Imagen de archivo de este año de camillas en el Servicio de Urgencias del hospital Insular bloqueando los ascensores. / C7

Canarias alcanza la mayor ocupación hospitalaria desde 2020 con 4.500 ingresados

La presión hospitalaria es un 32% mayor que la registrada en el inicio de la pandemia. Las clínicas privadas también acusan el aumento de demanda

Carmen Delia Aranda
CARMEN DELIA ARANDA Las Palmas de Gran Canaria

Los hospitales de Canarias están experimentando la mayor presión asistencial de los últimos dos años. En los centros sanitarios públicos y privados de las islas hay alrededor de 4.500 personas ingresadas, de las que un centenar se corresponden a pacientes con patologías generadas por la covid, según los últimos datos de la página web de capacidad asistencial del Gobierno de Canarias.

Por otra parte, según informó el consejero canario de Sanidad, Blas Trujillo, en una comparecencia parlamentaria, entre 330 y 350 camas hospitalarias están ocupadas por pacientes con alta médica que están a la espera de una plaza sociosanitaria.

DATOS CLAVE

  • Un millar más Al principio de la pandemia, había alrededor de 1.100 hospitalizados menos que actualmente

  • Tasas de ocupación Los principales hospitales públicos tienen entre el 75% y el 90% de sus camas oucpadas

  • Pacientes sociosanitarios Entre 330 y 350 pacientes sociosanitarios con alta médica están en los hospitales canarios

  • Centros privados En las islas capitalinas la menor ocupación en las clínicas privadas es del 66% y la mayor del 92%

La situación se ha agravado en las últimas semanas por la reaparición en el panorama sanitario de la gripe A, el aumento de los casos de covid y el incremento de los casos del virus respiratorio sincitial. Además, se supone que los hospitales acusarán la llegada del invierno meteorológico al archipiélago en las próximas semanas.

Desde abril de 2020, cuando la pandemia impactó en los hospitales canarios, el nivel de ocupación ha experimentado un incremento paulatino, llegando a aumentar un 32%, ya que en aquellos primeros días de epidemia los centros sanitarios públicos y privados de las islas asistían a un total de 3.400 personas, de las que 300 estaban infectadas por el coronavirus.

Este aumento sostenido de la demanda asistencial no se ha visto acompañado de un incremento de la capacidad hospitalaria, lo que está repercutiendo en la actividad de los centros sanitarios, especialmente en los servicios de urgencias, convertidos en cuellos de botellas por la falta de camas de hospitalización.

Curiosamente, el complejo hospitalario Insular Materno Infantil de Gran Canaria, pese a sufrir un problema crónico de saturación de su servicio de urgencias, con los pasillos ocupados por pacientes a la espera de ingreso, es el centro sanitario público con más camas libres, según los consta en el portal de transparencia.

Así, según los datos de la web de capacidad asistencial, hasta la última semana de noviembre el Doctor Negrín de Gran Canaria registraba el mayor porcentaje de ocupación con el 92% de sus unidades ocupadas. De hecho, la semana pasada, el hospital disponía de 62 camas libres de un total de 760.

En cuanto al complejo hospitalario Insular Materno Infantil de Gran Canaria, la ocupación ascendía al 75%, con 222 camas disponibles de un total de 898 de los dos centros sanitarios.

En Tenerife, el Hospital Universitario de Canarias (HUC), en La Laguna, presenta una ocupación del 87%, con 573 unidades ocupadas y 81 libres.

En el caso de La Candelaria, la ocupación es algo inferior, del 80,4%, con 185 unidades libres de un total de 945 camas.

Islas no capitalinas

La situación es algo más holgada en los hospitales públicos de las islas no capitalinas. En el caso del Doctor Molina Orosa de Lanzarote, el nivel de ocupación ronda el 60%. Peor situación se vive en el hospital general de Fuerteventura con el 76% de sus unidades ocupadas. En el hospital de La Palma la ocupación es del 72%, mientras que el de El Hierro tiene un 28% de sus camas ocupadas y el de La Gomera, un 62%.

El alto nivel de demanda asistencial también se aprecia en los centros sanitarios privados, fundamentalmente en los situados en las islas capitalinas. Así, los centros privados de Gran Canaria y Tenerife presentan porcentajes de ocupación que rondan entre un mínimo de un 66% y un máximo del 92%.

La escasez de camas, un fenómeno multifactorial

El aumento de la presión hospitalaria tiene múltiples causas. El agravamiento de las patologías no controladas durante la pandemia, la saturación de la Atención Primaria agravada por la covid, las largas listas de espera quirúrgica o la ocupación de plazas hospitalarias por pacientes sociosanitarios están detrás de este fenómeno, apunta la integrante de la federación de salud de Intersindical Canaria, Cati Darias. «Estamos dando un carácter de normalidad a datos de afluencia de pacientes que hace tres años habrían constituido un pico asistencial que hubieran requerido medidas de contención», afirma Darias sobre un desbordamiento que se inicia en Atención Primaria y desemboca en los hospitales en detrimento de «la calidad y la dignidad asistencial» .

La trabajadora del Hospital Universitario de Canarias reclama nuevas infraestructuras para aumentar las camas de hospitalización. «Son insuficientes para dar salida a lo de hoy y a lo que viene», asegura.

En la misma línea se pronuncia el enfermero de Urgencias del Insular, Luis Vega. «Esto es una tormenta perfecta y tenemos el invierno ahí», dice el sanitario que resalta el bloqueo de 80 camas en el hospital grancanario para pacientes sociosanitarios.

«La saturación de urgencias ya es una constante, una realidad que no hace sino empeorar año tras año», afirma sobre una situación agravada por el envejecimiento de la población.

La falta de unidades es tal que esta semana había 124 camas de las plantas séptima y octava del Materno Infantil destinadas a pacientes adultos; en concreto a afectados por covid, hospitalizados de medicina interna, camas sociosanitarias y a pacientes en vías de intervención quirúrgica, denuncia el hematólogo José Carlos Lodos. Esto obliga a que «tanto madres como niños estén ingresando dos plantas más abajo, hacinados y mezclados en habitaciones de cuatro camas y compartiendo un baño obsoleto», dice.