«Nunca ha habido tanta movilización para conseguir una vacuna»

La presidenta de la Sociedad Española de Inmunología (SEI), África González Fernández, desvela que ya hay unas cuarenta líneas de investigación sobre vacunas contra la Covid-19.

DANIEL ROLDÁN / MADRID

«Y eso que solo hace cuatro meses que conocemos este virus», añade la catedrática de esta especialidad médica en la Universidad de Vigo, que incide en la importancia del estudio de seroprevalencia para tener más información del virus.

-En España ya ha comenzado el estudio de seroprevalencia. Hasta junio no habrá datos. ¿Es un poco tarde?

-Es muy importante que se haga a mucha gente porque puede dar bastante información. Por un lado, puede complementar el diagnóstico a pacientes con síntomas pero a los que la PCR ha dado negativa o hay dudas. Este test completa muy bien a esta técnica. Va a ayudar al personal sanitario que ha podido estar asintomático o con síntomas muy leves. Se podrá conocer cómo está su situación inmunológica. Luego es muy importante la cantidad de familias a las que se va a hacer porque nos dará una información adicional sobre la evolución de la pandemia.

-¿Las personas que han pasado la enfermedad pueden volver a contagiarse?

-Es bastante raro, pero se ha dado algún caso. Hay más variantes. El test del PCR puede dar negativo por muchos motivos, como la cantidad de virus que tenga esa persona en ese momento o que la cantidad que se haya recogido en las fosas nasales no sea la adecuada. También el problema puede ser el propio virus, que puede cambiar de localización y desplazarse a las vías respiratorias bajas cuando lo estamos cogiendo, con lo que la muestra será insuficiente, o puede ser incluso el propio test. Por estos motivos, el conjugar el PCR con la detección de anticuerpos va a potenciar el diagnóstico.

-También hay que tener en cuenta el tipo de anticuerpos.

-Hay dos tipos: unos que aparecen más tempranamente, los IgM, y otros que son más tardíos, los IgG. La clase de anticuerpos nos va a decir cuándo esa persona pasó la infección. Si los anticuerpos IgG tardan entre 15 y 21 días en aparecer y la PCR es negativa, esa persona ya pasó la enfermedad y tiene inmunidad.

-Es un virus con más preguntas que respuestas.

-Llevamos muy pocos meses con él, pero tenemos mucha información, se están publicando muchos trabajos. Aunque a veces con muy pocos pacientes, intentando dar pistas. Conocemos la secuencia y los casos que han mutado. Se han descrito tres cepas (A, B y C), la que circula por Europa es la C y sabemos que muchos casos son asintomáticos. El sistema inmunitario está funcionando. Lo que tenemos que entender es qué pasa en esa población que tiene problemas no solo en el sistema respiratorio, sino también de tipo vascular, renal. Se está investigando con fármacos que puedan bloquear la respuesta inflamatoria y con antivíricos, por ejemplo. Pero cuatro meses es muy poco. Estamos luchando contra el tiempo. Para la investigación, lo más importante es tener relax, ideas, dinero y tiempo.

-Se habla de que pueda estar lista una vacuna para el año próximo ¿Es un plazo optimista?

-Ya hay algunas vacunas que se han probado en voluntarios, saltándose las fases con animales. Pero tenemos que estar muy seguros de que no tienen toxicidad.

-¿Cuáles son los principales problemas a la hora de desarrollar una vacuna?

-La mutación. Cuando los virus mutan o la estructura del virus es tan compleja que aunque desarrollemos una vacuna al virus original no somos capaces de que el sistema inmunitario nos protege como debería.

-¿Este virus muta?

-Algo, pero no mucho. Esto puede abrir un poco más la esperanza de poder conseguirlo. En España, se están desarrollando dos vacunas, una de ellas del doctor Luis Enjuanes. Su idea es utilizar una estructura muy parecida a la del virus original, muy segura y que tiene muy buena pinta. Otros grupos están trabajando en proteínas individuales del virus, en determinadas secuencias. Ahora hay más de 40 vacunas en desarrollo y creo que nunca ha habido tanta movilización en tan poco tiempo. Eso nos puede dar esperanza de que alguna de ellas, ojalá sean las españolas, puedan realmente ser óptimas.