El militar pederasta declaró que de niño había sufrido tocamientos

El militar profesional que fue detenido en el marco de la Operación Magnesio por haber –presuntamente– abusado sexualmente de su hija menor de edad, una amiga del colegio de ésta y su exmujer, además de haberse descargado una gran cantidad de pornografía infantil, declaró en la causa que está siendo instruida por un juzgado de Violencia Sobre la Mujer que de pequeño había sufrido tocamientos por parte de «un señor» que también le mostró «sus partes», lo que le produjo un trauma.

Francisco José Fajardo
FRANCISCO JOSÉ FAJARDO

Este procedimiento solo instruye los presuntos delitos que cometió el militar profesional sobre su expareja y por los que la autoridad judicial lo mantiene en prisión provisional comunicada y sin fianza. Está siendo investigado por un delito contra la intimidad, dos de abuso sexual y uno de abuso sexual con acceso carnal. Por su parte, el resto del caso está residenciado en el Juzgado de Instrucción número 2 de Las Palmas de Gran Canaria, que lo investiga por los presuntos delitos de producción, tenencia y distribución de pornografía infantil, abusos sexuales con penetración sobre menor de 16 años, delito contra la intimidad de menores y otro contra la intimidad y la indemnidad sexual.

En el Juzgado de Violencia sobre la Mujer, la denunciante narró como su expareja, después de haber acabado la relación que les unía y durante un corto periodo de tiempo en el que siguieron viviendo bajo el mismo techo, se aprovechó de ella tocándole sus genitales mientras dormía, llegándole incluso a penetrar, amén de grabarla sin su consentimiento totalmente desnuda cuando salía de la ducha con un móvil que tenía oculto en el cuarto de baño.

Admitió que su marido le había narrado que tenía un «trauma por unos abusos que tenía de niño», pero sobre el mismo asunto, el investigado primero quitó hierro declarando que no había ido a «a tratamiento» porque «había tenido una infancia normal», pero luego detalló como sí acudió en su momento a un Centro de Orientación Familiar porque tenía «un recuerdo de un señor mostrándole sus genitales» que no era su padrastro. Unos hechos que, según su versión, se produjeron «en un coche y fue un amigo de mi madre quien me había hecho esos tocamientos solo una vez».

El militar profesional negó haber abusado de su ex como ella relató a la autoridad judicial. «Fuera de las relaciones de pareja nunca la he penetrado», detalló el militar, pero la denunciante sostuvo que en ocasiones mientras dormía, se despertaba y lo veía a él «tocándola» e incluso otras tantas veces «penetrándola» y que le decía que lo hacía «porque creía que ella quería», manifestó.

Lo único que admitió el investigado fue que iba a su habitación de noche para tocarla y, si se despertaba, «disimulaba cogiendo el cargador». «La separación fue traumática», añadió y por eso confesó que intentaba «estimular la situación» tocándole la vagina en dos ocasiones y grabando los hechos con su móvil.

También confesó que la había seguido en una ocasión y fue cuando ella rehizo su vida con otra pareja, aunque «al día siguiente quedé con ella para disculparme», al igual que admitió que la había grabado en secreto desnuda en el baño, pero «solo era para saber lo que ella hacía», declaró en sede judicial.

Están aún en fase de investigación.

En estos procedimientos quedan pruebas por practicar antes de que la autoridad judicial dicte los respectivos autos de procesamientos. Entre ellas estarían las periciales psicológicas de las víctimas de este militar. También las partes están a la espera de obtener los resultados de varias pesquisas orientadas a esclarecer si las víctimas pudieron ser drogadas por el pederasta.

Las claves de la Operación Magnesio.

Descarga y producción de pornografía infantil y abuso sexual por parte del acusado.

Este grancanario fue detenido en el marco de la Operación Magnesio contra la descarga y producción de pornografía infantil. Los investigadores determinaron que había grabado y fotografiado abusos sexuales reiterados que había cometido sobre su hija y también sobre su expareja y una amiga menor de la niña y ahora busca indicios que confirmen o descarten que llegó a drogar a las víctimas con somníferos.

Archivos de «extrema crudeza» que grabó a su propia hija menor de edad.

El sujeto fue detenido al encontrar archivos de alto contenido pedófilos en sus ordenadores y discos duros. Al analizar los dispositivos, hallaron unos archivos pornográficos que calificaron de «extrema crudeza» en los que se veía vídeos y fotos de su propia hija que tenía alrededor de 11 años en el momento de los hechos y una amiga suya también menor de edad. También localizaron vídeos de carácter sexual de su expareja, mientras dormía, y otros grabados con cámara oculta en la ducha.

Tenía vídeos captados con cámaras ocultas situadas en el cuarto de baño.

A raíz de este hallazgo, la menor reconoció que su padre había abusado de ella de forma continuada y el propio investigado también admitió los hechos. Eran fotos y vídeos realizados en agosto de 2018 con un móvil propiedad del militar y otros realizados mediante vídeo vigilancia con cámaras ocultas que había situado en un baño. Las grabaciones de abusos sexuales que cometía el investigado sobre su propia hija menor de edad fueron calificadas de «extrema crudeza» y «extrema dureza» por los investigadores.

Investigan si utilizó somníferos para someter a sus víctimas.

Las pesquisas dieron un giro de 360 grados cuando se abrió una nueva línea de investigación: el pederasta pudo haber drogado a las víctimas con somníferos. La menor ofreció datos acerca del posible uso de medicamentos por padre para cometer los abusos sexuales y dijo que, en una ocasión, le dio «una pastilla de color blanco y redondita» que estaba en una caja que ponía por fuera «tomar esto media hora antes de dormir». También contó cómo en casa de su padre «dormía muchísimo mejor que en la de su madre» y que en el primero de los domicilios, a veces se despertaba y pensaba «oh, hoy no soñé, he dormido toda la noche». Habitualmente, en casa de su madre dormía con altibajos y en la de su padre «de un tirón».