El rector electo de la ULPGC, Lluís Serra, posa en Ciencias de la Salud, donde impartía docencia e investigación hasta ahora. / ARCADIO SUÁREZ

«Sabíamos que la batalla crucial estaría en el estudiantado»

El catedrático de Salud Pública, que ganó este jueves las elecciones al Rectorado, destaca entre sus primeras medidas el estudio de la plantilla docente y los campus

Luisa del Rosario
LUISA DEL ROSARIO Las Palmas de Gran Canaria

Lluís Serra se impuso este jueves a Rafael Robaina en las elecciones al Rectorado de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC) por nueve puntos, El estudiantado y el personal de Administración y servicios (PAS) le dio la victoria. Ahora renunciará a sus cargos en fundaciones y centros de investigación, salvo en la ONG Nutrición sin fronteras, para centrarse en la universidad, un cambio que asume «con responsabilidad». En esta entrevista explica las claves de la campaña, el resultado y cómo será su mandato.

-El PAS y el estudiantado decantaron la balanza, pero hay casi empate en el profesorado.

-Hay una parte muy importante del profesorado que quiere el cambio y otra está en una situación confortable. En las elecciones el candidato llama uno a uno a los profesores, pero yo no soy mucho de llamar por teléfono. No me gusta pasar el brazo por la espalda, soy más de hechos. Sí que he llamado de forma aleatoria y la gente me respondía satisfactoriamente y entendía que íbamos bien. Me he reunido con personas claves, con todos los exrectores, con el presidente del Consejo Social, con profesores claves para conocer de cerca los distinto problemas. Han sido reuniones sosegadas no una llamada de dos minutos. Y, además de darme una visión de cómo tenía que actuar me han dado una visión de la historia del rectorado y las implicaciones que ser rector. Sabíamos que la 'batalla' crucial estaría en el estudiantado.

EXPERIENCIA: «Contaré con todos los exrectores en un consejo de sabios» ELECCIONES: «A lo mejor no ha sido votar una alternativa, sino castigar a la otra» PROFESORADO: «Hay una parte que quiere cambio y otra está en una situación confortable»

-¿Están los docentes divididos?

-Sí, pero hasta las elecciones, ahora ya no lo están. El día después no lo está. He tenido decenas de llamadas y WhatsApp y veo que hay un antes y un después. Uno toma la opción que quiera, yo respeto a quien no me ha votado y los aprecio tanto o más que antes. Yo trabajaré con mucha humildad y unidad. Se abre un futuro nuevo y hemos aprendido lecciones.

- ¿Por ejemplo?

-Que nuestros cimientos son los estudiantes. Pero muchas veces se establecen relaciones entre el rectorado y las representaciones de estudiantes que son difíciles de vencer. Velaremos por los consejos de representación, que vamos a reforzar, pero introduciremos algunas cambios como que las representaciones de estudiantes no puedan recomendar el voto por ningún candidato. No se pueden utilizar como instrumentos de gestión en épocas electorales. Porque, al final, son los estudiantes los que deciden. Otra lección que he aprendido es que se trata de una universidad compleja con campus muy distintos y tenemos dos abandonados: Lanzarote y el de Fuerteventura. Uno de los compromisos en las primeras semanas de mandato es visitar estos campus.

-También se ganó al PAS

-Realmente es un colectivo que ha sido tratado injustamente. Hay que establecer las mesas de diálogo y negociación pertinentes y buscar respuestas consensuadas, sin romper nunca la negociación.

-¿Por qué funcionó el discurso de la ilusión? ¿Por la pandemia?

-No creo que sea la pandemia, aunque esta no ha ayudado a levantar el ánimo a nadie. Creo que ha sido por la progresión de este estado de cierto desánimo de inactividad que durante la pandemia se ha puesto muy de manifiesto. Las diferencias en el profesorado se han estrechado y se han agrandado las del PAS y estudiantes, eso significa que la gestión de los últimos años quizás no ha sido el que la comunidad universitaria esperaba. A lo mejor no ha sido votar una alternativa sino castigar a la otra.

-¿Va a contar con Robaina?

-Quiero contar con todos los exrectores de esta universidad. El legado de cada uno de ellos es significativo. Y también voy a contar con un consejo de sabios. Se aprovechará la experiencia de los exrectores y también de grandes profesores que pueden aportar en lo que debe ser esta universidad. Hay que sentar esas bases y tener un poco de paciencia porque los problemas de calado que tenemos ahora no los vamos a solucionar en un mes, ni en dos, ni en tres.

-Dijo que si era rector se notaría en los primeros 100 días. ¿Siente la presión de esa afirmación?

-Yo siento presión por la sociedad desde el primer día. Esta campaña se iba a dilucidar en la sociedad, en los medios de comunicación. La gente que votaba eran los profesores, pero que ahí lo tendríamos muy difícil, y la gran diferencia estaría en el descontento del sector del PAS y sobre todo en la respuesta de la sociedad como tal. Y los estudiantes representan esta respuesta de la sociedad. He intentado trasladar a la sociedad canaria lo que estábamos dispuestos a hacer. Este era el mensaje, de ahí la importancia de hacer todos estos debates y de tocar la fibra de la población en los aspectos más importantes para que hubiera también un diálogo en redes sociales oficiales y no oficiales, ha habido mucho movimiento y creo que por ahí hemos acertado.

-¿Sus primeras medidas serán?

-Identificar los cuellos de botella administrativos crónicos. Atender las necesidades más vitales de los estudiantes campus por campus y hacer el estudio de plantilla docente e investigadora con las cartas boca arriba. Vamos a tener unos meses de dificultad por culpa de la pandemia, pero voy a intentar activar al máximo la vacunación de la comunidad universitaria para normalizar el máximo la presencialidad.

-¿Le preocupa esa desafección con las elecciones del estudiantado? Votaron muy pocos.

-Mi opinión es que si la participación hubiera sido mayor las diferencias hubieran sido todavía mayores porque claro, estamos pidiendo a unos estudiantes que no asisten a clase que vengan a votar. No se lo hemos puesto fácil. Hubiéramos tenido que promocionar mucho mas el voto por correo, que cerró muy pronto.