«En rendimiento académico estamos bastante bajos»

26/08/2017

El director general de Universidades habla en esta entrevista sobre qué tienen que mejorar la ULPGC y La Laguna para recibir más financiación del Gobierno canario. Aumentar la tasa de éxito de los estudiantes y eliminar titulaciones sin demanda, dos de los objetivos.

— ¿Cómo va la negociación con las universidades para concretar los compromisos y objetivos dentro del modelo de financiación?

— El modelo de financiación lo estamos trabajando de forma permanente, hay una comisión que trabaja sobre la mejora continua. El Gobierno canario y la consejera tienen dos objetivos básicos. Que a nivel de ayudas y becas ningún estudiante con rendimiento académico deje de estudiar por motivos económicos y una línea de trabajo de mejora continua consensuada con las universidades.

— ¿Qué mejora el modelo de financiación?

— El acuerdo que se firmó en diciembre de 2016 el Gobierno garantiza a las universidades los fondos que venían recibiendo hasta ahora, 114 millones para La Laguna y 100 para la ULPGC, porque cuando entramos, al derogarse los contrato programas en 2012, las universidades no sabían qué dinero iban a tener, no tenían una planificación plurianual. Y le garantizamos un aumento presupuestario si aumenta el presupuesto de la Consejería de Educación. Pero le pedíamos cuatro elementos de mejora. Plan de plantillas, ajustar las titulaciones a los parámetros de número mínimo de alumnos de inicio y a la demanda social, mejora de los resultados académicos y un plan de mayor conexión con la sociedad a nivel de empresas y un plan de formación continua. Luego le dimos cuatro millones de financiación extra para infraestructuras que se mantendrán si se cumplen los compromisos y obligaciones de mejora continua ya detallados con plazos. Si no se cumplen, esta financiación se retira.

— Las universidades canarias se quejan de estar infrafinanciadas.

— Los datos dicen que la financiación pública por estudiante en Canarias se sitúa en la media estatal en el caso de la ULPGC, con 5.635 euros, y por encima de la media La Laguna, con 5.970. Y son datos de 2014, ahora estamos mejor.

— La Laguna siempre recibe más.

— Sí, pero porque tiene profesorado más consolidado. Tiene más catedráticos, titulares... Si se resta lo que se paga al profesorado, y la mayoría del dinero va para sueldos, la financiación de las dos universidades canarias se iguala.

— Las universidades exigen un plan para renovar las plantillas docentes, que están envejecidas y con numerosas jubilaciones en el horizonte. ¿Cómo se hará?

— Está contemplado en el acuerdo del modelo de financiación. Fue el Gobierno canario el que lo puso en el papel, aprobar un plan de racionalización de las plantillas docentes aprovechando las jubilaciones. Tenemos que afrontar esto antes de que llegue el momento de vernos sin profesores y gente formada. Será muy consensuado con las universidades, ellas son las que nos tienen que decir cómo lo harán, con la idea básica de consolidar al profesorado, pero con cabeza. Sabemos que se va a jubilar mucha gente, que hay áreas que tienen más profesorado del que necesitan y otras con carencias. Y es racionalización, no recorte. No se va a ir nadie. La plantilla tiene que reajustarse y adecuarse a la demanda de oferta real.

— En su acuerdo del modelo de financiación, la ULPGC y La Laguna tienen que eliminar en tres años las titulaciones que no tienen demanda. ¿Son muchas?

— Nos encontramos con másteres que tienen tres alumnos de nuevo ingreso, no parece que con fondos públicos tengamos que mantener este tipo de titulaciones. Hay un montón de másteres que no reciben estudiantes y muchos estudiantes de aquí que se van a estudiar fuera un máster porque aquí no hay. No queremos eliminar profesores ni quitar oferta, sólo que esta sea más dinámica y se adecúe a la demanda. Es hora de hacer una revisión completa y que los másteres estén más relacionados con los grados y la demanda. Nuestras universidades públicas tienen la obligación de formar a nuestra gente, porque muchos no pueden ir a estudiar fuera.

— ¿Ya tiene el Gobierno la previsión de las universidades?

— Nos han entregado un documento, pero faltan datos y queríamos que las dos siguieran el mismo modelo para que fueran comparables y están trabajando en ello. El plan para suprimir en tres años las titulaciones sin demanda tienen que aprobarlo antes de diciembre para aprobar en marzo los planes de extinción. Las primeras que se eliminarán, ya en el curso 2018-19, serán las que más se alejen del mínimo de demanda exigible. Habrá alguna titulación que por su interés específico pueda seguir sin tener mucha demanda, pero lo que no puede ser es que todas las que no tienen demanda sean imprescindibles. Fundamentalmente hablamos de másteres, en grados pueden ser dos o tres de cada universidad.

— ¿Es muy bajo el rendimiento académico en la ULPGC y La Laguna?

— Sí, y tienen que poner en marcha un plan para mejorarlo y ofrecer alternativas al abandono temprano de los estudiantes y las primeras medidas tienen que aplicarse este curso. Tenemos un máximo respeto a la autonomía universitaria pero sí le decimos que nos planteen cómo van a resolver este problema, que es muy importante, tanto en tasas de éxito, que habla de créditos aprobados por presentados, como en rendimiento, que son los aprobados en función de los créditos matriculados. En ambos casos estamos bajos, hasta diez puntos peor. Hay que aumentar esos diez puntos y llegar a la media española.

— Usted es experto en evaluación de la calidad educativa. ¿Qué deben hacer las universidades canarias para que el porcentaje de estudiantes que aprueban mejore?

— A lo mejor las universidades tienen que darle más herramientas al profesorado, mejorar la evaluación de la calidad docente, establecer pautas... Lo que pedimos es que hay que hacerlo ya. Fui director de Evaluación y Mejora de la ULPGC y teníamos un sistema de evaluación muy reconocido, luego se cambió. Las tasas de rendimiento y éxito no tienen lógica y por eso pedimos a las universidades que pongan el foco sobre esto. Poniendo atención a la evaluación de la calidad docente, a cómo se trabaja y dando herramientas de mejora al profesorado los resultados irán mejorando. El éxito de un profesor universitario debe ser que sus alumnos aprueben, no que suspendan. En rendimiento académico estamos bastante bajos, y por eso es uno de los objetivos básicos de mejora dentro del modelo de financiación.

— El Gobierno canario presume de su política de becas. ¿Cree que ningún canario deja de estudiar en la universidad por no tener dinero?

— Estoy convencido. Con la política actual una familia de cuatro miembros con 43.000 euros de renta anual estudia gratis en las universidades públicas, siempre con un rendimiento mínimo. Y creo que por encima de eso pueden asumir unas tasas que se pueden pagar en seis plazos. Además, hemos bajado las tasas compensando a las universidades con 3,5 millones de euros para que no pierdan calidad. Ahora hemos flexibilizado los requisitos académicos de las becas para acceder a un máster. La idea es que un alumno que haya estudiado con beca su grado también lo pueda hacer con el máster. El objetivo es que todo el que quiera especializarse y no tenga dinero pueda hacerlo.