Los partidos entre equipos españoles e italianos, a puerta cerrada

El ministro español de Sanidad, Salvador Illa, ha anunciado este martes que se cancelan todos los encuentros que supongan el contacto con grupos procedentes de zonas de riesgo por el grado de afección del coronavirus. La medida afectará a los distintos partidos de fútbol previstos entre equipos españoles e italianos. Los previstos en suelo español se jugarán a puerta cerrada.

MELCHOR SÁIZ- PARDO / MADRID

El Gobierno pone en marcha las primeras medidas para frenar la expansión del coronavirus limitando las concentraciones multitudinarias. El Ministerio de Sanidad, con el acuerdo de las federaciones deportivas de las comunidades, ha establecido que todos los partidos de “competiciones profesionales” en los que “se espere una alta presencia de aficionados” de las “zonas de riesgo” del planeta, empezando por las del norte de Italia, se jugaran a puerta cerrada.

La medida, a corto plazo, afecta al partido del Valencia con el Atalanta de Champions, que se celebrará el 5 de marzo y en cuya fase de ida ya se contagiaron varios aficionados y periodistas; el Getafe-Inter del 19 de marzo de Europa League; el Valencia-Olimpia de Milán de baloncesto del 10 de marzo; y el partido de básquet femenino de Girona-Venezia del 19 de marzo.

No hay encuentros o competiciones con los otros países de riesgo: China, Japón, Corea del Sur, Singapur e Irán

Según ha informado Salvador Illa, sí que se van a poder celebrar normalmente, por el momento las competiciones de “impacto reducido”, en la que se pueda hacer un “seguimiento activo” de las delegaciones deportivas de las zonas de riego, pudiera ser el campeonato de tenis de mesa adaptado de Girona en el que van a participar en breve diez deportistas italianos.

El Gobierno sí que pide aplazar o directamente anular las competiciones no profesionales o encuentro no clasificatorios o amistosos con deportistas del norte de Italia o de los otros países de riesgo.

Prohibición de congresos

La segunda medida decreta por el Gobierno –ha explicado Illa- es la prohibición de todos los congresos y cursos que impliquen a profesionales sanitarios, tal y como ya habían recomendado diversos colegios profesionales. Y es un total de trece profesionales sanitarios ya han resultado infectados, dos de ellos fuera de sus labor en los centros médicos. En tres comunidades autónomas –Andalucía, País Vasco y Madrid- ya hay personal sanitario que ha resultado positivo.

El coronavirus no da tregua y muestra ya su cara más preocupante en España, uno de los diez países con mayor número de infectados del mundo. La epidemia llega a los 158 casos,(dos de ellos ya curados), después de que hoy se hayan detectado nuevos positivos en Madrid, Castilla-La Mancha, Euskadi, Comunidad Valenciana, Andalucía, Cataluña, Baleares, Asturias y La Rioja. La cifra es muy provisional porque Sanidad tiene una quincena de casos en duda, sobre todo en la Comunidad de Madrid.

Solo Murcia, Galicia, Aragón y las dos ciudades autónomas se libran por el momento de esta epidemia que está sacudiendo con especial virulencia a la Comunidad de Madrid, que, tras 17 nuevos casos en 24 horas, ya suma 46 contagiados confirmados, la tercera parte del total del país.

Un colegio en Madrid

La situación de Madrid se ha vuelto todavía más delicada de lo que era después de que se haya confirmado que un profesor de 60 años que imparte clases en tercero de primaria en el colegio Santa María la Blanca del barrio de Montecarmelo en la capital de España y que estaba ingresado en la UCI por neumonía desde el pasado 25 de febrero, ha dado positivo al COVID-19. El centro, que no ha suspendido las clases, ha enviado una circular con las medidas que se han desplegado, como poner énfasis en la limpieza de manos de toda la comunidad educativa y tareas de desinfección de las instalaciones.

Madrid y la imposibilidad de frenar la escalada de casos en la comunidad relacionados con el foco primario en Torrejón de Ardoz, son, sin duda, el mayor desafío actual, junto con la situación en Euskadi, donde hay 220 personas en aislamiento, entre ellas un centenar de profesionales sanitarios relacionados con el foco del hospital de Txagorritxu, en Vitoria.

Cierta contención

Las autoridades sanitarias, sin embargo, sí parecen tener éxito en la contención de COVID-19 en tres de las autonomías en las que empezó con fuerza la propagación: Andalucía, Cataluña y la Comunidad Valenciana, en donde el aumento de casos está siendo residual en los últimos días.

El otro dato para el optimismo moderado es que los casos no están creciendo, ni mucho menos, de forma exponencial en las últimas horas. El pico máximo, con más de 42 nuevos casos en 24 horas tuvo lugar el pasado lunes. Las cifras de hoy, por ahora, no superan las de ayer.

Además, apuntan los expertos, parte del fuerte aumento de las cifras de Madrid lo explica la nueva metodología preventiva: en la comunidad se está haciendo la prueba del coronavirus a todos los pacientes con neumonía vírica, sea cual sea su estado.

La distribución geográfica de los casos de COVID-19 es, de acuerdo a los últimos datos facilitados por las comunidades: 46 en Madrid, 18 en Cataluña, 17 en la Comunidad de Valencia, 13 en Euskadi, 13 en Andalucía, 10 en Cantabria, 8 en Castilla y León, 8 en Canarias, 7 en Castilla-La Mancha, 6 en Extremadura, 3 en Baleares, 2 en Navarra, 2 en Asturias y 3 en La Rioja. 2 pacientes en Canarias y Baleares ya fueron dados de alta.

Fernando Simón, director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias del Ministerio de Sanidad, ha insistido este martes en que el Gobierno sigue sin descartar pasar de la fase 1, de ‘contención’, a la denominada fase 2, de ‘mitigación’, al menos en los dos focos donde se desconoce el origen de la mayoría de los casos: Torrejón de Ardoz, en Madrid, y Vitoria.

«Aislamiento social»

Dar este paso no es un cambio menor. En primero lugar supone admitir que la epidemia ha dejado de estar bajo control, al menos en algunos lugares, por la imposibilidad de saber quién es el ‘paciente cero’ y, por tanto, no poder poner en marcha medidas focalizadas y efectivas para contener la expansión del COVID-19.

Y en segundo lugar porque cambiar los protocolos supondría introducir duras medidas de «aislamiento social», como podrían ser, fundamentalmente, prohibir las grandes concentraciones, cerrar centros escolares o incluso, ha reconocido Simón, someter a «cuarentena a ciudades».

El Gobierno, a diferencia de otros países de nuestro entorno, se ha mostrado reacio a declarar la fase de ‘mitigación’ porque entiende que tiene un costo social muy elevado, en tanto en cuanto ya solo la clausura de colegios obligaría a muchos padres a tenerse que quedar también en casa para cuidar a los menores, tal y como ha recordado Simón.

Sin «sobreactuaciones»

El máximo responsable en España de la lucha contra el COVID-19 en España ha insistido en que estas medidas extremas, en caso de aplicarse, solo sería en zonas muy particulares, porque ponerlas en marcha en todo el territorio nacional solo sería una «sobreactuación», un golpe «efectista» y un «brindis al sol» porque sería imposible cumplirlas. Por el momento, Simón ha alejado a España de esa situación generalizada de restricciones de actividades y movimientos. «El Escenario no ha cambiado sustancialmente con respecto a lo de ayer», ha apuntado, al tiempo que ha insistido en que la situación está bajo control porque solo en 14 casos, la mayoría en la Comunidad de Madrid y Vitoria, se desconoce el «vínculo epidemiológico».

El responsable de Emergencias ha revelado que ya hay siete pacientes graves en la UCI (cinco de ellos en Madrid).

El director del Centro de Alertas y Emergencias Sanitarias ha comenzado su comparecencia pidiendo disculpas refiriéndose a la agrupación religiosa de Torrejón. Concretamente, Simón ha señalado: «Respeto a la privacidad, ayer revelé por insistencia mediática la identidad del grupo religioso y me gustaría pedir disculpas».