Toma de temperatura a alumnos en un colegio de Logroño. / Foto: D. S. | Vídeo: EP

Vuelta a clase sin los profesores prometidos

Cinco comunidades abren sus aulas extremando la seguridad, pero CSIF denuncia la falta de docentes para cumplir los ratios

Álvaro Soto
ÁLVARO SOTO Madrid

La vuelta al colegio ya está aquí. Seis meses después, las aulas volvieron a llenarse de libros y los patios, de bullicio; eso sí, los abrazos se cambiaron por los choques de codos y las risas no se dejaban ver, pero se intuían, debajo de las mascarillas. Tras el estreno de Navarra el viernes pasado, cinco comunidades inauguraron este lunes su curso escolar, un inicio escalonado que se prolongará hasta finales de septiembre y que, por supuesto, está marcado por el coronavirus. A los nervios de siempre en una jornada de reencuentro con los compañeros se unieron ayer las precauciones de la nueva normalidad: mascarilla y geles hidroalcóholicos, distancias de seguridad, toma de temperatura y seguimiento estricto de las directrices de padres y profesores. De hecho, la primera lección que recibieron muchos alumnos una vez sentados en el pupitre fue sobre la covid-19.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, tranquilizó a las familias y afirmó que los colegios son «seguros», aunque admitió que no existe el «riesgo cero». En la misma línea se pronunció la ministra de Educación, Isabel Celaá. «Hoy abren sus puertas muchas aulas en nuestro país. Con prudencia y determinación, gracias al trabajo de estos meses. No podemos perder a una generación que necesita ir a la escuela para tener un desarrollo formativo y emocional normal. Tenemos un compromiso social con ellos», escribió en Twitter Celaá, haciendo hincapié en el retorno presencial a las aulas, uno de los objetivos marcados por el Gobierno.

Pero la presencialidad choca con varios obstáculos. Ratios elevadas, problemas de espacios, dificultades organizativas en recreos, aulas, comedor y extraescolares, planes de contingencia desfasados, instrucciones contradictorias y escasez de materiales de protección son algunos de los que ha denunciado CSIF. Pero el más importante es la falta de profesores. El sindicato explicó que por el momento las autonomías sólo han incorporado 22.999 de los 38.252 profesores anunciados, una cifra esta última que, aun así, sería insuficiente para reducir el número de alumnos por clase a los 15 recomendados. Para ello se necesitarían 39.113. Además, muchos de los nuevos docentes cubren jubilaciones.

Cantabria, La Rioja, Aragón, País Vasco y Comunidad Valenciana abrieron sus colegios, y muchos ojos estaban puestos en Santoña, una población de 11.000 habitantes que fue confinada la semana pasada tras un brote en una empresa conservera. Allí, apenas acudió a clase ayer el 12% de sus alumnos, según los datos de la Consejería de Educación de Cantabria, aunque la asistencia a los dos colegios públicos de la localidad fue mucho menor: 28 de 805 (3,47%). Los padres mostraron así su rechazo a la decisión «unilateral e incoherente» del Gobierno cántabro de abrir los centros.

En La Rioja, la asistencia a clase se ha situado en el 92,5%, según datos de la Consejería de Educación, que describía un retorno a las aulas «sin incidencias reseñables». Sin embargo, en Haro, que fue la primera localidad española en ser confinada, el pasado 7 de marzo, el absentismo se elevó hasta el 25%.

La Comunidad Valenciana ofreció otro dato: el 99,7% de sus colegios abrieron ayer en una jornada marcada por la normalidad. El consejero de Educación, Vicent Marzà, indicó que el curso comienza «con la máxima seguridad posible y con la certeza de que es más necesaria que nunca la aportación educativa a la sociedad».

En el País Vasco retornaron a las aulas 200.000 alumnos entre Infantil, Primaria y Secundaria. En Aragón, sólo empezaron las clases unos 10.000 alumnos, de las aulas de 2 años y de Primero de Educación Infantil y el resto lo hará en los próximos diez días. El presidente aragonés, Javier Lambán, justificó que su Gobierno no haya hecho pruebas PCRa los profesores. «El hecho de realizar PCR el día 1 de septiembre no garantiza que el 7 de septiembre un profesor que ha dado negativo no dé positivo», explicó.

En Madrid, la comunidad más afectada por el coronavirus, el regreso a clase, previsto para este martes, se presenta incierto. Los sindicatos de enseñanza cumplieron ayer su amenaza y convocaron una huelga para los días 22 y 23 ante el incumplimiento del Gobierno regional de las medidas anunciadas y la falta de personal para comenzar con seguridad.