Rafael Robaina (i) y Lluís Serra se disputan hoy el Rectorado de la ULPGC en las quintas eleccioes celebradas en 32 años. / JUAN CARLOS ALONSO.

La ULPGC decide hoy quien lleva el birrete negro

Jornada electoral. La campaña terminó con tensión entre los dos candidatos a rector, Rafael Robaina y Lluís Serra. 20.373 personas están llamadas a votar

Luisa del Rosario
LUISA DEL ROSARIO Las Palmas de Gran Canaria

Hoy las 20.373 personas que conforman el censo oficial de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC) decidirán quien estará al frente del Rectorado en los próximos cuatro años entre dos candidatos, el catedrático de Fisiología Vegetal Rafael Robaina y el catedrático de Salud Pública Lluís Serra. «Gestión», «experiencia», «objetivos de desarrollo», «sostenibilidad» e «investigación y transferencia de conocimiento» son las palabras que han marcado la campaña del primero, resumidas en el lema 'Afianzar el presente, liderar el futuro'. «Ilusión», «cambio», «diálogo», «construir», «menos burocracia» o «papel activo» en la sociedad son las ideas sobre las que ha pivotado la del segundo cuyo lema de campaña es 'Ahora es el momento'.

La pandemia, sin lugar a duda, ha marcado el rumbo de esta larga campaña electoral que, aunque oficialmente se inició el 28 de febrero, arrancó el 2 de diciembre, cuando Serra anunció públicamente su intención de disputar el cargo a Robaina, quien ya había reconocido su intención de renovarlo.

Con la pandemia de por medio, esta campaña ha sido totalmente distinta a otras. Ambos equipos se han volcado en las redes sociales, organizado encuentros virtuales con distintos sectores de la universidad, visitas puntuales a los centros, con menos gente en las salas y, por primera vez, los debates se han trasladado del campus a los medios de comunicación, incluyendo el estreno en la televisión, en concreto en la TV Canaria, este martes. Curiosamente, aunque el miedo al virus parece ser el causante de que las peticiones de voto por correo se multiplicaran un 600%, pasando de las 20 de las elecciones de 2016 a las 120 de las actuales, solo suponen un 0,58% del censo electoral.

Por primera vez el campus no acogió ningún debate entre candidatos, se trasladaron a los medios de comunicación

La disputa por el birrete negro, símbolo del Rectorado, se celebra en varios estratos dado que, en la universidad, un voto no es igual a otro. Se aplica lo que se denomina ponderación, pesando más el sector del profesorado con vinculación permanente (829 personas), el sector A, su voto representa el 52% del resultado final. Le sigue el sector C, estudiantes (17.892), cuyo voto supone el 26%. El siguiente en peso es el sector B, el resto del personal docente e investigador (438) con un 11%, junto al personal asociado de Ciencias de la Salud (140), cuyo voto se corrige por un factor del 0,25. Y, por último, el personal de administración y servicios y técnicos, el sector D, (837 personas), cuyo voto supone el 10%.

Otra novedad es que, para ofrecer los resultados ya ponderados, por primera vez se va a utilizar un aplicativo elaborado por un ingeniero informático, Manuel Martín, formado en la ULPGC, lo que permitirá seguir el recuento en tiempo real una vez cierren las 16 mesas electorales dispuestas en los campus de Tafira, San Cristóbal, el Obelisco, Arucas y Lanzarote y Fuerteventura, que estarán abiertas entre las 10.00 y las 18.00 horas.

La campaña comenzó siendo una contienda de «guante blanco» y, aunque ambos señalaron que les gustaría que continuara así, conforme ha ido avanzando la tensión ha aumentado entre ellos llegando a ser dialécticamente hostil en algún momento.

Sus visiones chocan incluso en el diseño de los equipos. Robaina presenta una plancha cerrada con ocho vicerrectorados, más el puesto de secretaria general y el de gerencia. Serra ha ideado siete vicerrectorados, la secretaría general y a gerencia, pero también una vicegerencia de asuntos económicos y varias direcciones generales, adjuntas al rector que ocuparán personas de la universidad por un tiempo determinado para poner en marcha determinados proyectos u ordenar el área.

La ULPGC decide hoy si da entrada a su quinto rector (Lluís Serra) porque ha sabido aunar el «descontento» en el seno de esta y comparte que hay que recuperar «la proyección social de la universidad y que «constituya un motor para el desarrollo económico y social en Canarias». O prorroga el mandato de su cuarto rector (Rafael Robaina), porque sigue confiando en su gestión como una opción «realista y experimentada» para afrontar la pospandemia. Sea como sea, la participación será la clave de unas elecciones en las que parece que no hay un claro favorito.

ALGUNAS CLAVES

22,27%. Es el porcentaje de participación del alumnado de la ULPGC en las últimas elecciones (noviembre de 2016) al rectoradoSolo se acercaron a las urnas unos 4.000 estudiantes. Los dos candidatos, Lluís Serra y Rafael Robaina, han hecho una llamada al voto.22,27%

LO QUE LES SEPARA

Serra defiende una universidad «más joven, inclusiva, democrática, libre, proyectada al futuro, igualitaria y con sueños» de la que sentir «orgullo» y cree que él puede liderar ese cambio, Robaina considera que su opción es «realista y experimentada» para afrontar el futuro y que con ella la universidad puede liderar un cambio del modelo económico.

LO QUE LES UNE

Ambos defienden la necesidad de un contrato programa para garantizar la financiación de forma plurianual y coinciden en la necesidad de renovar las plantillas docentes y estabilizarlas, aunque con distintas recetas.