Un centro para realizar cribados masivos en Pekín. / EFE

Europa y Asia se enfrentan a un repunte de contagios por ómicron

Alemania, China y Corea del Sur marcan récords de positivos y la OMS alerta de que los países que levantan restricciones sufrirán más casos

Álvaro Soto
ÁLVARO SOTO Madrid

Récords de contagios, grandes urbes en confinamiento domiciliario y las autoridades sanitarias, en alerta máxima. Aunque lejos de los niveles de hospitalización y fallecimientos de las primeras olas (gracias a las vacunas), algunos países parecen estar reviviendo la pesadilla de la covid-19 por la expansión de la variante ómicron. Asia y el centro de Europa, principalmente, han visto en las últimas semanas un incremento gradual de casos que ha encendido otra vez las luces rojas.

Como ha ocurrido durante toda la pandemia, China es el país que está tomando las decisiones más duras para frenar el aumento de la transmisión. Su estrategia 'cero covid', esto es, frenar la posibilidad de contagios de manera drástica, ha llevado al Gobierno a encerrar en sus casas a más de 50 millones de personas, residentes de la provincia de Jilin o de urbes como Shenzhen (la 'Silicon Valley china', sede de Huawei), Dongguan o Changchun. China decreta confinamientos domiciliarios con cifras muy bajas en comparación con otros países (2.400 casos diarios este jueves), pero su política no es negociable.

«Debemos continuar poniendo a la gente y la vida por delante, siempre, ceñirnos a las precisiones científicas y frenar la propagación de la epidemia lo más rápidamente posible», declaró el presidente chino, Xi Jinping, a la cadena estatal CCTV. Y todo ello aunque la economía se resienta. Toyota, Volkswagen, Tesla o el proveedor de Apple Foxconn son algunas de las empresas que han cerrado sus factorías en el país, una nueva amenaza para las cadenas de suministros de todo el mundo, ya tensionadas con la guerra de Ucrania.

En general, Asia afronta el peor rebrote desde el inicio de la pandemia, hace dos años. Corea del Sur, por ejemplo, está reportando registros máximos, con 600.000 nuevos contagiados el jueves. Vietnam, otra de las fábricas del mundo, ha contabilizado 1.776.045 infecciones en la última semana.

Pero el crecimiento generalizado de los contagios está llegando a todo el globo, con especial relevancia en Europa. La incidencia acumulada ha dejado de caer en España, Francia ha vuelto a superar los 100.000 positivos al día mes y medio después y países como Alemania están contabilizando registros máximos cada jornada (en el entorno de los 250.000), lo que ha llevado al Gobierno germano a declarar la situación como «crítica». «No podemos darnos por satisfecho con 200 o 250 muertos por covid cada día», afirmó su ministro de Salud, Karl Lauterbach.

La preocupación se ha extendido a la Organización Mundial de la Salud (OMS), que recuerda que el crecimiento global de los contagios se mantendrá debido al levantamiento masivo de las restricciones, como el fin de la obligatoriedad de las mascarillas en interiores. Además, su director general, Tedros Adhanom Ghebreyesus, apunta a que el número de contagios puede estar subvalorado porque muchos países han dejado de hacer test masivos. La epidemióloga de la OMS Maria Van Kerkhove, señala a la variante ómicron como la causante de estos rebrotes y en concreto, al sublinaje BA.2, «el más transmisible que hemos visto hasta la fecha», origen ahora mismo del 75% de todos los casos a escala mundial.