Imagen de archivo de la vivienda donde sucedieron los hechos. / Arcadio Suárez

«Lloró por las niñas de Tenerife y luego quiso tirar a nuestro bebé por el balcón»

La madre del bebé que su pareja sacó al vacío de un piso undécimo para amenazarla afirma que «pudo haber ocurrido una tragedia»

Francisco José Fajardo
FRANCISCO JOSÉ FAJARDO Las Palmas de Gran Canaria

Tiene 33 años y afirmó a este periódico que ha pasado «los peores días» de su vida. Esta joven, residente en Jinámar, es la madre del bebé de solo un mes de vida que utilizó Kilian A.R. para amenazarla sacándolo al vacío desde un piso undécimo. «Fue muy duro e intento olvidarlo lo antes posible, pero aún tengo la imagen de esa persona con mi hijo en brazos amenazándome con tirarlo por el balcón. Encima, él lloró por las niñas desaparecidas en Tenerife y luego quiso tirar a nuestro bebé por el balcón», dijo la víctima de un presunto caso de violencia vicaria. El investigado, se encuentra en prisión y con una orden de alejamiento con respecto a la víctima dictada por el Juzgado de Violencia sobre la Mujer número 2 de Las Palmas de Gran Canaria.

Sonia -nombre ficticio para preservar la identidad de la víctima- sufrió agresiones y la amenaza de acabar con la vida de su bebé a manos de su pareja la madrugada del sábado y aún sigue atemorizada. «Es que el niño solo tiene un mes y es inexplicable lo que hizo. No paro de darle vueltas a la cabeza y voy tirando, pero estoy pendiente de acudir a un psicólogo porque no puedo dormir ni comer. Nunca esperé que se fuera a comportar de esa forma, con su propio hijo y conmigo», relató visiblemente afectada.

Para Sonia, su ya expareja es un «sinvergüenza» y considera «indignante que haya hecho lo que hizo con nuestro bebé» y más después de haber vivido de forma intensa «lo que ocurrió con las niñitas de Tenerife», rememoró. «Veíamos la televisión juntos y cuando salía algo de ellas, llorábamos desconsolados por lo que les había ocurrido y luego mira cómo reaccionó con su propio hijo. Hizo algo parecido mostrando mucha sangre fría. Asomó al bebé por la ventana y se le podría haber escapado y ocurrir una tragedia, no puedo ni pensarlo Él lloraba por esas niñas y, de repente, se coloca y pierde la cabeza».

«La jueza -en referencia a María Auxiliadora Díaz- se portó genial conmigo y fue el único recuerdo positivo que guardo de todo esto», destacó la víctima

El investigado, que se encuentra en prisión puesto que estaba en busca y captura por haber quebrantado una condena impuesta por violencia de género cometida sobre una pareja anterior, no había aún reconocido judicialmente al bebé. «Es que cuando nació, el 15 de mayo, la policía lo estaba buscando y me dijo que no podía salir de la casa. Cuando di a luz, estuve diez días en el Materno porque el niño tenía problemas digestivos y cuando salí, al ir a registrarlo tuve que ir yo sola y por eso le di solo mis apellidos, pero a tiempo pasado gracias a Dios que todo ocurrió así y no se inscribió como su padre. Algo decía que todo ocurriera así».

Esta joven relató que no sabía que tenía problemas con la Justicia y se vino a enterar de que era un prófugo cuando «llegó una carta a nuestra casa reclamándole estando yo embarazada. Llevaba así cerca de un mes y no me había dicho nada porque, de haber conocido esa situación, por supuesto que no habría seguido a su lado», contó.

El duro episodio violento que tuvo que vivir el fin de semana pasado fue «el primero» en el que Kilian A.R. agredió a su pareja a pesar de que «siempre ha sido una persona violenta». Con su anterior pareja «también tuvo situaciones parecidas, tiraba cosas por la ventana y demás, pero a mí fue la primera vez que me agredió». Era de madrugada y, como narró la víctima, su pareja estaba «bebiendo y empastillado desde horas antes. Yo me encontraba en la cama con una infección en la boca terrible y con mi bebé en el carro, pero él venía cada rato a molestarme para que saliera a beber con él y seguirle la fiesta. Como me negaba, su perreta fue a más hasta que terminó haciendo lo que hizo», detalló. Kilian A.R. la «cogió del pelo» y la «arrastró hasta el salón» y luego «cogió al bebé y lo sacó por la ventana diciendo que lo iba a tirar, que no era de él. Vivimos en un piso 11 y, como nos dijo la Policía luego, tuvimos suerte porque podríamos haber estado ahora mismo velando a mi niño en un tanatorio».

Se pudo refugiar en la casa de la madrina del bebé «en el cuarto piso, pero él bajó y me volvió a pegar y también agredió a mi amiga y a su marido. Perdió los papeles hasta que se fue de nuevo a su casa». Cuando llegó la policía «no quería abrir la puerta hasta que yo le pedí por favor que me dejara entrar para coger la comida del niño». Fue ahí cuando abrió y los agentes pudieron reducirlo y se lo llevaron detenido. «Es que estaba tan colocado que dijo a los policías que no sabía que tenía una mujer y un hijo e, incluso, llegó a pedir un 'habeas corpus' porque decía que no sabía por qué se iba detenido», manifestó.

Según esta mujer, el investigado la «anuló como persona, me controlaba el móvil y con quien hablaba o salía. También me alejó de mi familia hasta el punto de que mi padre me dejó de hablar. Pero ahora tengo el apoyo de mi madre y amigos y se los agradezco de corazón».

«Gracias a la gente del juzgado»

Esta víctima quiso dar las «gracias de todo corazón» al personal del Juzgado de Violencia sobre la Mujer número 2 de Las Palmas de Gran Canaria que instruye este procedimiento. «La jueza -en referencia a María Auxiliadora Díaz- se portó genial conmigo y fue el único recuerdo positivo que guardo de todo esto. También los funcionarios del juzgado estuvieron increíbles durante todo el tiempo que estuve allí, cuidando a mi hijo y tranquilizándome, al igual que los agentes de la Policía», expresó agradecida.

Ahora pretende pasar página y no quiere «saber nada» de su agresor «ni de su familia».