Arzobispado de Toledo

La Iglesia anima a los religiosos a ser «influencers a lo divino»

En un escrito, el arzobispo de Toledo y Primado de España pide a la comunidad religiosa que no utilice perfiles falsos en las redes sociales

J.M.L. Toledo

La Iglesia católica quiere aprovechar el rápido desarrollo de las tecnologías de la información y la comunicación pero, al mismo tiempo, advierte de sus peligros a sus religiosos. El arzobispo de Toledo y Primado de España, Francisco Cerro, ha publicado un escrito en el que alerta de estos riesgos pero también anima a los sacerdotes a convertirse en «influencers a lo divino».

«Para los sacerdotes, las redes sociales pueden ser un muy útil medio de comunicación con amigos y seguidores de manera que, con las posibilidades ofrecidas por este medio, pueden ampliar su misión de evangelizar y de guiar a los fieles», indica monseñor Cerro, que también pide a los religiosos que no utilicen falsos perfiles en las redes sociales. «Es necesario que el sacerdote, además de su rectitud de intención, sea especialmente prudente y cauto en este tipo de comunicaciones en las que cualquier imprudencia puede conllevar funestas consecuencias en su reputación», añade el arzobispo de Toledo, que recomienda a los curas no publicar artículos o comentarios en las redes sociales «para evitar confundir y escandalizar a los fieles».

Otro punto de su escrito hace referencia al tiempo empleado «en estar pendiente de las pantallas digitales que, con sus mensajes e imágenes, estimulan enormemente la mente humana y generan una irresistible atracción». Aquí el arzobispo Primado de España subraya que «existe el riesgo de que esta dinámica genere dependencias perniciosa y llegue a engancharle debilitando su voluntad y aislándole de las relaciones reales, y no virtuales, con las personas».

En cuanto a las noticias falsas o «fake news», Francisco Cerro señala que «también pueden referirse a la vida de la Iglesia y, en este sentido, es una grave irresponsabilidad difundir por las redes difamaciones o calumnias sobre el Papa, los obispos y otros pastores de la Iglesia».