De izquierda a derecha, Elena Gorostiza, Gloria Lomana y Alicia Asín.

«Hay que reforzar a las niñas en que son iguales en talento»

La CEO de una empresa de internet de las cosas y la promotora de una plataforma de programación para niños dialogan sobre cómo motivar a las mujeres para que participen del futuro tecnológico

Rocío Mendoza
ROCÍO MENDOZA Madrid

La participación de la mujer en las empresas tecnológicas, y más concretamente en los puestos donde se toman las decisiones, es hoy en día una de las luchas más pujantes de los colectivos que trabajan por la igualdad efectiva de las mujeres en la sociedad. Por ello, el congreso sobre liderazgo femenino de Vocento, Santander WomenNOW, no quiso dejar de poner sobre la mesa las preocupaciones sobre la falta de vocaciones STEM (Science, Tecnology, Eingerien and Mathematics) entres las jóvenes.

Para ello, contó con tres mujeres implicadas en el mundo de la igualdad y la tecnología. Alicia Asín, CEO de Libelium, empresa dedicada al Internet de las Cosas y elegida por la Unión Europea como mujer innovadora del año, Gloria Lomana, periodista y fundadora de la consultora especialidad en Igualdad 50&50, y Elena Gorostiza, miembro de la plataforma Code.org, que promueve el aprendizaje del lenguaje de programación desde edades tempranas en la escuela, constataron el momento de retroceso actual en vocaciones científicas y tecnológicas femeninas y analizaron las posibles causas.

Para Asín, gran parte de esta realidad se debe a que no se transmite bien a las jóvenes cuál es la realidad laboral, o las posibilidades que da estudiar este tipo de carreras. "Hay chicas que me dicen que no se ven toda su vida en un laboratorio", advirtió, al dibujar la idea que tiene la mayoría del futuro de una carrera científica.

Si, como recordó la ingeniera, se les diera una visión más real de lo importante que es para la sociedad en estos momentos cruciales de la historia, las vocaciones se despertarían con más facilidad. A esto añadió los atributos que tiene el estudiar una carrera tecnológica: "los mejores puestos son para aquellos que hablan el lenguaje de la tecnología, y los mejor remunerados también. Si la mujer no está ahí, la brecha salarial y de puestos que se generará con el tiempo va a ser enorme", vaticinó la CEO de Libelium.

«Hay que explicar que la ciencia y la tecnología también sirve para mejorar la vida de la gente»

Elena gosrostiza | code.org

En esta labor de explicar y comunicar bien qué significa "participar de las tripas de la tencología y no ser meras usuarias" -como calificó Lomana- tiene gran peso el sentido que se le dé a estos trabajo. Elena Gorostiza incidió en que si a las jóvenes les motiva más las labores de cuidado, "hay que explicarles que la tecnología y la ciencia sirven también para mejorar la vida de la gente".

El cuidado del planeta, una preocupación que, como recordó Lomana, está en la mente de muchos jóvenes, podría ser otro de los temas a destacar a la hora de atraver vocaciones científicas femeninas. En este caso, el trabajo de Libelium es paradigmático: entre otros muchos trabajos, han desarrollado tecnología para anticiparse a los incendios, para detectar manchas de petróleo en zonas marítimas protegidas o, sin ir más lejos, todo un entramado de sensores y big data para que los agricultores puedan trabajar la tierra con menos agua y menos recursos, con el fin de ser más sostenibles medioambiental y económicamente. Esto, recordaron, es el mundo STEM también.

Así, coincidieron en señalar que el problema es más de imagen y comunicación que, por supuesto, de talento. En este sentido, la promotora de Code.org incidió en la necesidad de enseñar el lenguaje de la tecnología (programación) desde edades muy tempranas para que sea algo natural, del mismo modo que se aprende un segundo idioma.

Finalmente, una vez dada la herramienta, "incidir mucho en reforzar a las niñas en que son iguales en talento". Este refuerzo hará que no se pierdan vocaciones por el camino porque sucumban a la presión social del estereotipo que aparta a las niñas de este tipo de carreras.

«Hay que reconocer que lo sjuegos de datos con los que estamos entrenando los algoritmos no valen porque ya vienen con un sesgo de género de serie»

Alicia Asín | ceo de libelium

Estos estereotipos implican una serie de sesgos inconscientes que también se encuentran en las propias naturaleza de las nuevas tecnologías. El dilema de los algoritmos que aprenden los sesgos de la sociedad también tuvieron su hueco en el debate de ayer y Asín aportó una explicación clara al respecto.

"Los algoritmos aprenden con modelos de datos extraídos de nuestra propia experiencia pasada como sociedad. Así, replican el sesgo que ya trae esta última. Lo primero que hay que hacer es ser capaces de reconocer que no nos valen los juegos de datos que estamos usando porque vienen con sesgo de serie", advirtió la fundadora de Libelium.

Contra este sesgo aún se lucha tanto fuera como dentro del mundo de la tecnología, por ello reivindicaron la necesidad de forzar a que la mujer esté representada en puestos de decisión. "No soy amiga de las cuotas, pero sí creo que hay que forzar las cosas para apoyar a las mujeres", dijo Asín. S

u colega Gorostiza coincidió en señalar que estamos en "un momento de péndulo" y que para que "las cosas lleguen a la normalidad hay que forzarlas". Y no poniendo el foco en soluciones "cosméticas" como el lenguaje inglusivo, tal y como lo calificó Asín; sino en un apoyo efectivo a la hora de elegir directivos.