Foto de archivo de una mujer paseando con un bebé en Arrecife. / C7

En El Hierro hay que esperar una semana para un nacimiento

Las islas no capitalinas de la provincia occidental registran los mayores descensos en las cifras de natalidad

F.S.A. Las Palmas de Gran Canaria

Cada 7,6 días, en El Hierro nace un nuevo vecino de la isla (48 años en todo el año). En 1999, había que esperar cinco días para anotar en el registro la llegada de otro herreño al mundo. En La Gomera, la espera por nacimiento es de 4 días, mientras que en 1999 era cada dos días y medio (97 en total en 2020 frente a 149).

Son algunas de las cifras que reflejan la caída de la natalidad en las islas, un fenómeno que es mucho más acusado en las islas no capitalinas de la provincia occidental. En La Palma en 2020, según el Instituto Canario de Estadístico, hubo 440 nacimientos, mientras que en 1999 fueron 662.

Según datos del Instituto Nacional de Estadística conocidos esta semana, la natalidad ha anotado registros mínimos en España en los seis primeros meses de este 2022, con 159.705 nacimientos, y también lo ha hecho en Canarias, con un descenso del 3,84% respecto al mismo periodo de 2021. La caída es del 14,86% en comparación con el primer semestre de 2019.

El descenso de la natalidad, el aumento de la esperanza de vida y la contención de la mortalidad derivan en un envejecimiento de la población que solo se está frenando con la incorporación de residentes llegados del exterior, en su mayoría de la Unión Europea, Latinoamérica y, en menor medida, de África.

Si se analiza el periodo 1999-2020, la comparación entre el crecimiento poblacional y la natalidad refleja esos desequilibrios por islas. Así, Fuerteventura pasó de 53.903 habitantes en 1999 a 116.662 hace dos años, lo que explica que su cifra de nacimientos haya crecido: 808 en 1999 y 1.008 en 2022. En cuanto a Lanzarote, otra isla con un aumento poblacional relevante (de 90.375 habitantes en 1999 pasó a 156.189 hace dos años), la evolución de la cifra de nacimientos ya se contiene: 1.181 a finales del siglo XX y 1.197 en 2020.

En cuanto a las islas capitalinas, el descenso de la natalidad es más que evidente: Gran Canaria cerró 2020 con 4.854 nacimientos y Tenerife lo hizo con 5.534, cifras muy alejadas de los 8.229 y 7.688, respectivamente de 1999.

En las últimas semanas, desde el Gobierno el vicepresidente y consejero de Hacienda, Román Rodríguez, ha retomado la propuesta de abordar el estudio de la evolución poblacional del archipiélago ante un crecimiento muy por encima de la media, un aumento demográfico que se sustenta en la capacidad de atracción de extranjeros y que tiene consecuencias desde el punto de vista socioeconómico.

Por su parte, el Parlamento de Canarias tiene una comisión de estudio que iniciará sus trabajos en septiembre, tras el paréntesis vacacional.

Este debate ya se planteó siendo presidente de Canarias Paulino Rivero pero desde entonces no se ha arbitrado medida alguna.