«Hay países sin recursos que asumen más responsabilidad climática que España»

Greenpeace señala que el actual Gobierno apenas reducirá las emisiones de CO2 un 23% para 2030, menos de la mitad del peor escenario europeo, cuando se cumplen cinco años del Acuerdo de París

Doménico Chiappe
DOMÉNICO CHIAPPE Madrid

Durante dos días, a partir de mañana, los Gobiernos europeos se reunirán en el Consejo para decidir qué medidas para frenar el cambio climático llevarán al evento conmemorativo del quinto aniversario del Acuerdo de París, donde se fijaron los objetivos mundiales para frenar el calentamiento global. «Este es el evento en el que se espera que los países traigan sus nuevos compromisos, debido a la cancelación de la COP26, y definirá el panorama político climático para el 2021», afirma Juan Pablo Osornio, responsable de Política Climática Global de Greenpeace, que asegura que China, Japón y Corea del Sur se han adelantado al viejo continente en su propósito de descarbonizar la economía.

El sucedáneo de la Cumbre del Clima de este año suspendida por el temor a la covid-19 se celebrará el 12 de diciembre, por teleconferencia. Para los días previos, los países miembros deben decidir entre dos propuestas. Una, la del Parlamento Europeo que persigue el 60% de reducción de emisiones, y la otra, elaborada por la Comisión Europea, que fija esa meta en el 50,5%, una rebaja que se lograría gracias a una nueva forma de contabilizar el CO2, según Greenpeace. «En vez de contar las emisiones reales se tendrán en cuenta las netas», señala Tatiana Nuño, responsable de la campaña de Cambio Climático de Greenpeace. Algunas naciones ya han protestado esa contabilidad creativa, como Suecia, Luxemburgo e Irlanda, entre otros. No así España, que no se ha pronunciado en contra de esa forma de medir las emisiones, indica Nuño. «Hay países sin recursos que asumen más responsabilidad climática que España».

Greenpeace cuestiona el compromiso español con los números en la mano. «El actual Gobierno apuesta por una reducción de solo un 23% para 2030, con respecto a 1990», denuncia Nuño. «Además apuesta por el mantenimiento de la bonificación del diésel y rescata la industria de la aviación sin exigir unos nuevos lineamientos climáticos, lo que demuestra una completa falta de compromiso».

Precisamente hoy el Consejo de Ministros ha aprobado un Real Decreto para regular el comercio de emisiones hasta 2030, en el que hace mención a la reducción de gases de efecto invernadero «fijado en al menos un 40% hasta 2030», que afecta a centrales eléctricas, plantas industriales y compañías aéreas. «Unas 1.000 instalaciones, que suponen un 39% del total de emisiones del país», y que han reducido sus emisiones, dice el Comunicado del Ministerio de Transición Ecológica, en un 45% desde 2005.

A la cita europea de los próximos dos días deberá acudir Pedro Sánchez, cuyo relato siempre ha sido a favor del aumento de ambición, para lograr ese objetivo de no elevar el calentamiento más allá de 1,5 grados con respecto a la era preindustrial. Sin embargo, Greenpeace, cuya demanda contra el Gobierno por no actuar lo suficiente contra el cambio climático ha sido admitida en el Supremo, señala que España, «con los objetivos que están planteados no se alinea con el Acuerdo de París ni con las recomendaciones científicas», señala Nuño. «El Gobierno no se puede justificar en que tenemos emisiones altas. Incluso si se fija el 55% de reducción de emisiones para 2030, la brecha de España es muy grande con respecto a los demás países».

La pandemia sólo reduce un 7% del CO2 del planeta

El parón planetario de movilidad e industria debido a las medidas de confinamiento que se impusieron en numerosos países ha disminuido la emisión de CO2 en un 7%, según cálculos de publicados por la ONU en su informe anual sobre la Brecha de Emisiones. Sin embargo, esta cifra de reducción de emisiones de carbono es un poco mayor a la que se debería lograr cada año para alcanzar el objetivo del Acuerdo de París. La situación excepcional de 2020 sólo aporta una caída de 0,01ºC al total que se acumulará dentro de 30 años, y a corto plazo «las emisiones previstas para 2030 dejan al mundo en camino de un aumento de 3,2°C en este siglo».

La ONU mantiene que "la pandemia es una advertencia de la naturaleza que nos llama a actuar sobre el cambio climático, la pérdida de biodiversidad y la contaminación. También representa una oportunidad para impulsar planes de recuperación en línea con la trayectoria de 2°C". Y prosigue: "Hasta la fecha, se ha perdido en gran medida la oportunidad de utilizar las medidas de recuperación para acelerar una transición verde. A menos que esto se revierta, los objetivos del Acuerdo de París estarán cada vez más lejos de ser alcanzados".