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Ejemplares de rabo de gato en el cauce de un barranco. Marcos Salas-Pascual
Del tuno indio al tojo: 101 especies vegetales invasoras acorralan la flora canaria

Del tuno indio al tojo: 101 especies vegetales invasoras acorralan la flora canaria

El IPNA acoge un simposio donde se exponen los primeros resultados de la investigación 'Invasión' sobre los mecanismos de expansión de las plantas exóticas en las islas

Carmen Delia Aranda

Carmen Delia Aranda

Las Palmas de Gran Canaria

Jueves, 8 de junio 2023, 01:00

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Conocer por qué algunas plantas introducidas tienen más éxito para asentarse y expandirse por Canarias y localizar los sistemas ecológicos más expuestos a estas especies que amenazan la biodiversidad del archipiélago son dos de los objetivos de la investigación 'El reto de las plantas invasoras en islas: hacia un enfoque integrador para la conservación de las Islas Canarias (Invasión)', en la que científicos de Instituto de Productos Naturales y Agrobiología del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (IPNA-CSIC) y de las dos universidades públicas canarias llevan embarcados tres años.

El estudio ha consistido en el análisis comparativo de las especies exóticas presentes en 120 parcelas repartidas en tres ecosistemas de Gran Canaria y Tenerife; el cardonal, la laurisilva y el pinar, explica el investigador principal Jairo Patiño que este jueves presenta las conclusiones preliminares de la investigación en el IPNA, en Tenerife, en el simposio Presente y futuro de la flora introducida e invasora en Canarias: impactos y desafíos.

«Intentamos entender cómo se produce la invasión de especies introducidas en estos ecosistemas a través de información genética, información sobre los rasgos y la vida de las plantas e información ambiental y eso nos permite observar cómo ocurre el mecanismo de invasión de forma más integradora y más certera», relata Patiño.

En el marco de esta investigación se han inventariado un total de 149 especies vegetales introducidas en Canarias, de las que 101 son invasoras y suponen una amenaza para la biota nativa.

La mayoría de las especies invasoras, el 61,6%, son leñosas, mientras que el 39,4% son herbáceas y solo se han identificado 16 especies de árboles, según un trabajo publicado este año en la revista científica 'The Journal of Biogeography', con el investigador del IPNA Javier Morente-López como autor principal.

La isla donde más especies introducidas se identificaron fue Gran Canaria, con 79 taxones, seguida de Tenerife, con 78, mientras que la cifra más baja se detectó en Lanzarote y El Hierro, con 35 y 31 especies exóticas, respectivamente.

«Hay un alto porcentaje de especies introducidas compartidas por Gran Canaria y Tenerife, pero hay especies que solo están en una isla», apunta el biólogo.

Por otra parte, la flora introducida más frecuente en Canarias procede de la América tropical, aunque también hay un porcentaje importante de especies sudafricanas, explica Patiño.

Las primeras conclusiones del proyecto 'Invasión' se refieren al ámbito de la laurisilva. «El parecido morfológico de las especies invasoras con respecto a las nativas estaría determinando su éxito de establecimiento y su capacidad de invasión», explica el investigador.

«Una de las principales motivaciones para empezar el estudio por la laurisilva es que en Gran Canaria queda en menos del 1% de su distribución potencial», indica Patiño sobre la drástica reducción en Gran Canaria de este tipo de bosques que en Tenerife se conservan en un área mayor, aunque se ha ido fragmentando y reduciendo.

Otra de las conclusiones de la investigación es que los espacios más amenazados de Canarias por las especies invasoras son «los ambientes áridos y las áreas alteradas por la acción del hombre o las perturbaciones naturales», como los largos periodos de sequía o derrumbes, asegura Patiño.

«Las áreas situadas en altitudes más bajas y las laderas orientadas al sur podrían ser las más amenazadas por las especies exóticas invasoras», dice el científico.

Las especies exóticas más problemáticas

Rabo de gato

Ejemplares al borde de una carretera. Marcos Salas-Pascual

La expansión de 'Pennisetum setaceum' se asocia a espacios alterados por el hombre pero tambien se da en zonas de perturbación natural, como cauces de barrancos o acantilados donde hay derrumbes.

'Crassula multicava'

Ejemplares de Crassula multicava. Marcos Salas Pascual

Se halla en la laurisilva de El Hierro, La Gomera, La Palma, Gran Canaria y Tenerife, tiene un comportamiento agresivo y está desplanzando comunidades nativas de herbáceas y arbustivas.

Tojo

Ejemplares de tojo. Marcos Salas Pascual

La especie 'Ulex europaeus' está presente solo en Tenerife y fue localizada en el medio natural isleño a principios del siglo XIX. Crece en zonas potenciales de laurisilva y pinares. Es muy agresiva y puede potenciar los incendios.

Tuno indio

Tunos indios. Marcos Salas Pascual

Presente en los cardonales de toda Canarias, la 'Opuntia dilleni' es una de las especies más agresivas; puede cambiar por completo el paisaje y causar extinciones de comunidades locales.

Xerojardinería y cambio climático, elementos propagadores

Uno de los objetivos del proyecto 'Invasión' es divulgar el conocimiento sobre especies exóticas para concienciar de la importancia de luchar contra las plantas invasoras.

En este sentido, los investigadores hacen un llamamiento a la cooperación del sector de la horticultura ornamental y la industria turística para controlar una de las principales vías para la introducción de nuevas especies en el archipiélago; la xerojardinería, jardines diseñados con especies muy resistentes que requieren poca agua y cuidados.

«Hay que poner más énfasís en la educación ambiental y en la formación para empresas y personas que trabajan en la jardinería para informarles de las especies que tienen un alto poder de naturalización en el medio natural canario», sostiene el investigador principal de 'Invasión', Jairo Patiño.

«Estamos viendo el alto poder invasor de la xerojardinería, que usa cactus y plantas suculentas que, debido a su metabolismo, no requieren cuidados. Son jardines autosuficientes. Solo requieren una inversión inicial pero pueden ser una potencial fuente de especies invasoras», comenta el biólogo.

Además, la proliferación de estas plantas propias de terrenos áridos en los espacios naturales está alentada por el cambio climático. El calentamiento global, explica Patiño, propicia que las especies se extiendan por zonas que años atrás eran más húmedas debido a la menor frecuencia de las precipitaciones.

También el cambio climático está afectando a las comunidades de espacies nativas que se están desplazando en altitud en busca de condiciones más favorables para su supervivencia, comenta el investigador del Instituto de Productos Naturales y Agrobiología (IPNA).

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