Nicole Delgado. / EFE

Una joven canaria, primera transexual en ganar un reality en España

Nicole Delgado se alzó como vencedora en el concurso Insiders, de Netflix

EFE Madrid

Una joven canaria llamada Nicole Delgado se ha convertido en la primera transexual en ganar un «reality» en España, «Insiders» de Netflix, una victoria con la que pretende dar visibilidad y normalidad al colectivo, según ha contado a Efe en un encuentro con los finalistas y ganadores del programa, que sigue entre lo más visto de la plataforma.

«En España soy la primera transexual que gana un 'reality' y es triste que en todos los 'reality' se vea a la transexualidad como un espectáculo porque una transición tan complicada y la disforia de género no es un espectáculo», apunta la ganadora del misterioso programa de telerrealidad de la plataforma que se estrenó el pasado día 21.

Por ello, agrega, quiere «decir que siendo transexual la gente te puede querer y quieren que tú ganes un premio y empaticen con esa necesidad vital que tú tienes. Eso va a ayudar a muchas niñas y niños». Con los 100.000 euros de premio, explica Nicole, «voy a finalizar lo que quería hacer, que era mi transición».

«Insiders» llegó a Netflix como una de sus grandes apuestas por el entretenimiento, con la proclama de ser un «reality» puro, donde sus concursantes, en los primeros episodios del programa, no sabían que estaban siendo grabados, pues se les hizo creer que estaban dentro de la última fase de casting y que en su convivencia en una zona de la casa tenían privacidad.

Sin embargo, 150 micrófonos y 70 cámaras ocultas estuvieron siendo testigos en todo momento de los tejemanejes de los 13 jóvenes que llegaron a esta presunta última fase de «casting» y comprobaron cómo unos y otros se comportan de manera distinta delante o detrás de una cámara.

«Netflix nos pidió que hiciéramos una cosa distinta de todo lo que se ha hecho hasta ahora (...). Queríamos volver al origen de los 'reality' y hemos hecho esta especie de locura colectiva de la cual estamos muy contentos y orgullosos», cuenta a Efe José Velasco, presidente de iZen, productora creadora del programa que ha estado conducido por la actriz Najwa Nimri («La casa de papel»).

Los concursantes son jóvenes de entre 21 y 35 años con perfiles variados, que van desde un cocinero, un concejal, un jugador de póker profesional o una dependienta de tiendas de lujo, que «han dado un gran espectáculo y han hecho televisión de altísima calidad. Han hecho entretenimiento, han conseguido que nos divirtamos, que compartamos con ellos su vida«, ha agregado el directivo.

Todo ello enfrentándose a pruebas de lo más variopintas como tener que utilizar una pistola o variar sus emociones para mejorar los parámetros de un software que supuestamente mide todas sus emociones.

Esta primera edición no será la única ya que, según ha adelantado Netflix, tras el «casting» masivo se eligieron varios grupos de concursantes, por lo que ya hay varias ediciones grabadas del programa. Sin embargo, puesto que las plataformas no ofrecen datos de audiencias, no se sabe si el concurso está teniendo éxito, aunque sigue entre lo más visto de la plataforma.

Una locura para el cerebro

«Yo doy contenido, no hago ganchillo», palabras pronunciadas por Nicole, se ha convertido en una de las frases del programa y la esencia de lo que le ha llevado a la victoria, en su opinión. «He ganado por ser auténtica, por querer disfrutarlo, por no querer descifrar las tramas de un 'reality'. Cuando tú vas a un 'reality' es telerrealidad y si tú no ofreces realidad en ti misma no va a funcionar. Fue lo que yo hice. Fui yo al cien por cien», cuenta.

A las puertas de la victoria se quedaron otros tres concursantes, Laura, Olaya e Iván. «Yo después de todo pienso que es brutal. Es un terremoto de programa (…) es un bombazo, naturalidad pura», cuenta a Efe Laura, una graduada en Periodismo de 25 años.

«Aun estando dentro, hasta que no lo he visto no he sabido bien de qué iba 'Insiders'», apunta por su parte Iván, jugador de póker profesional. «Entré en el programa porque me prometían todo lo que me gusta. Aventuras, no saber qué va a pasar, mil situaciones diferentes, altibajos de sensaciones, nos machacaron el cerebro constantemente a todos día tras día», agrega.