Libros de texto. / EFE/Vídeo: Atlas

Un curso escolar de estreno marcado por la precipitación

Profesores y centros se organizan como pueden, con manuales y planes de estudio cogidos aún con alfileres, para poder implantar la Lomloe

Alfonso Torices
ALFONSO TORICES Madrid

Libros y planes de estudio elaborados a la carrera y en base a borradores de las consejerías. Profesores sin tiempo para profundizar en las nuevas materias y métodos de enseñanza. Y colegios e institutos rozando el caos organizativo en algunas autonomías, con optativas aún en el aire y con dificultades para poder definir horarios o asignar asignaturas a días u horas de tener que abrir sus puertas. El curso escolar que inaugurarán hoy los alumnos catalanes, y que el 12 de septiembre estará en marcha en toda España, ya era bastante complicado de por sí, porque era de estreno. Es el elegido para implantar los cambios organizativos y de contenidos de la Lomloe en los cursos impares de todas las etapas educativas, de Infantil a Bachillerato. Un trabajo que se completará el año próximo con los pares.

Pero la lentitud de las administraciones en definir y publicar los currículos de cada etapa, los documentos que diseñan las materias que se van a cursar, su contenido y el peso que van a tener en el horario escolar, están obligando a cierta improvisación, «a implantar una Lomloe cogida con alfileres», según los testimonios recogidos entre profesores y responsables de centros.

El Ministerio de Educación, al que le corresponde fijar el 60% de las nuevas enseñanzas mínimas (50% en autonomías con lengua cooficial), no aprobó sus decretos hasta el 5 de abril. Las autonomías, a mediados de agosto, tenían aún sin publicar más de la mitad de currículos. En varias el curso empezará sin que en algunas etapas se disponga más que de un borrador, el mismo con el que se han apañado editores, jefes de estudios y docentes para planificar como han podido el curso.

Las autoridades educativas piden «calma» y aclaran que no aspiran más que una implantación «paulatina», al tiempo que se completa la formación de los docentes y se mejoran los materiales.

El curso viene cargado de cambios en todas las etapas, empezando por la forma de enseñar, alejada de temarios enciclopédicos, que busca dotar a los alumnos de unas competencias y un conocimiento prácticos, con interrelación de materias y trabajo colaborativo y por proyectos.

Todos los centros tendrán coordinador de protección. Un docente que debe garantizar que hay y funcionan protocolos de detección precoz y actuación contra el acoso escolar, el maltrato, las agresiones sexuales o la extorsión digital, se produzcan en las aulas o en el ámbito privado. Es el referente de los alumnos a la hora de contar un ataque y el enlace con autoridades y policía. Los docentes recibirán también formación y herramientas para la detección precoz de síntomas que alerten de trastornos mentales en los alumnos y para saber cómo actuar en estos casos.

Valores Cívicos y Éticos

Los alumnos de Primaria y ESO estrenarán Educación en Valores Cívicos y Éticos y tendrán que decidir libremente, como los de Bachillerato, si quieren dar o no Religión (que ya no tiene alternativa ni contará para la nota). También se despedirán de las notas numéricas en las actas de calificaciones, que solo sobrevivirán en Bachillerato (para poder hacer la media de selectividad). En primavera se celebrará el último examen clásico de la EBAU, que desde 2024 estará sometido a cambios progresivos.

Los alumnos de 3 a 12 años comenzarán a recibir clases de programación (les seguirá la ESO en 2023) y los de los cursos impares de Primaria recuperan la enseñanza por ciclos de dos años, verán cómo se potencia la Enseñanza Artística, cómo vuelve 'Cono' (Conocimiento del Medio Natural, Social y Cultural) y cómo se acuerdan planes de refuerzo para los alumnos con dificultades.

En la ESO, además de los cambios de evaluación y titulación ya implantados el curso pasado para minimizar el fracaso escolar, se termina con los itinerarios que obligaban a los titulados a ir bien a FP o bien a Bachillerato y se implanta en todos los cursos la asignatura de Tecnología y Digitalización (optativa en cuarto).

Los estudiantes de primer año de Bachillerato pasan de tener tres modalidades de estudios a cinco y pueden cursar la etapa en tres años si son discapacitados, deportistas de élite, casos especiales o si estudian la carrera musical. La oferta de asignaturas se amplía con siete nuevas, dos en primero y cinco en segundo. Desde este curso los de la modalidad General pueden estudiar Economía, Emprendimiento y Actividad Empresarial y los de Música y Artes Escénicas pueden elegir Coro y Técnica Vocal.