Comprar de segunda mano no da asco

05/06/2020

El Día Mundial del Medio Ambiente se celebra hoy con la defensa de la biodiversidad como eje central y en medio de la pandemia que ha minimizado la importancia de la crisis climática.

Eso no quiere decir que el problema se haya detenido, por mucho que la polución haya descendido gracias a la inactividad humana. Sabiéndolo, es probable que durante el confinamiento haya reflexionado sobre el destino del planeta, planteándose cómo ser más sostenible. El libro ‘Cambia el mundo. 10 pasos hacia una vida sostenible’, de la activista y divulgadora María Negro (ed. Zenith) lanza un aluvión de pistas. Aquí va una muestra. «La sostenibilidad es un camino de transformación individual», sostiene la autora.

Nada de ‘por si acaso’

Olvídese de aceptar todo lo que llega a sus manos por si lo pudiera necesitar;al parecer, solo utilizamos el 20% de las cosas que tenemos en casa. «Cada vez que veas un objeto en casa pregúntate: ‘¿Lo he usado en los últimos 90 días?¿Aporta algo a mi vida?’ Si no es así, déjalo ir», aconseja Negro. También rechazar el envío de propaganda a casa, recibos bancarios... Antes de comprar, mire si puede pedirlo prestado a amigos o adquirirlo de segunda mano. Y controle sus finanzas, comprobará la cantidad de gastos superfluos que suma.

Cucurucho sí, tarrina no

Parece magia, pero lo que se tira no desaparece. Observe su cubo de basura y el del plástico y mire si se repite mucho algo. Cuando vaya a comprar huya de los envases de un solo uso; pida helado en cucurucho y no en tarrina; sus hijos no deben conocer las pajitas; elija productos a granel y apueste por los tarros de vidrio.

Compre fruta ‘fea’ y ‘desnuda’

Una dieta más amigable con el planeta supone «consumir alimento local y de temporada. Compre fruta ‘fea’ (puede que esté mejor que la que parece de plástico) y ‘desnuda’ (sin envoltorio). Apueste por la certificación ecológica y evite alimentos de gran demanda como el aguacate, quinoa...».

Diez prendas por temporada

Algunos datos aportados por Negro: la industria de la moda es responsable del 10% de las emisiones de CO2; la vida útil de nuestras prendas ha disminuido un 36% en los últimos 15 años, tiempo en el que hemos aumentado la compra de ropa en un 60%. Y el gasto medio anual por persona fue en 2018 de 567,70 euros. Abra la puerta de su armario y mire con ojos críticos. Un truco de la autora: elegir solo diez prendas para cada temporada.

Deje de seguir a blogueras

«Tardamos 2,5 segundos en decidir si compramos algo o no, y el 80% de las veces lo hacemos de manera irracional. Cada día recibimos 6.000 impactos publicitarios, uno cada 10 segundos, que nos empujan a querer cosas que no necesitamos», dice la autora, que aconseja «darse de baja de las ‘newsletters’ de tiendas, borrar del móvil las apps de compra de moda o cosméticos y dejar de seguir en redes a blogueras, ya que crean falsas necesidades». Y elija el comercio local.

De segunda mano no da asco

Déjese de reparos con el mercado de segunda mano. Se sorprenderá de las ‘joyas’ que puede encontrar a bajo precio y ayudará al medio ambiente. Si le da ‘asco’ comprar una prenda que ha usado otra persona, piense en la que se prueba en las tiendas, puesta y quitada por decenas de personas sudorosas el mismo día. «La mayoría de tiendas y portales de segunda mano, antes de poner algo a la venta lo lavan y arreglan», tranquiliza Negro.

¿Come 4 kilos de pintalabios?

¿Está segura de que se ve mejor maquillada que al natural? «Una mujer que se pinta los labios habitualmente ingiere 4 kilos de este producto a lo largo de su vida». «Muchas industrias ganan mucho dinero a costa de nuestra baja autoestima y las inseguridades», alerta Negro. Piénselo.

60 euros por el ‘stand by’

Cuidado con los aparatos que deja conectados; use regletas para apagarlos. La calculadora de consumo en stand by de la OCU le dará un susto: dejar enchufados la tele, el DVD, la cadena de música, el ordenador, la impresora, la consola, el router y el microondas... Supone 60 euros al año.

Regalo envuelto en periódico

Sea original y deje de envolver los obsequios en papel de regalo; la autora propone usar el del periódico y colorearlo con motivos personales.

Menos princesas y más Nemo

Los dibujos animados enseñarán a sus hijos. Cambie las princesas por Wall-e (agotamiento de recursos y exceso de residuos, Cars (obsolescencia programada) o Buscando a Nemo, precisamente sobre la biodiversidad a defender este Día.