Imagen de las pintadas. / G.c.

Identificados tres menores que vandalizaron unas pinturas rupestres en Ciudad Real

Los menores utilizaron un rotulador indeleble y han pasado a disposición de la Fiscalía de Menores

J.M.L. Ciudad Real

Tres menores de edad fueron los autores del acto vandálico que a mediados de enero sufrieron las pinturas rupestres de «La Rendija», en Herencia (Ciudad Real). Así lo ha determinado la investigación abierta por la Guardia Civil que ha desembocado en una denuncia contra los tres menores por un presunto delito contra el patrimonio y con su puesta a disposición de la Fiscalía de Menores de la Audiencia Provincial de Ciudad Real.

A los tres se les considera responsables de un delito ya que la legislación sobre patrimonio histórico cataloga como Bien de Interés Cultural toda cueva, abrigo o lugar que contenga manifestaciones de arte rupestre. Según las investigaciones de la Guardia Civil, los menores accedieron a la gruta natural de «La Rendija» y realizaron grafitis -algunos de contenido sexual- sobre las pinturas rupestres de arte esquemático de este abrigo. Para ello, utilizaron un rotulador indeleble, por lo que el daño causado a las pinturas esquemáticas ha sido muy grave.

Según la viceconsejera de Cultura de la Junta de Castilla-La Mancha, Ana Muñoz, «este tipo de actos son aislados y resulta imposible proteger físicamente los abrigos que albergan pinturas rupestres o situar a un vigilante de seguridad en cada uno de ellos, por lo que aquí lo importante es la educación». No obstante, Sergio García Navas, alcalde de Herencia, confirmó este martes que el ayuntamiento «ya trabaja en instalar un vallado para proteger este entorno».

Bandera española

Este caso de vandalismo contra el patrimonio histórico y artístico ya se ha resuelto pero sigue pendiente otro que la Guardia Civil sigue investigando: la gran bandera española que alguien pintó a principios de este mes de febrero sobre las pinturas rupestres del «Peñón del Muerto», en Solana del Pino (Ciudad Real), de 6.000 años de antigüedad. Según los técnicos de la Consejería de Cultura, estas pinturas podrán recuperarse ya que los daños han sido menos graves de lo que se pensaba en un principio. «Las pinturas son recuperables aunque será un trabajo lento y cuidadoso que durará varios meses», según la viceconsejera de Cultura. Esta tarea será encomendada a una experta en restauración de arte rupestre que analizará cada pintura para determinar el tratamiento más adecuado.