Solo el 10% de los enfermos renales canarios realizan su diálisis en casa

14/03/2019

El archipiélago está por debajo de la media nacional en el uso del tratamiento peritoneal. Los nefrólogos llaman al cuidado de los riñones con medidas preventivas en el día mundial del órgano.

Canarias se sitúa por debajo de la media nacional (11,25%) en el uso de la diálisis peritoneal que permite al paciente dializarse en casa, sin necesidad de acudir a un centro sanitario cuando lo ideal es que alcance el 30%. Solo el 10,81% de los pacientes que se mantienen en diálisis utilizan el modelo peritoneal, por tanto, casi el 90% está en hemodiálisis, según los últimos datos que recoge el Registro Español de Enfermos Renales de 2017, que contabiliza 3.020 enfermos canarios en tratamientos sustitutivo renal, de los cuales 1.502 (49,74%) están en hemodiálisis, 182 (6,03%) en diálisis peritoneal y 1.336 (44,24%) han recibido un trasplante.

Estos datos los da a conocer la Asociación para la Lucha Contra las Enfermedades del Riñón (Alcer) en el marco del día mundial del riñón que se celebra hoy, día 14 de marzo, bajo el lema Salud renal para todos en todos lados. «Es importante recordar a la población la importancia del cuidado de los riñones y de las conductas preventivas», señala Nicanor Vega, nefrólogo del Hospital Universitario de Gran Canaria Doctor Negrín, que añade que el modelo de diálisis peritoneal es uno de los tratamientos sustitutivos renales «más recomendados para los pacientes renales». A pesar de ello, Vega señala que en 2017 cayó en un 31.65% el número de estos pacientes que se acogieron a este tratamiento respecto al 2016, aunque esta tendencia «parece que se revirtió en 2018 pero habrá que esperar a conocer bien los datos».

El nefrólogo explica que la diálisis peritoneal es un tratamiento «menos agresivo» que la hemodiálisis que además, protege la función renal durante un tiempo más y por esta razón es el primer tratamiento de diálisis que «planteamos al afectado renal cuando llega el momento de dializarse». El orden lógico sería empezar con peritoneal y si fuera necesario pasar a hemodiálisis y como un último recurso. el trasplante de riñón, sin embargo, la mayoría de los pacientes se deben sentir «más cómodos y seguros viniendo dos o tres veces a la semana a hemodiálisis», apunta. La diálisis en casa permite seguir haciendo una vida normal pero también requiere de su «compromiso y de su familiar con la enfermedad» por lo que debe ser el paciente el que debe elegir un tratamiento u otro», argumenta.