Los investigadores Daniel Massó y Laura Soucek. / VHIO

Un nuevo fármaco español ofrece resultados prometedores contra el cáncer de mama

Investigadores del Vall d'Hebron Instituto de Oncología prueban que la proteína terapéutica Omomyc funciona para frenar la metástasis

Álvaro Soto
ÁLVARO SOTO Madrid

Investigadores del Vall d'Hebron Instituto de Oncología (VHIO) de Barcelona han demostrado que la Omomyc, una proteína terapéutica utilizada contra los tumores, también funciona para frenar la metástasis en el cáncer de mama. En concreto, Omomyc actúa contra MYC, una familia de genes que elaboran proteínas que participan en muchas funciones celulares, como la multiplicación, la maduración y la muerte de las células, y que favorecen el desarrollo de la práctica totalidad de los tumores sólidos. Los científicos del VHIO han probado Omomyc para controlar la progresión del cáncer de mama metastásico, y los resultados obtenidos han sido muy positivos.

El avance representa un gran hito en la lucha contra este tipo de cáncer, el más prevalente en mujeres, con 33.375 casos diagnosticados y 2.805 fallecidas en 2020, según datos de la Sociedad Española de Oncología Médica

En la investigación, cuyos datos han sido publicados en 'Cancer Research Communications', una revista de la Asociación Americana de Investigación del Cáncer (AACR), se han realizado experimentos tanto 'in vitro' como 'in vivo' para conocer de qué forma Omomyc impactaba en las metástasis del cáncer de mama. «La respuesta ha sido muy positiva y en todos los casos se ha podido comprobar que Omomyc tiene una importante actividad antimetastásica», asegura el doctor Daniel Massó, primer autor del artículo.

El gen MYC fue conocido durante mucho tiempo por su importante función en el desarrollo de los tumores sólidos, pero a la vez, los científicos creían que se trataba de una diana inalcanzable. Pero hace 20 años, Soucek desarrolló Omomyc, la miniproteína capaz de inhibir a MYC que, tras varios estudios preclínicos, ya se está probando en pacientes en el VHIO. Omomyc ya había demostrado una potente actividad antitumoral en múltiples líneas de células tumorales y modelos de cáncer en ratón, independientemente de su tejido de origen y de sus mutaciones. Sin embargo, todos los trabajos de investigación realizados hasta ahora con este fármaco se han centrado en tumores primarios y nunca se había probado su eficacia contra la enfermedad metastásica.

«Algunos estudios sugerían que MYC podía desempeñar una función antimetastásica, por lo que su inhibición podría ser perjudicial. Pero los datos que hemos obtenido en nuestra investigación muestran todo lo contrario», apunta Massó. Aun así, existían algunas cuestiones que invitaban a ser optimistas sobre la posible eficacia de Omomyc para controlar las metástasis.

«Hasta el momento habíamos demostrado que Omomyc era eficaz controlando muchos tumores primarios. Ahora, además, hemos visto que también es un fármaco eficaz al bloquear la invasión, el establecimiento y el crecimiento de las metástasis en el cáncer de mama», añade la doctora Laura Soucek, codirectora de Investigación Traslacional y Preclínica y jefa del Grupo de Modelización de Terapias Antitumorales del VHIO.

Las metástasis son genéticamente inestables, es decir, la información del tumor primario de un paciente puede no reflejar con precisión las metástasis, que además pueden variar de unas a otras. Esto supone una importante barrera para las terapias dirigidas. El hecho de que la inhibición de MYC sea eficaz independientemente del perfil mutacional del tumor hizo que los investigadores del VHIO se plantearan que el uso de este enfoque podría superar la barrera de la heterogeneidad de las metástasis.

Además, MYC promueve dos aspectos clave de la metástasis, la transición epitelio-mesenquimal y la desdiferenciación, lo que sugiere que su inhibición podría revertir estas características e inhibir las metástasis cuando estas se empiezan a formar, sostienen desde VHIO.