A juicio un intento de asesinato por celos

La intentó asesinar y dice que «solo quería ponerla fea»

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06/02/2019

Llegó a la sala en silla de ruedas y con unas gafas de sol porque apenas ve un 50% por un solo ojo. Se trata de la víctima de un presunto intento de asesinato, que ayer declaró al Tribunal que «lo que mas me dolió fue cuando me acuchilló en los ojos», refiriéndose a Rosa Angélica E.R., de 24 años, y que ayer admitió ser la autora de la agresión, aunque dijo no recordar los detalles.

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La agredida relató a la Sección Primera de la Audiencia Provincial que «iba a mi trabajo cuando veo que una chica estaba en el portal y me dijo que me estaba esperando. Le respondí que no tenía nada que hablar con ella y fue en ese momento cuando me jaló del pelo y me apuñaló en el cuello. Intenté subir las escaleras y le grité que me estaba matando, pero me quedé paralizada y fue en ese momento cuando me acuchilló en los ojos, que fue lo que más me dolió. En esos minutos solo pedí que Dios la perdonara, pero ella no paraba de acuchillarme», relató. También detalló que sabía quien era la presunta agresora porque «el hijo de la persona a la que cuidaba y que me había contratado me habló de ella. Me enseñó una foto de su pasaporte y otras en el WhatsApp y que le decía cosas mías para ponerla celosa. Sabía que estaba celosa porque le decía que yo era muy guapa, a lo que respondí que no quería problemas», contó al Tribunal.

Por su parte, la acusada Rosa Angélica E.R., de nacionalidad hondureña, negó acordarse de los detalles de la agresión, aunque reconoció «lo que he hecho». Negó que estuviese esperando a la víctima «era a otra persona, pero no me acuerdo de nada más, estaba todo muy oscuro. Luego me desmayé y cuando me desperté vi que tenía sangre en las manos y no podía creer nada», manifestó.

En la vista, varios agentes de policía que participaron en la investigación manifestaron que la acusada les había contado que «lo que quería era ponerla fea», refiriéndose a la víctima y explicaron que, al registrar el móvil de la detenida, vieron como días de la agresión antes había hecho búsquedas en internet para recabar información sobre cómo cometer un crimen con las manos y no ser atrapada, cómo usar ácido sulfúrico o qué hacer para evitar ser localizada rastreando la posición de su teléfono móvil.

La Fiscalía, que pide para la procesada 15 años de cárcel, asegura en su escrito de cargos que fue a buscar a su víctima a un edificio donde trabajaba como cuidadora de una anciana y, tras esperarla oculta en un rincón del portal durante horas, la atacó con un cuchillo, causándole más de una decena de heridas graves.

Hasta el punto de que policías que la auxiliaron en el primer momento han destacado el estado crítico en que la hallaron y su convicción de que recibió un trato "brutal".

"Yo, desde luego, no he visto otra cosa igual en 23 años que llevo de policía", ha afirmado un subinspector que dirigía el equipo que inicialmente actuó en el caso al comparecer como testigo en el juicio, a cargo de la sección primera de la Audiencia Provincial.

Su parecer ha sido corroborado por otro de los primeros agentes en llegar al escenario del crimen, que ha precisado: "Todos los compañeros coincidimos, y ni el médico que la atendió, que lleva 30 años en el hospital, había visto algo así".

De hecho, los funcionarios del Cuerpo Nacional de Policía llegaron a temer por la vida de la joven, que se salvó porque un vecino entró en el portal cuando todavía la estaba acuchillando su agresora, que huyó del lugar, y por la coincidencia de que los agentes estaban de servicio en la calle de atrás.

Allí, mientras intervenían para atajar una pelea entre varias personas, les alertaron de que cerca habían encontrado a una mujer herida, ha expuesto el subinspector, que pensó que podía ser alguien implicado en la misma riña pero comprobó luego que era algo peor.

Tales fueron su sorpresa e impresión que, antes que nada, decidió acudir a un restaurante próximo donde solicitó unos manteles para impedir que la mujer se desangrara taponando los múltiples cortes que presentaba.

Cortes producidos con un cuchillo de sierra de 21 centímetros de hoja que le afectaron al cuello, la espalda, la cara y ambos ojos, dejándole secuelas que la han convertido en una discapacitada sin apenas visión que precisa ayuda para llevar a cabo "acciones cotidianas básicas", según detalla el escrito del fiscal.

Reducción de pena.

Aunque, en principio, tanto fiscal como acusación particular pedían para la acusada 15 años de cárcel por asesinato en grado de tentativa, las partes llegaron a un pacto con la defensa que podría reducir la pretensión a 10 años de prisión. Hoy se concretará en los informes finales.

Por su parte, el abogado de la víctima, Ibán Uriarte, manifestó que consideraba al empleador de la víctima y pareja de la acusada, «responsable subsidiario, sí o sí. Fue el nexo causal de que haya ocurrido esta tragedia. Indujo a la chica de forma reiterada a la comisión del delito».