Una fuente de Oviedo se ha teñido de rosa para conmemorar el Día Mundial contra la enfermedad. / j. l. cereijido | Vídeo: ATLAS

Sube la incidencia del cáncer de mama, pero baja su mortalidad

Cada año se diagnostican 35.000 nuevos casos, una cifra que crece, aunque las defunciones han descendido de un 85% a un 15%

Antonio Paniagua
ANTONIO PANIAGUA Madrid

María José Ivars, paciente de cáncer de mama metastásico, fue incapaz de asimilar el diagnóstico de su enfermedad. Conforme fue recibiendo sesiones de quimioterapia, surgieron nuevos miedos, el pavor a que la patología progresase o el temor a una recaída. «La gente me dejó de llamar cuando terminé el ciclo de quimio, cuando aún seguían los dolores», dice Ivars, quien supone que ese olvido se debía a que sus amigos identificaron erróneamente el crecimiento de su pelo con la ausencia de enfermedad. «He tenido que reestructurar mi vida porque me ha cambiado en todos los aspectos. No me reconozco, no soy la misma que antes», aduce. Ivars participó este miércoles en unas jornadas organizadas por la Asociación contra Española contra el Cáncer (AECC), en las que se puso de manifiesto que, a pesar de que la mortalidad se ha reducido de un 85% a un 15% desde 2002, aún queda mucho por hacer.

Según la Sociedad Española de Oncología Médica (Seom), la incidencia del cáncer de mama está aumentando. Se estima que este año se diagnosticarán cerca de 35.000 nuevos casos, lo que supone una tasa 144 casos por cada 100.000 mujeres al año. Entre 2002 y 2020, la tasa de incidencia anual ajustada por edad por cada 100.000 personas se incrementó de 106,5 a 126 casos. Este cáncer supone el 28,9% de tumores en las mujeres y la primera causa de muerte en España.

El cáncer de mama es una enfermedad que, además de las secuelas físicas, acarrea problemas sociales y económicos. No en balde, el 70% de las mujeres que han sufrido el tumor han perdido ingresos, mientras que el 34% se ha quedado sin trabajo. Es tal la disrupción que supone el cáncer de mama que solo un 47% de las mujeres que lo padecen retornan al mercado laboral.

En este sentido, Paloma Sanz, trabajadora social en la AECC, denuncia que muchas mujeres que vuelven al trabajo se encuentran con problemas de adaptación. «Se presentan dificultades que se refieren a las asistencia a citas médicas o falta de empatía por parte de la empresa». Y es que si durante el primer o segundo mes hay actitudes comprensivas, luego empiezan los recelos de los empresarios, cuando exigen un rendimiento del cien por cien. «A partir de los 55 años, donde hay una gran incidencia del cáncer de mama, es cuando afloran las mayores dificultades para lograr la reinserción laboral», sostiene Sanz.

Secuelas psicológicas

Si la investigación es importante, no lo es menos el apoyo psicológico. Para Carmen Yélamos, responsable de la Atención Psicológica de la AECC, «es preciso aprender a vivir con una enfermedad que supone una ruptura total con el día a día. Las principales secuelas después de un diagnóstico de cáncer de mama son psicológicas».

Por grupos de edad, los nuevos casos se concentran más en la franja de edad de 70 y más años (29%), seguido del segmento de 50 a 59 años (25%). Los grupos de edad de 0-49 años y de 60-69 años acumulan ambos un 23% de los casos, según datos de la Seom.

 

Solo un 47% de las mujeres que padecen la dolencia retornan al mercado laboral

 

A la vista de estas cifras, la Comisión Europea ha recomendado por primera vez que la detección de este tipo de cáncer se amplíe a mujeres de 45 a 74 años. Aconseja además que las mujeres con mamas muy densas se realicen una resonancia magnética.

Gema Moreno-Bueno, catedrática del Departamento de Bioquímica de la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de Madrid y directora del Laboratorio de Investigación en Cáncer de la Fundación MD Anderson, alega que la prioridad estriba en la investigación. «Conocer la enfermedad desde el punto de vista biológico da lugar a conocer nuevas mutaciones, nuevos fármacos y nuevos métodos diagnósticos. Para mí la investigación lo es todo», dice Moreno-Bueno.