La consulta de...Gerardo Garcés

«Las fracturas de dedos, usuales en verano»

11/08/2018

Durante las vacaciones utilizamos calzado abierto o simplemente andamos descalzos. Precisamente por eso los dedos de los pies están más desprotegidos y expuestos a posibles fracturas. El especialista en Traumatología y Cirugía Ortopédica de Hospital Perpetuo Socorro explica cómo debemos actuar en este caso

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— ¿Son frecuentes las fracturas de los dedos de los pies?

— Efectivamente son muy habituales ya que se trata de huesos largos y delgados, expuestos a muchos traumatismos, y que pueden quebrarse con cierta facilidad. Casi siempre se deben a impactos directos y la mayoría de las veces se producen en actividades laborales o deportivas. Entre las lesiones de este tipo que pueden producirse destacan las del dedo pequeño, que son las más frecuentes en verano, y pueden provocar en ocasiones fracturas diferentes a las del resto de los dedos.

— ¿Por qué ocurren más en verano?

— Porque estamos más tiempo descalzos o con zapatos abiertos que dejan más desprotegidos los dedos. La situación típica es la caída de un objeto sobre el pie o un golpe contra alguna superficie sólida, por ejemplo al golpear un balón jugando descalzos en la playa e incluso al engancharse el quinto dedo con los bordes de una sandalia. En estos casos se pueden producir fracturas o luxaciones por golpes al caminar descalzos durante la noche. No obstante, también pueden ser producto de sobrecarga debida a movimientos repetitivos durante ejercicios intensos.

— ¿Cuál es la zona más afectada?

— El quinto dedo, tanto a nivel de las falanges como en el metatarsiano. El quinto metatarsiano es el hueso más largo lateral de todo el pie y soporta grandes cargas. Sus fracturas con frecuencia se producen en la base del hueso, pudiendo ser debidas a traumatismos directos o sobrecarga. Es una lesión típica de deportistas, especialmente futbolistas. Debido a la especial vascularización del hueso, cuando afecta a la unión entre la base y el inicio de la parte central suele tener dificultades para su consolidación. Normalmente adopta una disposición transversal y se le conoce como fractura de Jones, en homenaje al cirujano inglés que la describió en su propio pie. También pueden producirse fracturas por avulsión o arrancamiento del extremo proximal del metatarsiano.

— ¿Cuándo hay que consultar con un especialista?

— Los principales síntomas son dolor, inflamación y equimosis, que es el amoratamiento de la zona por infiltración de sangre a los tejidos que rodean la lesión. En algunas ocasiones puede existir una desviación del dedo tras el traumatismo. Es característica la dificultad para caminar adecuadamente y mover el dedo lesionado. Aunque se pueda apoyar el pie y andar no significa que no exista fractura. Si el dolor persiste y, especialmente si se observan hematomas, debe buscarse consejo de un traumatólogo. Es importante hacer un diagnóstico lo antes posible para evitar un agravamiento con consecuencias importantes, especialmente en forma de cojera.

— ¿Cómo hay que actuar en primera instancia?

— Observando la lesión por si hubiera alguna desviación del dedo o una fractura abierta, circunstancias ante las que hay que acudir inmediatamente a un centro hospitalario. Lo mismo que si sospecha por la intensidad de los síntomas de una fractura. Si hay dolor sin deformidad y el apoyo es posible, debe aplicarse hielo para reducir la inflamación con alguna superficie como una toalla o servilleta que lo separe del pie y nunca más de 20 minutos (puede repetirse cada dos horas). Es conveniente luego no caminar o estar de pie mucho tiempo y utilizar calzado ancho con suela rígida, evitando durante tres o cuatro semanas el ejercicio físico. Si el traumatismo se produce diabéticos o con neuropatía periférica también la consulta médica debe ser inmediata