Plantean regular la jornada de tarde de los médicos para bajar las esperas

08/01/2020

El informe de los gerentes y planificadores de Sanidad critica que los cirujanos programan las intervenciones mejor pagadas y van dejando las menos lucrativas. Los profesionales con más experiencia solo quieren operar por las mañanas y los jóvenes no asumen procesos complejos

Los 44 gerentes y planificadores del Servicio Canario de Salud (SCS) que participaron en octubre en el primer encuentro convocado por la Consejería de Sanidad para identificar los problemas y buscar soluciones a las listas de esperas consideran necesario «actualizar y redimensionar las tarifas» quirúrgicas y, al mismo tiempo, apelan a que se estudie «la efectividad potencial y el impacto económico de la ampliación de los horarios de trabajo en los hospitales, estableciendo claramente jornadas de mañana y de tarde» para los médicos, «tal y como ocurre en atención primaria».

Los expertos creen que estas medidas contribuiría a acabar con la actual «disponibilidad reducida de especialistas» que, además de atascar las listas de espera quirúrgica, lleva a que los profesionales que hacen la sesión extraordinaria de tarde sean «los más jóvenes, los que no tienen consulta privada».

Su inexperiencia dificulta asumir intervenciones complejas. «Se prefiere hacer tres sencillas que una compleja», dicen y concluyen: «Lo ideal sería crear jornadas de tarde ordinarias». De esta manera, explican, las jornadas de trabajo pueden ser de mañana o de tarde, aunque reconocen que «los profesionales tienen resistencia a trabajar de tarde».

Los expertos denuncian que «los profesionales programan las intervenciones quirúrgicas en las que más cobran y van dejando las otras». Esta es una de las «perversiones» de los planes especiales puestos en marcha para reducir las listas de espera quirúrgicas.

Otra de esas «perversiones» se produce con los llamados topes, pues si se hacen dos operaciones de rodilla no se llega al tope para cobrar, pero si se hacen tres túneles carpianos sí se llega y, además, «lo que se pase del tope no se cobra». Esto hace que «se programen muchos túneles carpianos pero pocas rodillas», sostienen. Además, aseguran que «se paga más al que más lista tiene».

Detrás de estos trucos de los médicos para cobrar más en función de las cirugías que realizan se esconde «la necesidad de actualizar y redimensionar las tarifas», reiteran.

Respecto a los programas de gestión convenida señalan «diferentes razones y excusas de los profesionales para no operar a las personas con mayores demoras». Apuntan, por un lado, a la existencia de listas de espera personalizadas, es decir, cada cirujano tiene sus pacientes y su lista, y, por otro, a que las cirugías más complejas sean las que menos se elijan para realizar por las tardes.

Todo esto, afirman, ocurre, entre otras cosas, porque «la motivación del profesional en la jornada de mañana es muy distinta a la de tarde, y no solo de los cirujanos, sino de anestesistas y auxiliares».

Pero es más, consideran que «la actual instrucción no es facilitadora, pues restringe la retribución por sesión». Esto quiere decir que «no se pueden programar dos cirugías mayores por la tarde porque no se pagan». Aveces, reconocen, «no se puede programar más por sesión».

Llaman la atención sobre el hecho de que «la instrucción de 2007 favorecía más la reducción de demoras» porque «solo se podían intervenir de tarde las que llevaban más tiempo en espera y lo que no se podía hacer de tarde se obligaba a hacerlo de día». Y ponen un ejemplo: «En el HUC se pasó de 250 días a 70 días de espera».

Los expertos también detectan que muchas veces se reduce la lista de espera quirúrgica pero no las demoras y apuntan la posibilidad de explorar pagar a los cirujanos «por objetivo», para reducir demora y lista, dicen.