Foto de archivo de un trabajador del Teléfono de la Espernaza. / c7

Más suicidios pero más llamadas de ayuda: «Empezamos a romper el tabú»

El Teléfono de la Esperanza recibió en 2021 en las islas 483 llamadas por conducta suicida, un 66% más. Aumenta entre los más jóvenes

CANARIAS7 Las Palmas de Gran Canaria

Aumentan las muertes por suicidio, pero también lo hacen las peticiones de ayuda, «de lo que se desprende que, por fin, empezamos a romper el tabú en torno a esta trágica realidad», según el Teléfono de la Esperanza, que lanza una campaña de sensibilización en torno al 10 de septiembre, Día Mundial de la Prevención del Suicidio, impulsando la creación de la Plataforma Hagamos un Plan.

A nivel estatal, en el Teléfono de la Esperanza se recibieron en 2021 un total de 7.793 peticiones de ayuda relacionadas con temática suicida (6.266 casos con ideación suicida), de las que 483 se atendieron desde los centros en Canarias, lo que supone un incremento del 66% con respecto a 2020, afirma la asociación en un comunicado.

En Canarias, según los datos del INE, se suicidaron 208 personas en 2020, por 3.941 muertes en el conjunto del Estado, un 7,4% más que en 2019, señala el Teléfono de la Esperanza.

Unos datos «alarmantes», como también lo es, señala, la incidencia en la población joven «en la que el suicidio en 2020 pasó a ser la primera causa de muerte por causas externas». Sólo en ese año se contabilizaron oficialmente 300 muertes por esta causa en jóvenes de entre 15 y 29 años.

Los datos de 2022 ya apuntan a que continúa el incremento de peticiones de ayuda; la asociación ha recibido durante el primer semestre 4.553 llamadas por temática suicida a nivel estatal, frente a las 3.412 en el mismo periodo de 2021.

La asociación ve «muy positivo» el aumento de peticiones de ayuda ya que, «todas esas personas en medio de su difícil situación buscaron ayuda, alguien con quien hablar, una mano a la que agarrarse, y este es el primer paso, fundamental, para poder superar una crisis suicida». Porque «el suicidio se puede prevenir».

Para lograrlo, añade, es necesario contar «con un Plan Nacional de Prevención de Suicidio, porque hasta la fecha nuestro país cuenta con planes autonómicos, entre ellas Canarias, pero carece de un plan estatal que genere un marco común, con dotación presupuestaria suficiente para su puesta en ejecución.

Según el Teléfono de la Esperanza, «si algo tenemos que agradecer a la pandemia es que por fin hayamos empezado a darnos cuenta de la importancia que tiene la salud mental y de que es fundamental cuidarla en todas las fases y períodos de nuestra vida».

«Las entidades que llevamos tiempo trabajando en la prevención del suicidio ponemos mucho esfuerzo en sensibilizar a la población acerca de esta realidad presente detrás de un fuerte tabú. Y por fin se empieza a visibilizar, se empieza a hablar de ello en la televisión, en los centros educativos, en la calle, en las casas y en las instituciones públicas», añade la ONG.

El 024

El 10 de mayo de este año el Ministerio de Sanidad puso en marcha el teléfono 024, una línea de atención telefónica para la conducta suicida, en cuyo balance de actividad se informó de que en sus cuatro primeros meses de funcionamiento recibió más de 34.000 llamadas.

Según el Teléfono de la Esperanza, «es muy importante que desde los poderes públicos por fin se hayan decidido a tomar medidas ante este problema de salud pública y confiamos en que sea el primer paso para emprender todas las tareas que tenemos pendientes en esta área».

El actual 024 ofrece una primera atención de detección y derivación a recursos especializados, como pueden ser los servicios de emergencia en situaciones de suicidio en curso, los servicios de atención primaria (para ser nuevamente derivados a atención psicológica) o a organizaciones como el propio Teléfono de la Esperanza, donde han recibido también multitud de derivaciones desde el 024. Sin embargo, «este servicio de detección y derivación es insuficiente si no va acompañado de una ampliación y mejora de los recursos de atención posterior, recursos que hoy por hoy son insuficientes para hacer frente a la demanda y que, al recibir un aumento de solicitudes de ayuda, en muchas comunidades se encuentran actualmente colapsados», sostiene la entidad.

Por ello, concluye, «este año el Teléfono de la Esperanza centra su campaña de sensibilización en torno al 10 de septiembre, Día Mundial de Prevención de Suicidio, en la necesidad de construir juntos y juntas un Plan Nacional de Prevención del Suicidio, uniéndose bajo el lema Hagamos un Plan».