Canarias triplica el número de jóvenes ludópatas ‘online’ en 5 años

29/10/2019

El Centro Aluesa de la Fundación Adsis llama la atención sobre el peligro social que representan las apuestas a través de internet y en locales a pie de acera. Hoy se celebra el Día Nacional Sin Juego

En tan solo cinco años, desde que en 2014 comenzaron a proliferar las casas de apuestas online –legalizadas en España en 2011–, el Centro Aluesa de la Fundación Adsis, dedicado al tratamiento y prevención de las dependencias, ha observado no solo un cambio de perfil en sus usuarios, cada vez más joven, sino cómo el número de adictos al juego menores de 30 años se ha triplicado en este tiempo. «Nadie esperaba que las apuestas a través de internet fueran tan potencialmente adictivas, ni en las peores proyecciones se pensó que el proceso fuera a ser tan fuerte», alerta Óscar Lorenzo, psicólogo y responsable del Centro Aluesa.

En estos años, explica Lorenzo, «el fenómeno más llamativo» que se ha dado es que no solo ha cambiado el perfil de jugador, sino la tipología del juego que se practica. Hasta hace un lustro la ludopatía era visible y exponía a la persona que la padecía porque acudía a bares a jugar en máquinas tragaperras, al bingo o al casino; ahora se juega y apuesta en privado, desde el teléfono móvil. Solo hace falta tener una conexión a internet para que los jóvenes, incluso menores, accedan a las casas de apuestas y se jueguen dinero, ya sea al fútbol o al póker.

También llama la atención de los expertos que las apuestas deportivas online se han convertido en «un fenómeno familiar» donde padres e hijos juegan a una suerte de «quiniela de apuestas inmediatas muy adictivas».

El Centro Aluesa de la capital grancanaria trata anualmente a unas 400 personas con adicciones al juego y a otros tanto que aún no alcanzan el nivel de adictos, «pero que rondan la adicción». Antes era raro, dice Lorenzo, que acudiera a ellos alguien de menos de 30 años, ahora «más de la mitad de pacientes tienen menos de 30 años», sostiene. Personas de 50 a más años que apuestas online también han proliferado y «es una adicción peligrosa porque no saben usar bien las nuevas tecnologías».

Como dato positivo, Óscar Lorenzo destaca el alto porcentaje de éxito de la rehabilitación, en torno al 82% de quienes la inician mejora a largo plazo y un año después no ha recaído, aunque el 33% abandona a mitad de proceso (en las adicciones con sustancias el abandono es del 48%). «Además, la gente joven se rehabilita mucho más pronto que los mayores; en 12 o 13 meses ya tiene el alta y comienza a recuperar su vida», dice.

Prohibir la publicidad

La Fundación Adsis inicia con motivo de la celebración este martes del Día Nacional Sin Juego una campaña de recogida de firmas con tres reivindicaciones que pretenden llevar tanto al Gobierno central como al autonómico para hacer frente a «una problemática social en aumento», asegura Óscar Lorenzo, psicólogo y responsable del Centro Aluesa.

Lorenzo destaca la importancia sobre todo de alejar los locales de apuestas de los centros educativos y los lugares transitados por los más jóvenes. La Fundación Adsis reclama que las administraciones regulen una distancia mínima entre colegios e instituís y casas de apuestas. Además solicita la eliminación y prohibición total de la publicidad de los juegos de azar y casas de apuestas online en los medios de comunicación «por las consecuencias del fenómeno de difusión sin control de un juego potencialmente adictivo, que refuerza la idea de que jugar/apostar es inofensivo y no presenta riesgos», cuando lo cierto es que afecta a la población más joven.

Las apuestas deportivas son ya un fenómeno familiar y, según los datos de Adsis, casi un 33% de los jóvenes canarios presentan riesgo y adicción a videojuegos, el 19% a internet (redes sociales y YouTube) y un 17% a móviles, básicamente a WhatsApp.

La forma mayoritaria de práctica de juego que la convierte en potencialmente adictiva es la individual y aislada, las apuestas online (deportivas y ruleta). En población adolescente predominan los videojuegos en chicos y a mensajería instantánea y redes sociales las chicas.

También reclaman desde Adsis que la inscripción en el Registro General de Interdicciones de acceso al juego prohiba el acceso de las personas inscritas a los salones recreativos y casa de apuestas.

Como la heroína

El impacto social de las tecnoadicciones y la ludopatía online es invisible porque, según Óscar Lorenzo, es «algo silenciado» por la propia familia. El responsable del centro Aluesa dice que si se viera en la calle, como en su día la adicción a la heroína, sería «un problema muy gordo». Desde que en 2011 se legalizaran las apuestas online en España, en Canarias han abierto 37 casas de apuestas (22 en Gran Canaria, 12 en Tenerife y tres en Lanzarote) y su volumen de negocio aumentó entre 2016 y 2017 un 69%.