Cambio horario

Amela: «Si atrasar la hora no implica un cambio de hábitos perderemos sueño»

04/09/2018

Raúl Amela, neurólogo de la Unidad del Sueño del Insular cree que deberíamos hacernos «un poco más europeos» adelantando los almuerzos y las cenas»

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Que Canarias adoptase su horario natural, es decir, la hora GMT menos una, con lo que mantendríamos la diferencia con la Península, sería positivo. Sin embargo, si esta nueva situación no implica «un cambio de costumbres» el resultado será que dormiremos peor o perderemos horas de sueño. Así lo explicó ayer Raúl Amela, neurólogo de la Unidad del Sueño del Hospital Insular.

«Teóricamente el cambio nos beneficiaría, pero implicaría modificaciones en los turnos de trabajo, horarios de las comidas, de los colegios, las empresas... Habría que plantear algo un poco más global que solo cambiar la hora», afirma Amela.

En su opinión, si el nuevo horario que se adoptase no viene acompañado de unos nuevos hábitos lo único que íbamos a conseguir es dormir menos o peor. Con el retraso Canarias dispondría de una hora más de sol por la tarde. Eso hará, explica el neurólogo, «que conciliemos el sueño más tarde, con lo que vamos a padecer una privación parcial de sueño que tiene consecuencias claramente negativas en la productividad, y por tanto económicas, en la siniestralidad y en el riesgo cardiovascular».

Cambiar el huso horario podría significar «disminuir la siniestralidad y si somos capaces de adelantar nuestros horarios y hacerlos un poco más europeos cenando un poco antes, comiendo un poco antes... Estaría muy bien, pero si no somos capaces y seguimos a la española haciendo lo que queremos con los horarios» al final nos perjudicará, explicó Amela.

En opinión del experto en sueño, España, en general, sufre de «un retraso muy grande socioconductual de horarios». «Nos deberíamos levantar con el sol y acostarnos con el sol, eso es levantarse a las 5 o 6 de la mañana y acostarnos a las 21.00. Eso es lo que te pide el cuerpo y lo que vemos cuando se analizan las curvas de melatonina. Pero ¿qué ocurre? Pues que todo el mundo quiere quedarse un ratito más por la mañana en la cama, o ver el partido de fútbol o su serie favorita y lo vamos retrasando. Eso significa que tenemos una privación crónica parcial del sueño, sobre todo los adolescentes. Si retrasamos mucho el horario del sueño esa dificultad de conciliarlo va a ser más evidente porque el fenómeno que más se relaciona con el sueño es la luz solar, que nos hace liberar una sustancia que nos mantiene despiertos», añade Amela.

Sobre la posible adaptación a la nueva hora, Amela afirma que en Canarias no vivimos «en nuestro horario porque ha sido artificialmente impuesto, y ya en su día nos adaptamos a ese cambio y funcionamos razonablemente», pero insiste en que lo mejor sería un cambio «más global».