Cara y cruz en la dependencia: alivio del limbo y atasco de resoluciones

El teletrabajo por el confinamiento y las suspensiones de las visitas de valoración a domicilio, que no se activaran hasta final de mes, obliga a concentrar la atención en los expedientes que solo esperaban por el plan individualizado de atención y ha sumado 1.030 personas al sistema

Luisa del Rosario
LUISA DEL ROSARIO

La crisis sanitaria por el coronavirus y el estado de alarma que se decretó e mediados de marzo ha pasado factura a los mermados sistemas de dependencia. En Canarias, el director general del área, Miguel Montero, ya reconocía quince días después de que comenzara el confinamiento que sería un «mazazo». Y los datos que ofrece el Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia (SAAD), así lo corroboran. Entre los meses de marzo y abril las resoluciones se han estancado en cifras similares a las del febrero. El lado positivo es que en el mismo período 1.030 personas han salido del llamado limbo de la dependencia, es decir, estaban valoradas y tenían derecho a una ayuda, pero no tenían aprobado su Plan Individuaizado de Actuación (PIA).

Con las visitas de las personas que valorar suspendidas desde que entró en vigor el estado de alarma las resoluciones se han paralizado. Este trámite es un paso necesario para que siga su curso el expediente y se admita el derecho a entrar en el sistema. Según los datos del SAAD, a 30 de abril el número de resoluciones era de 38.375, esto es, 31 menos que a finales de marzo. Dependencia aún no tiene una fecha fija para que se retome el trabajo presencial y se vuelvan a realizar estas visitas, aunque estiman que será después del 25 de mayo. Para retomar esta actividad las personas que se encargan de la valoración serán sometidas a test PCR para detectar posibles casos de Covid-19, una medida, señalan, que servirá para «garantizar la seguridad de quienes valoran y de las personas en sus casas». Cabe recordar que al comienzo de la pandemia muchas familias, según explicó Montero, se negaban a dejar entrar a quienes iban a hacer la valoración por miedo a que contagiaran a sus mayores.

También están paralizadas las valoraciones en los centros sociosanitarios, en muchos casos para tramitar un cambio en el grado de dependencia, pues estos espacios siguen sin autorizar las visitas externas, ni siquiera de familiares.

Lo que sí ha permitido el teletrabajo es encargarse de los expedientes de las personas que estaban en el limbo, 9.364 a finales de febrero. Esta cifra ahora, según os datos del SAAD, se ha rebajado hasta las 8.334, con lo que entre marzo y abril han salido 1.030 personas han logrado contar con su PIA y, consecuentemente, con una prestación económica o de servicios.

Actualmente 24.530 personas en canarias tienen reconocida una ayuda, algo más de mil que a finales de febrero. Y se están concediendo 25.680 prestaciones (una persona puede tener derecho a más de una en función de sus circunstancias), con lo que, durante este período de confinamiento, se han aprobado 1.111 más. Y tampoco se han paralizado la entrega de solicitudes, que en este período de alarma ascendido a 1.353.

Denuncia

Por su parte, la Asociación de Directores y Gerentes en Servicios Sociales lamentó ayer en un comunicado el «retroceso» del sistema de dependencia en el mes de abril, que ha restado en todo el territorio 7.396 beneficiarios y 15.421 personas con derecho que el mes anterior. También mostraron sus preocupación por el incremento de personas en espera de su de valoración de dependencia, que ya ascienden a 153.306, 2.744 más que hace un mes). Y el número de dependientes atendidos en residencias se ha reducido en 5.459 en el mes de abril. Por todo ello, dicen, «se imponen medidas urgentes para no abandonar a a las personas más vulnerables de nuestra sociedad».