La crisis sanitaria da un "mazazo" a la gestión de la dependencia

Se han cancelado las visitas a domicilio para las valoraciones y también las citas para el reconocimiento de la discapacidad.

Luisa del Rosario
LUISA DEL ROSARIO

La crisis sanitaria provocada por el coronavirus da "un mazazo" a la gestión de la dependencia. Con esas palabras definió ayer el director general de Dependencia del Gobierno canario, Miguel Montero, la situación. Hasta el pasado viernes 13 se marzo, un día antes del decreto de estado de alarma, se hacían valoraciones, pero desde el lunes 16 las visitas a las casas de la persona que solicitan el reconocimiento se han cancelado. "Antes, incluso, la gente le decía a las valoradoras que no entraran en la casa, que no llevaban mascarilla, aunque ningún protocolo dice que tenían que ir con ella. Pero entiendo la preocupación. Y con el dolor de mi alma suspendimos desde el lunes las valoraciones", reconoce Montero.

Este parón hará que estos expedientes no avancen y que las previsiones que Dependencia había hecho para este año salten por los aires, reconoció Montero.

También están canceladas todas las citas del reconocimiento de la discapacidad. Visitas en las que son las personas a valorar las que deben trasladarse a los centros como El Pino para completar el expediente. Al principio, explicó el director de Dependencia, se estableció un protocolo por el cual se separaron los asientos, pero finalmente se decidió la paralización total de la citas. Esta cancelación afecta a la lista prevista hasta el 13 de abril y tendrán que reprogramarse. Hay que recordar que, por término medio, estas citas sueles tardar entre un año y 18 meses.

Por otro lado, Montero señaló que sí se está avanzando, al menos en lo que se puede, en los expedientes pendientes del plan individualizado de atención, los llamados PIA. En Canarias, según el último informe del Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia (SAAD), en febrero de este año tenían reconocida su dependencia y derechos a una prestación -económica o de servicios- 32.857 personas pero sólo 23.493 las estaban recibiendo. Es decir, hay 9.364 personas en el llamado "limbo de la dependencia" que esperan por su PIA. "Se está trabajando en estos expedientes. Muchos ayuntamientos ya nos están ayudando", señaló Montero que aún así, dijo habrá un "antes del coronavirus y un después del coronavirus" en lo que se refiere a la gestión de Dependencia.

La falta de un gestor de expedientes, lamentó el director del área, hace que el ritmo de este trabajo "sea menor", por lo que espera que las cifras de la dependencia en Canarias cuando se supere esta crisis sanitaria no sean las que esperaba pese a que el 95% de la plantilla está teletrabajando. "Ya tomé conciencia de que todo lo que teníamos previsto para este año hay que replantearlo", dijo Montero.

De hecho, la "nómina de marzo" con los pagos de la prestación económica, que alcanza a unos 14.000 beneficiarios, "no tuvo ningún alta, sino con cinco bajas, personas que han fallecido o que se han trasladado a otra comunidad", lamentó.

50.000 EUROS.

En el lado positivo el director general de Dependencia reseñó el que se está pudiendo "sacar trabajo que era difícil de hacer en el día a día". Y en concreto citó las "comunidades hereditarias", esto es, cuando se debe calcular el pago a las familias que han perdido a una persona dependiente que tenía derecho a una prestación y no la recibieron. Así, dijo Montero, en este mes de marzo "hemos podido pagar a diez familias", lo que supone algo más de 50.000 euros.

Ante esta situación, añadió Montero, van a solicitar al Gobierno de España que aumente el presupuesto de Dependencia. "La Asociación de Directoras y Gerentes de Servicios Sociales siempre ha dicho que hacían falta 500 millones como mínimo, y 700 como cantidad optima. Con los 300 millones previstos está claro que no da".