Una de las cámaras que el sospechoso supuestamente dejó en un callejón del Centro para tomar imágenes de gente en el momento que miccionaba. / PN

El detenido en Málaga por grabar a personas orinando poseía pornografía infantil

El sospechoso supuestamente dejó varios dispositivos ocultos en huecos de callejones y entre vehículos para tomar imágenes de personas en el momento que orinaban

JUAN CANO Málaga IRENE QUIRANTE

El turista asiático de 43 años detenido en la madrugada del pasado lunes 15 de agosto por colocar numerosas cámaras ocultas en la Feria de Málaga con el supuesto fin de obtener imágenes de personas orinando tenía, presuntamente, abundante material de pornografía infantil en su teléfono móvil. En las fotografías aparecían numerosos niños y niñas en el momento que miccionan en distintos lugares y en diferentes posturas. Así lo ha descubierto la Policía, que en este momento está analizando los distintos dispositivos intervenidos tras su arresto.

Fue en torno a las 2.15 horas de la madrugada del pasado 15 de agosto cuando dos policías locales que estaban patrullando en su vehículo por el recinto ferial del Cortijo de Torres, concretamente por la calle de la Bandolá, se percataron de la conducta sospechosa del individuo, ya que no cesaba de agacharse y ponerse de pie, a la vez que miraba continuamente a su alrededor en actitud vigilante. Los efectivos se acercaron sigilosamente a él y, mientras se aproximaban, vieron que el turista se percataba de su presencia y rápidamente intentaba guardar un objeto que resultó ser una cámara.

En una inspección ocular por la zona en la que usaron linternas, los funcionarios localizaron hasta cinco cámaras de detección de movimiento ocultas entre varios vehículos, siendo un lugar en el que es común que acudan jóvenes a orinar por su proximidad a las casetas. Entre otros efectos, se intervinieron dos teléfonos móviles, una cámara fotográfica y otra de vídeo, dos discos duros, una linterna, un mp4, cinco pendrives USB y 49 tarjetas de memoria.

Repartidas por la Feria

Una vez detenido, los agentes adscritos a la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta (UDEV) de la Brigada Provincial de la Policía Judicial llevaron a cabo entradas y registros en dos alojamientos relacionados con el turista. Uno de ellos era un apartamento vacacional ubicado en el Centro, en la calle Pozos Dulces, donde los efectivos localizaron varias mini cámaras, además de un ordenador portátil, una tablet y numerosas tarjetas de memoria, entre otros efectos.

En el balcón, además, los funcionarios encontraron una cámara dispuesta para grabar en un callejón, al que también es común que accedan personas a orinar en estos días de fiesta. En esta misma calle, los agentes hallaron tres mini cámaras más escondidas en huecos de la pared que se encontraban al ras de suelo. Por otro lado, los efectivos practicaron un segundo registro en otro alojamiento turístico que también estaba utilizando el investigado en las proximidades del Real de la Feria.

Investigación abierta

Según las pesquisas, el individuo supuestamente colocó de forma disimulada numerosos dispositivos para, presuntamente, tomar imágenes de personas con intención de captarlas mientras realizaban sus necesidades en la calle. Tras el arresto del turista, quien tenía un vuelo para regresar a su país en estos días, la Policía Nacional ha abierto una investigación en relación a estos hechos y, en esta fase de las indagaciones, los efectivos están analizando de forma minuciosa el material informático intervenido.

Según precisaron las fuentes consultadas, se sospecha que el detenido habría podido captar imágenes de los genitales de personas adultas y de menores en la feria. Sin embargo, de momento, se desconoce si su intención era la de utilizar el material para consumo propio o para su distribución a terceros.

Tras su detención, el turista pasó este martes a disposición del Juzgado de Instrucción número 8, el que estaba en funciones de guardia, para tomarle declaración, aunque él se negó a testificar. El hombre quedó en libertad provisional, según confirmaron a este periódico fuentes judiciales, y la calificación penal de los hechos, de momento, está pendiente de que se analice el contenido del material incautado.