Reunión de los obispos alemanes. / EFE

La Iglesia alemana se abre a replantear el celibato de los curas

Los obispos germanos consideran necesario incluir a más mujeres en la estructura eclesial y reevaluar las consideraciones sobre la homosexualidad.

EUROPA PRESS Berlín

El Camino Sinodal Aleman, del que forman parte los prelados germanos y organizaciones laicas, ha aprobado el pasado fin de semana en primera lectura varios documentos en los que plantea flexibilizar el celibato para los sacerdotes, ve necesario incluir a más mujeres en la estructura eclesial y reevaluar, por otro lado, las consideraciones que tiene la Iglesia sobre la homosexualidad. Los textos son borradores que deberán ser ratificados en una nueva votación que tendrá lugar en la asamblea de otoño.

Según informa el portal, katholisch.de, el presidente de la Conferencia Episcopal Alemana, Georg Bätzing, afirmó que la moral sexual de la Iglesia «ha humillado, herido y excluido a demasiadas personas». Por el momento, se han aprobado un total de once textos que serán trabajados y pulidos en grupos más reducidos. En uno de ellos, se ha puesto de manifiesto que es necesaria actualizar la moral sexual católica y reevaluar, por otro lado, las consideraciones que tiene la Iglesia sobre la homosexualidad. En otro de los textos publicados se cuenta la historia de Bárbara una mujer transexual que no dejó considerarse católica. «Según las enseñanzas oficiales de la Iglesia, esto viola la voluntad creadora de Dios. Pero ella siguió siendo católica de todos modos», se lee en el documento publicado este lunes.

En otro de los textos -que han sido aprobados por mayoría cualificada de dos tercios de los 215 representantes-, se ha validado una iniciativa para relajar la normativa sobre la obligatoriedad del requisito del celibato para los sacerdotes. En ese texto, se insta la jerarquía episcopal alemana a presentar estas propuestas al Papa. También se ha aprobado otro texto en el que se incide en la apertura de los oficios sacramentales a las mujeres y otro sobre la importancia de tratar de una forma diferente la cuestión del poder en la Iglesia.

El obispo Bätzing aclaró que «nadie puede decir que estos temas están simplemente cerrados» sino que solo se han dado pasos intermedios que necesitan otro nivel de aprobación posterior. Para el vicepresidente de los obispos, Franz-Josef Bode, la Iglesia alemana tiene en sus manos una «oportunidad única» de llevar estas cuestiones al Sínodo Mundial de obispos que tendrá lugar en el Vaticano en 2023. Para ello, se ha creado una comisión conjunta con el Sínodo de los Obispos del Vaticano.