LEOCADIO MARTIN,PSICOLOGO / GERARDO MONTESDEOCA

Efectos psicológicos de la Guerra en Ucrania en los canarios

El psicólogo Leocadio Martín explica cómo afecta a la psique de los canarios el conflicto bélico entre Rusia y Ucrania

MARTA DEL NERO Las Palmas de Gran Canaria

Leocadio Martín es un conferente, divulgador y formador especializado en psicología, la gestión del cambio y la atención psicológica, además de ser el autor de «La felicidad: qué ayuda y qué no.»

Como profesional de la salud mental, explica cómo nos afecta el conflicto entre Rusia y Ucrania , analizando los efectos de la guerra en la psique del español.

- ¿Cuáles son los posibles efectos psicológicos que puede sufrir una nación ajena a una guerra?

La guerra nos mantiene en permanente estado de alerta e incertidumbre. Es miedo a morir, a perder a nuestros seres queridos, nuestras casas, nuestro país … En nuestro caso -en España-, al miedo provocado por la cercanía física se le añade la potencia del país que está invadiendo Ucrania.

Esto nos provoca ansiedad, depresión, dificultad para dormir … y agravamiento de aquellas patologías mentales que podían existir previamente.

- ¿Es posible que los españoles desarrollemos problemas de salud mental o psicosomáticos relacionados con el estrés que provoca una guerra tan próxima en territorio?

Si. Es posible que así sea y que agrave situaciones de vulnerabilidad psicosocial que venimos arrastrando durante toda la pandemia, y que no han sido debidamente abordadas, valoradas o consideradas. Miedo a volver a perder un trabajo recién recuperado, o una libertad que ya estábamos acariciando … o a no poder afrontar un nuevo período prolongado de incertidumbre.

- ¿Por qué se desencadena el miedo y pánico ante un evento que está ocurriendo a kilómetros de distancia?

Porque vivimos en un mundo interconectado y cada vez más cercano vía medios de comunicación y redes sociales. Lo vivimos como si fuera aquí al lado porque lo sentimos así. Es lo mismo que nos ocurre cuando hablamos por Zoom con alguien querido que vive a miles de kilómetros. Los sentimientos y las emociones no entienden de distancias.

- ¿Cómo nos afecta intelectual y emocionalmente estar expuestos a tal flujo de información relativa a una guerra que no vivimos?

La exposición continua a las noticias, a las opiniones, a bulos o a interpretaciones, de forma continua nos aturde y pone en riesgo nuestra estabilidad mental, ya tocada, tras dos años de pandemia en la que hemos sido expuestos -también continuamente-, a información permanente.

Para contrarrestarlo, debemos minimizar dicha exposición. No caer en un consumo continúo y en cierta forma adictivo de lo que nos ofrecen los programas de entretenimiento, especialmente televisivos, a todas horas.

- ¿Cómo deberíamos tratar el tema de la Guerra con nuestros hijos/los niños?

Minimizando su exposición a los medios de comunicación y no fomentando la especulación. Y por supuesto, respondiendo a sus preguntas sin evitarlas.

- ¿Cómo podemos sobrellevar la sensación de impotencia y de rabia ante la idea de no poder hacer nada al respecto?

Intentando centrarnos en lo que «si podemos» hacer. Cuidándonos a nosotros mismos y nuestras personas queridas. A las más vulnerables y que les pueda costar entender lo que está ocurriendo.

Aislándonos del «show» que nos proponen casi todos los medios de entretenimiento y reducir nuestra información a un momento del día. Vivir lejos de la «retransmisión» de la guerra.

Y, por último, colaborar con quienes están ayudando. Entidades que ya tienen experiencia en el terreno y que necesitan nuestro apoyo.

- ¿Cómo podemos sobrellevar la ansiedad de no saber que va a pasar – y que esto esté completamente fuera de nuestro control? Es decir, cómo sobrellevamos el no saber cuándo van a llegar tiempos mejores (o si van a llegar si quiera).

El afrontamiento en situaciones como las que estamos viviendo va depender muchísimo de cuales son nuestros recursos -y no solo emocionales-. Estamos hablando de como es nuestra situación socioeconómica, como ha afectado la pandemia a nuestros seres queridos y a nosotros, nuestra edad …

Centrarnos en lo que si podemos controlar a diario, no exponernos al continuo bombardeo informativo y ser conscientes de como nos sentimos, son los pasos básicos para poder sobrellevar circunstancias como las que vivimos.

Y, por supuesto, pedir ayuda profesional si así lo necesitamos sin dejarlo todo a nuestra supuesta capacidad de aguante y adaptación: La resiliencia. Esta es algo que se puede agotar sin que nos demos cuenta y sumirnos en trastorno psicológico que podría haber sido abordado previamente.

- Teniendo en cuenta que a lo largo de los últimos años, el pueblo canario ha tenido que enfrentarse a crisis sanitarias, crisis sociales, crisis económicas, oleadas masivas de inmigración irregular y una crisis volcánica, entre otras situaciones, ¿cómo crees que podrá llegar a afectarnos la suma de estas crisis? ¿Es posible que la desilusión sea la marca de esta época?

Indudablemente, estamos viviendo una sucesión de crisis que nos pueden llevar a lo que en psicología se denomina «indefensión aprendida», que no es otra cosa que una resignación a lo que ocurre que nos conduce a una sensación de tristeza, ansiedad e incluso depresión.

Esto, desde un punto de vista colectivo, puede marcar a una generación de personas que están casi comenzando sus vidas y a otras que han visto truncadas las suyas o las de personas cercanas.

- Teniendo en cuenta la cantidad de eventos traumáticos y devastadores que han sucedido a lo largo de las últimas décadas, ¿crees que las generaciones más jóvenes – millenials y generación z – desarrollarán apatía o un espíritu revolucionario?

Es muy importante que aprendamos de estos períodos, especialmente lo importante que es el bienestar mental individual y colectivo y la enorme relevancia de unas condiciones dignas y equitativas de vida.

Creo que el ser humano tiene una enorme capacidad de adaptación y de crecimiento tras períodos como los que estamos viviendo. Es muy probable que esto sea incluso un acicate para una mayor concienciación e implicación en la sociedad en la que vivimos.

O esa es mi esperanza.

- Centrándonos en tendencias juveniles, ¿qué posibles efectos puede tener la 'memificación' (creación de memes o chistes en masa) de la Guerra de Ucrania y la posible III Guerra Mundial en la visión que la sociedad tiene de ésta?

El humor es una forma de relativizar nuestro miedo. Puede resultarnos obsceno e irrespetuoso pero es un mecanismo de defensa ante como nos sentimos.

Indudablemente esto puede ser terriblemente duro para quienes están viviéndolo en primera persona y que, inevitablemente, los verán y les harán sentir mal. Balancear este mecanismo de escape con el respeto a como se sienten los demás, añade todavía más irascibilidad e inestabilidad a una situación ya difícil de gestionar.

- Teniendo en cuenta que Marruecos y Argelia están a las puertas de un conflicto bélico y que Marruecos es el vecino más próximo que tenemos los canarios, ¿por qué parece que empatizamos más con los ucranianos que con los marroquíes? ¿Es posible que los europeos empaticemos mejor con el sufrimiento ucraniano porque nos recuerda a los eventos que acontecieron en Europa el pasado siglo?

Creo que este es un factor más, pero no el más relevante, desde mi punto de vista. Realmente la empatía es producto por la capacidad de comunicación que están mostrando los ucranianos (muchos se expresan muy bien en nuestro idioma) y, por encima de todo, por la sensación -fundada o no-, de que es algo que realmente nos puede ocurrir a nosotros, ya que es Ucrania es un país europeo y nos sentimos muy cercanos emocionalmente a sus habitantes.

- ¿Crees que la guerra entre Rusia y Ucrania puede incrementar el nivel de xenofobia, y posteriormente de racismo, que experimentamos los países europeos, y más concretamente, España?

Si. Inevitablemente esta crisis migratoria conllevará dificultades económicas y serán utilizadas por quienes promueven la xenofobia y el racismo, haciéndonos entender que los culpables son los refugiados. No es algo nuevo. Ya está ocurriendo hace tiempo. Quienes aprovechan estas situaciones de crisis utilizan argumentos sesgados para aumentar la sensación de «nosotros y ellos» que necesitan para justificar sus propuestas.

- En caso de que se asiente población ucraniana afectada en las islas, ¿cómo debemos atender a éstas víctimas de guerra?

Debemos poner a su disposición todo la atención psicosocial que sea necesaria. Van a precisar de apoyo para conseguir manejar un trastorno de estrés postraumático, gestionar el duelo por la pérdida de seres queridos, el abandono de su país y un futuro incierto. Esto es valido para cualquier persona refugiada que llegue a nuestra tierra.