que las lesiones a nivel craneal y facial son las de mayor entidad. Todas ellas implican una gran violencia física», señala el informe.