Uno de los equipos de bomberos que trabajan en el incendio de la Sierra de la Culebra, durante las labores de extinción. / EMILIO FRAILE / EUROPA PRESS

Nueve comunidades autónomas sufren el azote del fuego en plena ola de calor

Las llamas arrasan diez mil hectáreas en Zamora, y obligan a evacuar a tres mil personas y 250 animales en un parque temático de Toledo

Antonio Paniagua
ANTONIO PANIAGUA Madrid

Numerosos incendios forestales, que llegan a afectar a nueve comunidades autónomas, destruyeron este viernes miles de héctáreas de arbolado. Las temperaturas tórridas no hicieron sino avivar las llamas, que quemaron superficies en Cataluña, Navarra, Castilla y León, Andalucía, Aragón, La Rioja, Comunidad Valenciana, Castilla-La Mancha y Galicia.

El calor, la sequedad del terreno y los vientos racheados favorecieron la extensión de los incendios por amplias zonas de España. El fuego más devastador es el que anoche seguía activo en la Sierra de la Culebra (Zamora), que por el momento ha devorado 10.000 hectáreas y continuaba sin ser controlado. La tormenta seca y el calor extremo se aliaron fatalmente para convertir en brasas extensas superficies de bosque. En una sola noche el territorio calcinado pasó de 900 hectáreas a 10.000.

El calor reinante movió a la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) a poner en aviso naranja o amarillo a nada menos que 16 comunidades autónomas por temperaturas muy altas. Solo Canarias se salvaba del ambiente asfixiante.

Unos 919 militares y 308 medios de la UME trabajan en los dinsintos incendios activos para tratar de sofocarlos.

La voracidad del fuego en la Sierra de la Culebra (Zamora) hizo que fuera preciso evacuar a los vecinos de nueve pueblos: Cabañas de Aliste, Palazuelo de las Cuevas, Pobladura de Aliste, Torres de Aliste, Mahíde, San Pedro de las Herrerías, Boya, Villardeciervos y Cional, poblaciones desalojadas a las que se sumó al mediodía Villardeciervos a causa del abundante humo. Más de 600 vecinos fueron trasladados a Alcañices. Por la tarde soplaron vientos de 30 kilómetros por hora, con rachas de hasta 70 kilómetros por hora.

Cataluña lleva dos días seguidos azotada por grandes incendios forestales simultáneos que por ahora avanzan sin dar tregua y que se han tragado 2.000 hectáreas.

Desalojo de Puy du Fou

Dos de los tres fuegos más voraces, los de Artesa de Segre (Tarragona) y Corbera d'Ebre (Lleida), evolucionan conforme a los pronósticos de los expertos: el primero ya ha abrasado 1.400 hectáreas y puede llegar a afectar a 5.000, mientras que el segundo se da por estabilizado. Más de un centenar de miembros de la Unidad Militar de Emergencias (UME) se incorporaron a las tareas de extinción. Pasado el mediodía los bomberos forestales se afanaban por contener las llamas en la comarca leridana del Solsonès.

En esta última zona inquieta el incendio de Castellar de la Ribera, que se propagó el miércoles por la tarde debido a un rayo. Otro desastre, que comenzó este viernes al mediodía en Lladurs, presenta un potencial destructivo «enorme», de aproximadamente 50.000 hectáreas», según el jefe de los Bomberos, David Borrell.

Otro fuego se registró este viernes por la tarde en la finca Zurraquín, en el término municipal de Toledo y muy cerca del parque temático Puy du Fou España. Las instalaciones de ocio tuvieron que ser evacuadas por la proximidad de las llamas y la densa humareda que se generó. Unos 2.500 visitantes, 700 empleados, 200 aves del espectáculo de cetrería y 55 caballos que participaban en diversas funciones tuvieron que ser evacuados del recinto ante el inminente peligro. Ninguno sufrió heridas. La dirección del parque también suspendió su espectáculo nocturno por razones de seguridad y aseguró que «en ningún momento se ha puesto en peligro al público visitante o a los trabajadores».

El fuego, cuyo origen está siendo investigado -se sospecha de una máquina cosechadora-, se extendió rápidamente por una zona de matorrales y pastizales.

En Andalucía, en el incendio de Pujerra (Málaga) han ardido unas 4.866 hectáreas. Los efectivos mantienen la vigilancia del fuego, controlado desde el pasado miércoles.

El aire fresco pondrá fin este domingo al tiempo sofocante

La ola de calor, que se abate sobre casi toda España, está dejando récords de temperaturas máximas absolutas en el mes de junio. Los pronósticos señalan que este episodio de calor, como lo define la Aemet, acabará este domingo. Si aciertan las predicciones, la entrada por el norte de aire fresco proveniente del Atlántico dará lugar a un «descenso acusado y generalizado» de temperaturas de hasta 12 grados menos que el día anterior. Esta caída drástica del mercurio en buena parte de la península pondrá fin a una de las olas de calor más tempranas que se recuerdan con temperaturas por encima de los 40 grados.