Economía de la salud

López-Valcárcel: «El copago del 40% es una gran inequidad»

21/06/2018

El argumento para defender la sanidad universal «es moral más que económico».

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L. del Rosario / Las palmas de Gran Canaria La catedrática de Economía de la ULPGC y participante en las jornadas de la AES Beatriz González López-Valcárcel resaltó ayer varias de las «debilidades» del sistema sanitario español. Entre ellas, citó la experta, «la arquitectura institucional», pues, aunque tenemos «el sistema sanitario más descentralizado del mundo», el comité interterritorial «no tiene la capacidad ejecutiva».

Preguntada sobre en qué áreas sanitarias se puede ahorrar, López-Valcárcel dijo que «paradójicamente» los economistas de la salud «casi nunca» hablan de «ahorro». «Nosotros siempre consideramos los dos platillos de la balanza: en un lado los costes y en el otro lado qué consigues a cambio de eso», afirmó. En donde «jamás se puede cortar es en prestaciones que reducen las desigualdades sociales porque no hay que olvidar que el sistema nacional de salud está para dos cosas: una, la eficiencia, la otra, equidad. Es un pilar del Estado del bienestar que intenta conseguir que las personas accedan a los servicios de salud independientemente de su renta y otras condiciones socioeconómicas», añadió la experta. Por eso López-Valcárcel se muestra contraria al copago, no ya de los pensionistas, sino el de los trabajadores o parados que deben aportar el 40% del gasto médico.

«La gran inequidad con el copago, el de antes y el de ahora, no es la inequidad con los pensionistas, sino con los activos pobres que tienen que pagar el 40% de los medicamentos. Imagina una familia que cobra 600 euros al mes y tiene cuatro hijos. Si algún familiar tiene una enfermedad aguda tiene que afrontar el 40% del coste sin límite, porque, al menos los pensionistas, con el decreto del PP, tienen un límite mensual de acuerdo a la renta. Un pensionista pobre lo más que gasta al mes son 8 euros. Por tanto pedimos al nuevo Gobierno, no solo que revierta la situación anterior, sino que resuelva esa gran inequidad. Teniendo en cuenta que en España ha habido un empobrecimiento enorme durante la crisis y que hay muchas familias por debajo del umbral de pobreza para las que el gasto en medicamentos puede ser un gasto catastrófico».

Sobre la sanidad universal, López-Valcárcel dijo que un sistema sanitario «debería ser solidario». Además, dijo, los inmigrantes son atendidos en urgencias, lo cual, a su juicio, puede ser más caro. En todo caso, dijo, «yo creo que el argumento fundamental es moral más que económico».

La catedrática de Economía de la ULPGC y participante en las jornadas de la AES Beatriz González López-Valcárcel resaltó ayer varias de las «debilidades» del sistema sanitario español. Entre ellas, citó la experta, «la arquitectura institucional», pues, aunque tenemos «el sistema sanitario más descentralizado del mundo», el comité interterritorial «no tiene la capacidad ejecutiva».

Preguntada sobre en qué áreas sanitarias se puede ahorrar, López-Valcárcel dijo que «paradójicamente» los economistas de la salud «casi nunca» hablan de «ahorro». «Nosotros siempre consideramos los dos platillos de la balanza: en un lado los costes y en el otro lado qué consigues a cambio de eso», afirmó. En donde «jamás se puede cortar es en prestaciones que reducen las desigualdades sociales porque no hay que olvidar que el sistema nacional de salud está para dos cosas: una, la eficiencia, la otra, equidad. Es un pilar del Estado del bienestar que intenta conseguir que las personas accedan a los servicios de salud independientemente de su renta y otras condiciones socioeconómicas», añadió la experta. Por eso López-Valcárcel se muestra contraria al copago, no ya de los pensionistas, sino el de los trabajadores o parados que deben aportar el 40% del gasto médico.

«La gran inequidad con el copago, el de antes y el de ahora, no es la inequidad con los pensionistas, sino con los activos pobres que tienen que pagar el 40% de los medicamentos. Imagina una familia que cobra 600 euros al mes y tiene cuatro hijos. Si algún familiar tiene una enfermedad aguda tiene que afrontar el 40% del coste sin límite, porque, al menos los pensionistas, con el decreto del PP, tienen un límite mensual de acuerdo a la renta. Un pensionista pobre lo más que gasta al mes son 8 euros. Por tanto pedimos al nuevo Gobierno, no solo que revierta la situación anterior, sino que resuelva esa gran inequidad. Teniendo en cuenta que en España ha habido un empobrecimiento enorme durante la crisis y que hay muchas familias por debajo del umbral de pobreza para las que el gasto en medicamentos puede ser un gasto catastrófico».

Sobre la sanidad universal, López-Valcárcel dijo que un sistema sanitario «debería ser solidario». Además, dijo, los inmigrantes son atendidos en urgencias, lo cual, a su juicio, puede ser más caro. En todo caso, dijo, «yo creo que el argumento fundamental es moral más que económico».