El humo del fuego desatado en Portugal cubre el cielo de Madrid, en la imagen la salida de la ciudad por la A-2.. / Fernando Morales

Madrid, bajo el humo de los grandes incendios de Portugal

El 112 recibe decenas de llamadas de ciudadanos alarmados por la falta de visibilidad, el olor a quemado, escozor de ojos y picor de garganta

F. M. / J. L. A. Madrid

El humo que cubrió este martes el cielo de Madrid y el que causó la alarma de decenas de ciudadanos procedía de un incendio forestal declarado en Portugal, próximo a la frontera con España. La alarma cundió poco antes del mediodía. El cielo de Madrid comenzó a cubrirse con una densa bruma blanca, que en principio parecía calima, y que estaba acompañada de un fuerte olor a pastos y madera quemada.

De inmediato en la central de 112 de la Comunidad de Madrid comenzaron a recibirse decenas de llamadas de ciudadanos alarmados por la situación, interesándose por dónde estaba el incendio. Desde el servicio de emergencias informaron que no había ningún incendio activo en la Comunidad de Madrid y que el humo procedía del gran fuego desatado hace una semana en el Parque Natural Sierra de la Estrella y otro declarado este fin de semana en las inmediaciones de la sierra de la Malcata, ambos siniestros próximos a la frontera española que linda con las provincias de Cáceres y Salamanca.

Muchos de los ciudadanos que contactaron con el 112 también pedían información ante el escozor de ojos y picor de garganta causado por la humareda, por lo que se recomendó a los afectaron que si salían de casa utilizaran gafas y marcarillas higiénicas.

Los fuertes vientos del suroeste, con rachas de hasta 70 kilometros por hora, que soplaron desde primera hora de la mañana del martes sobre la Península arrastraron el humo de los fuegos portugueses. La nube bordeó toda la sierra de Gredos hasta llegar a Madrid, a más de 350 kilómetro de distancia. La bruma también era apreciable en las provincias de Cáceres, Toledo, Ávila y Salamanca.

Por el momento, el humo no ha dificultado las operaciones en el aeropuerto de Adolfo Suárez Madrid-Barajas, donde el humo era muy visible.