El rey Felipe VI interviene durante la ceremonia de apertura del curso universitario 2022/2023. / EP

«La universidad debe ser el motor de la sociedad del conocimiento»

El Rey inaugura el curso universitario celebrando el regreso a la presencialidad: «Vuelve la propia vida a los campus»

I. CORTÉS / AGENCIAS

Celebrando el regreso a la presencialidad tras la pandemia. De esta forma inauguró el rey Felipe VI la apertura del curso universitario 2022-2023 en la sede de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED), en Madrid. Allí, junto al ministro de Universidades, Joan Subirats, explicó que la puesta en marcha de este curso «adquiere un significado especial porque vuelve la propia vida a los campus». «Sea muy bienvenido el retorno, la convivencia de la comunidad educativa, manteniendo siempre las debidas precauciones, la normalidad vuelve por fin a los campus», deseó don Felipe durante su intervención.

No obvió, sin embargo, el importante papel que han desempeñado las clases virtuales y la educación a distancia -ahí está el guiño de inaugurar el curso en la sede de la UNED-. En este sentido, el Rey reconoció que «las pantallas ayudaron mucho cuando fue necesario» y apostó por «trabajar para que sean un complemento permanente».

A este respecto Felipe VI quiso dejar claro que las universidades «no son ajenas» al entorno del que forman parte «ni a las circunstancias que vive el mundo», apuntó quien mencionó aspectos tales como «la guerra de Ucrania y sus consecuencias, la crisis económica o los grandes retos como los medioambientales». Así instó que sean «permeables a los cambios», pero asumiendo que en contextos tan cambiantes como el actual «deben ser aún más el verdadero motor de la sociedad del conocimiento». Al mismo tiempo, manifestó que «deben contar con recursos financieros y humanos adecuados y suficientes».

Una internacionalización «imprescindible»

El Rey fue más allá al asegurar que la universidad «ha sido siempre un espacio de conocimiento que trasciende fronteras», pero «hoy, más que nunca, la internacionalización de la universidad española es imprescindible. Por ello debe propiciarse que nuestros centros establezcan vínculos más allá de sus límites tradicionales, favoreciendo intercambios y recibiendo nuevos alumnos y profesores de todo el mundo». Así las cosas, alentó a «incentivar las redes de conocimiento y de formación compartidas con el espacio iberoamericano del conocimiento, en particular y, en general, con otros sistemas universitarios del mundo, a través de la movilidad de estudiantes, profesores y personal de gestión, administración y servicios» y pidió facilitar «la atracción de talento, el reconocimiento de estudios mediante acuerdos entre las agencias de evaluación de calidad correspondientes, y agilizar los procedimientos de homologación de títulos o de admisión en las universidades, entre otros aspectos».

A su juicio, los retos que afronta la universidad «requieren de una transformación progresiva de las estructuras, funciones y capacidades del sistema, lo que implica, a su vez, un trabajo común de las administraciones competentes en educación superior y de la comunidad universitaria».

Más financiación

Durante su intervención, el ministro de Universidades reafirmó su compromiso para que haya un plan de financiación para «conseguir que una Universidad en transformación sea posible». «Ciencia, investigación, docencia, novedades de aprendizaje, todo en el marco general de la LOSU y la mejora estructural de la financiación», dijo Subirats que lamentó los «20 años de infrafinanciación en universidades».

Subirats recordó que el curso empieza con la novedad de la Ley de Ciencia, «elaborada en total colaboración con el Ministerio de Universidades». «Buscamos que el nivel de sincronía (con el Ministerio de Ciencia) fuera muy importante, también con la LOSU. Más del 70% de la producción científica del país se hace en las universidades», precisó. Además de la LOSU, Subirats ha enumerado otros elementos que marcan este principio de curso para el ministerio «como construir un sistema universitario abierto a todas las edades»: «Si miramos las cifras de nuestro estudiantado universitario apenas un 6% tiene más de 30 años. La universidad necesita formación continua, a lo largo de la vida».