Entrevista a...María José Guerra

«En esta situación, que pase de curso todo el alumnado es lo más justo»

27/04/2020

La consejera de Educación, Universidades, Cultura y Deportes del Gobierno canario habla en esta entrevista de las actuaciones y planes de su departamento en la enseñanza no universitaria, centrados en minimizar «las desigualdades educativas» generadas por el cierre de las aulas y el traslado de la enseñanza a los hogares. Este principio rige las instrucciones de fin de curso para que solo haya repeticiones muy excepcionales y se flexibilice la evaluación, promoción y titulación del alumnado, explica.

El plan de desescalada del confinamiento del Gobierno canario no contempla la apertura de los centros educativos ¿Descarta la vuelta a las aulas este curso?

— La obligada distancia física, que no social, es un verdadero escollo, porque hay mucha actividad en aulas, patios, recreos, seminarios. Hasta que no haya una vacuna o tratamiento no recuperaremos la proximidad corporal que teníamos en colegios, institutos y universidades. Estamos a finales de abril, y la decisión en las universidades ya está tomada. No descartaría al cien por cien que volvamos a las aulas este curso, pero va a ser muy complicado y sería muy poco tiempo. Habría que hacer turnos para ir a clase, grupos más pequeños (Francia habla de 15), nuevos hábitos de higiene y protección, que incluyen el uso de mascarillas...

— ¿Está planificando ya esas medidas de cara al próximo curso? Si, por ejemplo, los grupos máximos fueran de 15 por aula, Canarias tiene ratios altas, con muchas clases con más de 30 estudiantes.

— Desde esta semana, que se han empezado a tratar los criterios sanitarios para la desescalada, es obligatorio iniciar el proceso de contemplar diversos escenarios para la vuelta a las aulas, siempre presidido por la seguridad sanitaria y con criterios y protocolos muy claros que se están estudiando y contaremos para planificarlo con diferentes personas expertas de diferentes ámbitos. Está claro que la vuelta a las aulas no será como antes. Tenemos que tener todos una disciplina social de distanciamiento físico y eso en las aulas, patios y recreos es complicado. Estamos viendo lo que están haciendo otros países. En Corea, por ejemplo, van con mascarilla y siempre el mismo grupo, por si hay un contagio saber la trazabilidad y poder aislar. Hay incluso control de temperatura y entradas escalonadas en los centros. Algunos modelos también combinan las clases presenciales con la formación a distancia. Es un reto enorme. Esperemos que la pandemia vaya remitiendo con el verano, pero hasta que no haya vacuna o tratamiento vamos a tener que ser todos y todas muy prudentes. La seguridad sanitaria es el valor máximo ante una vuelta a las aulas y la comunidad educativa tiene que prepararse para esta nueva normalidad.

— ¿Cuándo tienen previsto cerrar cómo será esa nueva vuelta a las aulas?

— Dependemos de los planes de desescalada. En mes de mayo nos centraremos en eso.

— Las instrucciones de final de curso que publicaron el viernes eliminan los límites de suspensos para pasar de curso y titular en la ESO o bachillerato e instan a que todo el alumnado promocione salvo casos muy excepcionales. ¿Confía en que los equipos docentes lo cumplan?

— Nadie puede poner en duda la profesionalidad y dedicación de los equipos docentes que se reúnen a evaluar si el alumnado ha cumplido los objetivos de curso y de etapa. Canarias se comprometió con el Ministerio y otras comunidades autónomas a optar por esta vía de flexibilización de la evaluación, promoción y titulación para asegurar la equidad y la igualdad de oportunidades. La Lomce y su normativa no podían prever de ninguna manera que una pandemia mundial nos hiciera suspender las clases y que la escuela se trasladara a los hogares. Desde el punto de vista de consideración de las desigualdades educativas, desde la brecha digital hasta la pobreza infantil y falta de condiciones de muchas familias para que sus hijos e hijas reciban la formación en una situación óptima, que todo el alumnado pase de curso salvo excepciones muy puntuales es lo más justo. Hay que atender a la equidad, que esta situación no lleve a más desigualdades educativas. Es importante también que el próximo curso tenga carácter de recuperación de este tercer trimestre, que planteamos que sea también de recuperación para el alumnado que no llevaba buen rendimiento en las dos evaluaciones anteriores y para los que sí, que sea de profundización, refuerzo y desarrollo de las competencias. En esta situación lo importante no es avanzar en contenidos, sino reforzar, repasar y recuperar. Somos muy conscientes de que no todo el alumnado tiene a su disposición la conexión que se necesita para un sistema de educación a distancia y hay que reconocer el esfuerzo y labor del profesorado, que está en contacto con su alumnado. Nuestro plan de contingencias y de medidas urgentes es contra las desigualdades educativas, que se basan en desigualdades sociales.

— El sindicato ANPE ha calificado de «impresentable» a su Consejería por prometer que iba a negociar estas instrucciones con el profesorado y haberlas publicado sin hacerlo.

— Efectivamente, en una reunión que tuvimos el martes nos comprometimos a trasladar el borrador a los sindicatos, y muestro mis disculpas porque el proceso de elaboración se demoró toda la semana, había mucha presión del profesorado por conocer las instrucciones y finalmente con la publicación el viernes por la mañana de la orden ministerial que nos daba seguridad jurídica para la flexibilización de la evaluación, promoción y titulación del alumnado, los directores generales se vieron abocados a firmar sus respectivas resoluciones.

— ¿Habilitarán un sistema de inspección para que solo haya repeticiones muy excepcionales y actuarán donde se detecte un alto número?

— La Inspección Educativa garantizará el cumplimiento de las órdenes de la Consejería y el Ministerio de Educación, como lo hace siempre.

— ¿Abrirán los centros educativos canarios en julio para el alumnado que necesita un refuerzo?

— No lo sabemos porque eso depende de la autoridad sanitaria. A lo mejor es posible con grupos pequeños, con controles, pero todavía no lo podemos saber. Sí está claro que el curso próximo estará programado a la recuperación de contenidos que no se han podido impartir este tercer trimestre.

— ¿Realmente la brecha digital sólo afecta al 4,5% del alumnado canario, como dijo en el Parlamento? Las cifras que se barajaban al inicio de esta crisis eran mayores.

— La encuesta que hemos hecho es la mejor sobre este tema en la historia de Canarias, porque cuando se hizo el profesorado de todos los centros ya sabía qué alumno o alumna estaba desconectado y no hacía las actividades. Hay que destacar que no todo el alumnado se desconecta por problemas tecnológicos, también por brecha social, problemas en las familias, porque esta situación ha supuesto un estrés social muy fuerte. Nuestro cálculo es que de 330.847 estudiantes de la población escolar no universitaria, necesitan tabletas con conexión 14.809. Eso no significa que no haya malos equipamientos en las casas, hablo de alumnado desconectado.

— La Consejería ha dicho que tenían previsto repartir unas 4.000 tabletas. El número parece insuficiente.

— A partir de la encuesta hemos repartido tabletas con conexión, yo firmé una orden de 950.000 euros, pero también han repartido 1.300 dispositivos los centros, y también lo han hecho ayuntamientos y cabildos. Ha sido un paso importante para minimizar la brecha digital.

— El cierre de los comedores ha golpeado a las familias sin recursos y agudizado la pobreza infantil. ¿Cuando recibirá el alumnado de cuota cero el dinero para seguir comprando comida?

— Tras la primera campaña de urgencia, ahora daremos a 14.000 familias una tarjeta de La Caixa, con una recarga mensual de 120 euros para que compren en establecimientos de alimentación. La tarjeta se podrá recargar porque no sabemos cuando podemos reiniciar los comedores. Espero que la próxima semana llegue a todas las familias, que serán citadas por los colegios para que las vayan a recoger. Todas las instituciones estamos trabajando y ayudándonos para establecer una red para atender a la población más vulnerable de Canarias.

— ¿Apostará el Gobierno por la inversión educativa o teme que se prioricen otros sectores por la grave crisis económica que ha traído esta pandemia?

— Está claro que la escuela pública es un instrumento de compensación social, de nivelación e igualdad. En el Consejo de Gobierno se aprobó un decreto sobre la necesidad de reforzar ante la emergencia el gasto sanitario, social y educativo. Es política del Gobierno atender estos tres sectores. Además, creemos que ante la crisis económica habrá más demanda de escolarización en formación profesional, educación de adultos, incluso en bachillerato, y puede ser que muchas familias que optaban por la concertada ahora lo hagan por la pública. Trabajamos con la hipótesis de que haya una emergencia de escolarización, y tendremos que tener plazas suficientes y puede haber un desajuste. En eso trabajaremos en mayo para poder hacer la mayor oferta posible.

— ¿Por qué se planteó dimitir tras la destitución de Teresa Cruz como consejera de Sanidad en plena crisis?

— Bueno, yo no planteé dimitir, lo que manifesté es que en los datos y evolución de la emergencia sanitaria en Canarias había muchísimos aspectos positivos de la gestión desde el primer momento, cuando hubo el primer caso de España en La Gomera, la medida de poner en cuarentena el hotel de Adeje o la gran revolución que ha habido en atención primaria, que ha sido el muro de contención de esta pandemia. Yo creo que Canarias fue pionera y fuimos muy valientes con las decisiones tomadas desde el principio de la crisis sanitaria.

— Y ese mérito se lo atribuye a Teresa Cruz.

— Ella era la que estaba capitaneando eso en ese momento.