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Juan José María González, en la imagen junto a su esposa Carolina en los primeros días de su viaje a México. C7

Canarios atrapados en México

«Mi marido sigue sin despertar; me he sentido muy desprotegida»

La esposa del turista canario hospitalizado de gravedad en Monterrey relata su odisea en tierras aztecas | Ya han desembolsado más de 90.000 euros en gastos sanitarios mientras las administraciones canarias tratan de agilizar su vuelta a España

Daniel Herrera

Las Palmas de Gran Canaria

Miércoles, 8 de mayo 2024

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«He de decir que, por la repercusión mediática, ahora nos hemos sentido más arropados por las autoridades españolas, pero hace unos días estábamos desesperados y con una sensación de desamparo total». Las palabras de Carolina Martínez, esposa de Juan José María González, el turista canario hospitalizado de gravedad en Monterrey, resumen con nitidez la delicada situación que vive esta pareja en tierras mexicanas, tras iniciar el pasado 14 de marzo unas vacaciones que se han alargado más de dos meses fruto de una inesperada encrucijada sanitaria.

Lo que comenzó como una visita a la tierra en la que reside en la actualidad su hija acabó convirtiéndose en una odisea que se inició el ya lejano 28 de marzo: «Ese día mi marido empezó a tener una tos muy fuerte y continua, lo que nos llevó a acudir a un hospital privado dos días después para que lo revisaran». Hay que tener en cuenta que en dicho país la salud privada es incluso más recurrida que la pública, sobre todo para los ciudadanos extranjeros en este tipo de situaciones.

Sin embargo, y tras semanas de calvario, Martínez reconoce que «ahora nos hemos sentido más esperanzados. Hemos recibido las llamadas tanto del Ayuntamiento de Puerto de la Cruz, del Cabildo de Tenerife y del Gobierno de Canarias, tratando entre todas las administraciones de tocar a la puerta del Estado para poder agilizar todo posible trámite. «En cuanto se pueda, queremos salir del país y volver a España. Sabemos que en avión comercial no puede volar. No sé si sería en un vuelo medicalizado o en qué condiciones, pero he de reconocer que gracias a los medios de comunicación hemos empezado a recibir apoyos. Sobre todo, del consulado, que se han portado de maravilla, ofreciendo toda su ayuda en la medida de sus posibilidades. Ahora sí que no nos sentimos solos», añade.

El viceconsejero de Acción Exterior del Gobierno de Canarias, José Luis Perestelo, declaró a Efe que se mantiene en contacto con la familia, a la que le ha ofrecido la colaboración del Ejecutivo, aunque hay que esperar que el estado de salud del enfermo se estabilice. Además, indicó que el papel del Gobierno regional es velar por los derechos de este ciudadano canario, que tenía un seguro de viaje contratado que se niega a pagar los gastos hospitalarios porque alega que ya estaba enfermo antes de viajar.

El calvario comenzó para González cuando se le emplazó desde el centro privado a una nueva cita el pasado 10 de abril, cuando de pronto se le paralizó la pierna derecha. En ella encontraron varios trombos a nivel de la ingle, y se determinó que sus pulmones estaban colapsados. Tras dos días internado, sus síntomas empeoraron y tuvo que ser trasladado a la UCI. La pierna derecha fue perdiendo la circulación rápidamente y su pie comenzó a ponerse de color negro, con riesgo de requerir ser amputada desde la cadera. Sus pulmones empeoraron y tras varios estudios se diagnosticó que tenía una hemorragia alveolar difusa (sangre en los pulmones).

«Se le hizo una trombectomia quirúrgica en la pierna para poder extraer los trombos«, relata Carolina. Sin embargo, es un procedimiento temporal que se tuvo que llevar a cabo debido a su crítica situación de salud. Y a partir de ahí se fueron acumulando nuevos inconvenientes. Su marido requería una nueva operación en su pierna llamada angioplastia para poder salvar su pierna. Pero lo más grave se canalizaba en sus pulmones. Se le dieron numerosos medicamentos, además del uso de unas mascarillas de oxígeno no invasiva, para que de este modo sus pulmones mejoraran. Pasados unos días se vio una pequeña recuperación. Sin embargo, y tras dos semanas en la UCI, sus pulmones dejaron de mejorar y continuó en estado crítico.

«Esto último se llevó a cabo en la UCI del centro Hospitaria. Salió en peores condiciones de las que entró, tanto física como psíquicamente», argumenta Carolina. «Y veíamos que las facturas no dejaban de crecer. Nos cobraron hasta por una tirita, tanto para adquirirla como para ponerla y quitarla. Pagamos por las gasas, los guantes de los médicos, los gorros y hasta el bisturí. Las facturas ascendían a 92.000 euros», agrega aún con el dolor de recordar todos los detalles. «Es que tuvimos que pagar por enchufar el oxígeno y el uso por horas. Era sangrante», relata.

Imágenes de Juan José en México, en la parte superior junto con su hija María Victoria. En la parte inferior, asistido en un centro médico de la ciudad regiomontana. C7
Imagen principal - Imágenes de Juan José en México, en la parte superior junto con su hija María Victoria. En la parte inferior, asistido en un centro médico de la ciudad regiomontana.
Imagen secundaria 1 - Imágenes de Juan José en México, en la parte superior junto con su hija María Victoria. En la parte inferior, asistido en un centro médico de la ciudad regiomontana.
Imagen secundaria 2 - Imágenes de Juan José en México, en la parte superior junto con su hija María Victoria. En la parte inferior, asistido en un centro médico de la ciudad regiomontana.

La situación se volvió desesperante: «Hacíamos de tripas corazón para conseguir el dinero. Tuve que pedir préstamos al novio de mi hija. Ella también nos ayudó con sus ahorros y yo tuve que echar mano de los ahorros de toda mi vida para, literalmente, poder salvar a mi marido».

Ante la desesperación, y tras consejos del entorno familiar de la pareja de su hija, acudieron a la sanidad pública, a través del Hospital General de Monterrey. «A día de hoy, le han quitado ya la sedación aunque sigue con asistencia para respirar, esperando aún a que despierte después de 72 horas».

Los siguientes pasos que proceden, según Carolina, es que «consigan, a nivel médico, estabilizar a mi marido para poder contemplar el traslado a Tenerife y que en el ámbito burocrático podamos iniciar todos los trámites para afrontar el retorno lo antes posible».

En paralelo, los cuidados en el Hospital Metropolitano «están siendo mucho mejores que en la sanidad privada. Por la vía de urgencias no nos cobran, pero sí tenemos que sufragar los procesos y la medicación extra, que no es barata precisamente. Además, aún tenemos facturas por pagar del cardiólogo y neumólogo del anterior centro, así como la rehabilitación», recalca esta ciudadana oriunda de Puerto de la Cruz.

Por ese motivo, su hija María Victoria habilitó una web para recaudar fondos. Por el momento ya se han contabilizado en dicha campaña de crowfunding 23.793 dólares a través de 283 donativos procedentes tanto de España como de Estados Unidos y México. En teoría, el objetivo para cubrir todos los gastos se eleva a 60.000 euros -cuantía que se suma a los 92.000 ya sufragados-, si bien Carolina tiene claro que «en cuanto tengamos garantías, saldremos lo antes posible».

Cabe recordar que el seguro de viaje que habían contratado a través de la aerolínea, contemplaba una póliza de 60.000 euros, la cual no ha servido para cubrir ninguno de los tratamientos, argumentando la entidad que la enfermedad de Juan José ya estaba presente antes del viaje.

«Si fuera así, no entiendo por qué nos dejan contratar ese servicio, algo que ya habíamos hecho de la misma forma el año pasado», explica Carolina, quien ya estudia las vías legales para recurrir «esta situación de indefensión».

Mientras tanto, Carolina y María Victoria continúan apurando todas las vías posibles para garantizar la recuperación de Juan José y poder, en el caso tanto de Hansi -como le conocen los amigos- y de su mujer, emprender el viaje a su hogar. «Nos han dado mejores noticias en los últimos días, pero seguimos sin tener fechas ni plazos. Aún nos queda esperar».

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