Listas de espera sanitarias: sin criterios, protocolo ni información

21/12/2019

El informe elaborado por los gestores y planificadores del SCS para identificar los problemas de las demoras dibuja un panorama de desorganización y descoordinación entre los niveles asistenciales

El empeño de consejera de Sanidad, Teresa Cruz, de contar con una radiografía lo más clara posible de la situación de las listas de espera en Canarias destapó desde la primera reunión de gerentes y planificadores del Servicio Canario de Salud (SCS), celebrada el 21 de octubre, una situación que bien podría definirse como caótica, con una total falta de comunicación, colaboración y coordinación entre atención primera y atención especializada y muy lenta entre los hospitales y los servicios centrales.

Los 44 expertos que participaron en el encuentro, incluido el especialista externo Manuel García Goñi, profesor de Economía Aplicada de la Universidad Complutense de Madrid, vienen a concluir que hay un claro «desajuste entre la lista de espera real y la oficial», que el sistema de información –que contienen los datos de los pacientes– es muy deficiente y está mal gestionado y que hay una «ausencia de protocolos válidos de derivación entre la atención primaria y la especializada». Es más, avisan de la «ausencia de protocolos de inclusión basados en pruebas científicas», por lo prima «el criterio clínico individual de cada médico».

Además, no existen criterios homogéneos para priorizar pacientes en la lista de espera, sino que se basan, dicen, en «criterios sociales a ojo» y, por eso, «las mismas prioridades se ponen para un aneurisma que para un túnel carpiano», ejemplifican.

«No está claro quién prioriza», salvo en las listas de espera quirúrgicas, que es el cirujano, dicen los expertos. Denuncian la existencia de listas personalizadas en las que cada médico tiene a sus pacientes –que además tratan en su consulta privada–. Los pacientes más complejos arrastran una mayor demora porque «nadie quiere intervenirlos».

A su juicio, los criterios deberían ser «explícitos, coordinados y auditables» y tener en cuenta «la gravedad del paciente, su capacidad de mejoría y los factores sociales».

Los cuellos de botella para especialidades vienen en buena medida por la duplicidad de solicitudes «para asegurar una respuesta», además, hay «abuso de solicitudes de pruebas diagnósticas. En cirugía programada, los rendimientos son diferentes en turnos de mañana o de tarde y la ausencia de quirófanos para cirugías menores ambulatorias, que descongestionarían las listas.

Problemas y oportunidades

Los mismos problemas detectados por los expertos del Servicio Canario de Salud (SCS) en la configuración de las listas de espera sanitarias apuntan, sin embargó, hacia cómo atacarlos para dar el salto cuantitativo que quiere el nuevo equipo de la Consejería de Sanidad.

Mejorar la capacidad de resolución en atención primaria, potenciando la cirugía menor, revisar y mejorar la dotación de recursos humanos y las infraestructuras (dotación de quirófanos, camas, unidades de recuperación post-anestésica, consultas externas) existentes son tres de los aspectos que detectan los 44 expertos citados, que añaden un cuarto aspecto a mejorar: la necesidad de establecer prioridades en las esperas de acuerdo a criterios científico-sanitarios y sociales.

Entre las oportunidades identificadas y, por tanto, factibles de llevar a cabo, los gestores y planificadores del SCS tienen claro que hay que «integrar y mejorar sistemas de información», así como la explotación automatizada de los datos de los pacientes. A esto, Manuel García Goñi, el experto externo que participa en este proceso, añade la necesidad de contar con un historial clínico electrónico y unificado accesible desde todos los niveles sanitarios.

Ven factible establecer que los criterios de indicación de pruebas diagnósticas y de cirugía estén adheridos a las mejores pruebas científicas de efectividad.

García Goñi considera además «clave» la puesta en marcha de protocolos de derivación consensuados entre la atención primaria y la especializada, algo que también apuntan los expertos.

También llama la atención García Goñi sobre la necesidad de impedir varias «reservas» en consultas externas para evitar duplicidades, lo mismo que indica que hay que llegar a la cita con el especialista con los resultados de las pruebas.

Además de potenciar la cirugía mayor ambulatoria, los expertos invitan a estudiar la efectividad potencial y el impacto económico de la ampliación de horarios de trabajo en los hospitales, tal como ocurre en atención primaria, definiendo los horarios de mañana y de tarde, actualizando los precios quirúrgicos a fin de que los médicos con experiencia, y no solo los más jóvenes y sin consulta privada, estén en el turno de tarde.

Igualmente creen que impulsando la telemedicina y las consultas virtuales entre hospitales de referencia y comarcales se incidirá positivamente en las listas de espera.

Actuaciones previstas

El taller para la identificación y el análisis de los problemas a afrontar para mejorar la gestión y los resultados de las listas de espera que reunió a 44 gestores y planificadores del SCS ha dado como resultado un informe en el que se analizan los problemas y las oportunidades. Antes de final de año Sanidad quiere concluir la fase de participación de los profesionales. Tras las navidades se iniciará la fase de participación social. El proceso culminará con el establecimiento de actuaciones para cada una de los problemas identificados de mayor importancia y vulnerabilidad. Lo harán grupos de trabajo de expertos.