Primera cirugía de cáncer de cérvix en Canarias sin extirpar el útero

08/07/2019

Ginecología Oncológica del Materno realiza con éxito la primera traquelectomía con el robot Da Vinci en Canarias, una técnica novedosa que permite a las afectadas ser madres. Se aplica a menores de 35 años y con el tumor en fase inicial

La unidad de Ginecológia Oncológica del servicio de Ginecología y Obstetricia del hospital Materno Infantil ha realizado por primera vez en Canarias una traquelectomía radical laparoscópica, una técnica quirúrgica novedosa y poco invasiva de cáncer de cuello de cérvix con conservación del útero, lo que da la opción a las pacientes de ser madres en un futuro.

La aplicación de este método conservador se realizó con el robot quirúrgico Da vinci que permite hacer la operación de cáncer de cuello uterino marcando el ganglio centinela, donde se encuentran las células tumorales, con un colorante verde con propiedades fluorescentes con el objetivo de extirparlo y preservando el cuerpo uterino, las trompas y los ovarios, arterias uterinas y nervios.

El Materno llevó a cabo esta primera intervención quirúrgica conservadora el pasado 18 de junio a una mujer de 28 años, una operación pionera en el archipiélago que fue un éxito, según Octavio Arencibia, responsable de la unidad de Ginecológia Oncológica del Humic, quien además subraya que el servicio de Ginecología del Materno es el primero de las islas que utiliza el Da Vinci en sus intervenciones.

Canarias es la segunda comunidad autónoma con más cáncer de cérvix, por detrás de Baleares, con una incidencia de 13 mujeres por cada 100.000, por encima de la media nacional, que es de 6 o 8 mujeres.

Arencibia explica que la intervención combina la vía laparoscópica y la vaginal para la extirpación total del cuello uterino con cirugía mínimamente invasiva, «un hito oncológico ginecológico» que abre una puerta a la esperanza a mujeres menores de 35 años con un cáncer de cuello de útero que desean ser madres y a las que hasta la puesta en marcha de esta técnica se les hacía un histerectomía radical, es decir se les quitaba el útero, el cuello uterino, ambos ovarios, las trompas de Falopio y el tejido circundante, lo que les impedía lograr un embarazo.

Este procedimiento quirúrgico consiste en seccionar el cuello uterino, el tejido que le rodea y los ganglios linfáticos asi como la parte superior de la vagina –previamente separada de la vegija de la orina, uretes, el recto y preservando arterias y nervios uterinos– siguiendo los criterios oncológicos para posteriormente, ensamblar el útero con la parte que queda de la vagina mediante una banda especial para que funcione como el cuello del útero para que soporte un futuro embarazo y evitar un parto prematuro descata Arencibia.

«El objetivo primero es salvar la vida de la paciente y luego, el reto es no cercenar su futuro reproductor», afirma. Se trata de proceso «muy valioso» para las mujeres jóvenes que sufren esta patología en estadios iniciales y quieren tener hijos, opina.

La taquelectomía radical laparoscópica está indicada especialmente a mujeres por debajo de 35 años siempre y cuando cumpla los criterios de que el cáncer se encuentre en fase inicial, que tumor sea menor a dos centímetros y esté limitado a cérvix, lo que se comprueba antes de proceder a la intervención que se realiza por vía laparoscópica y que finaliza con la extracción por vía vaginal.