El anónimo ejército de las mascarillas

24/03/2020

Más de 170 personas en la provincia de Las Palmas se han alistado en la iniciativa ‘coronavirusmakers’, una red nacional que imprime de forma doméstica y reglada pantallas de protección y las entrega a los hospitales de las islas.

Son un puñado de voluntarios de la solidaridad. No necesitan de grandes reconocimientos ni de historiadores a pie de batalla para glosar sus hitos. Simplemente necesitan una impresora 3D, bobinas de plástico y un canal de Telegram con el que coordinarse. Son los miembros del proyecto Coronavirusmakers, una comunidad de voluntarios que está imprimiendo mascarillas y llevándolas a los hospitales para surtirles.

Esta es una iniciativa a nivel nacional que, por supuesto, aterrizó en Canarias desde el primer momento. Los grupos se dividen de manera provincial para una mejor coordinación del reparto. Nayra Pumar, ingeniera de Cooperación Internacional de Las Palmas de Gran Canaria, está al frente del proyecto. Y manos a la obra. Porque la llamada para explicar el proyecto le pilló con la impresora en marcha.

«Lo que hacemos es muy sencillo. El que tiene una impresora en 3D se puede apuntar. Lo que estamos haciendo ahora son las viseras para las pantallas de protección. Llevamos a los hospitales varios modelos, unos nos los rechazaron y este que estamos haciendo nos lo aceptaron», manifiesta Pumar.

Trabajan de forma coordinada en Telegram

Los miembros de Coronavirusmakers trabajan de forma coordinada a través de las nuevas tecnologías. Cada uno desde su casa. «Por eso tenemos que coordinarnos bien. Las entregas en los hospitales las hacen las personas que están en el grupo que pueden salir a la calle por sus trabajos. Estos son los que se encargan de ir a por ellas y los que las entregan en el Hospital Insular. Por ejemplo, por las tardes colabora con nosotros un miembro de la Guardia Civil», indica.

Colaboración.

Nayra Pumar insiste en que cualquier persona se puede poner a disposición para ayudar con esta idea. De hecho, no solo personas individuales se han puesto manos a la obra; también empresas de las islas se han puesto a disposición del proyecto. El Kilo ha cedido elásticos para las mascarillas y Spar valora cómo poner sus canales de distribución en el archipiélago en línea con el reparto de las mascarillas.

Por lo pronto siguen imprimiendo en la medida de las posibilidades de cada uno –«por suerte a mí me pilló con cuatro bobinas y puedo hacer unas 200, que cada visera lleva unos 20 gramos de plástico», refiere Pumar– y las llevan al Hospital Insular de Las Palmas de Gran Canaria donde están realizando el montaje.