Imagen de este jueves de la calle Triana, en la capital grancanaria. / Arcadio suárez

La calle se quita la mascarilla con cierta timidez

La ciudadanía canaria afronta de forma dispar el primer día sin tapabocas en exteriores. Muchos han decido mantener el uso de la mascarilla en al aire libre

Patricia Vidanes Sánchez
PATRICIA VIDANES SÁNCHEZ Las Palmas de Gran Canaria

Salir a la calle sin mascarilla ya es posible nuevamente. Sin embargo, la respuesta de la ciudadanía está siendo dispar. Muchas personas no se atreven aún a relacionarse, con la distancia de seguridad debida, sin la que se ha demostrado junto con la vacuna una de las mejores herramientas para combatir la propagación de los contagios del virus de la covid-19.

Desde este jueves 10 de febrero ya no es obligatorio el uso de la mascarilla en exteriores. Pero no hace tanto que se impuso su uso.

En diciembre de 2021, concretamente el día 23, el Gobierno de España anunció que volvía a ser obligatorio el uso de la mascarilla en exteriores, con independencia de la distancia de seguridad. En aquel momento el país, y con ello también Canarias, asistía a un incremento importante de los contagios y de la incidencia acumulada en España.

Con la variante Ómicron imponiéndose y la llamada sexta ola de la pandemia entrando en cifras alarmantes, se realizó una modificación puntual del artículo 6 de la denominada Ley de Nueva Normalidad.

Ahora, de nuevo con cifras que invitan a pensar que lo peor de la pandemia ha quedado atrás, la mascarilla deja nuevamente de ser obligatoria en exteriores siempre que se mantenga la distancia de seguridad.

Una pareja pasea, con mascarilla, por la zona de Triana de la capital grancanaria. / arcadio suárez

Aunque la pandemia ya se alarga y se han ido sucediendo distintos paquetes de medidas para contener el virus, solo hace mes y medio que en España era obligatorio el uso de la mascarilla en exteriores, aunque hubiera distancia de seguridad o incluso se encontrara uno completamente solo.

Aún así, destaparse la cara resulta raro para muchos.

Nueva normalidad

«He decidido quitarme la mascarilla porque conocía la información de que a partir de hoy jueves no es es obligatoria en exteriores», decía este jueves un vecino de la capital grancanaria. A lo que otra ciudadana preguntada sobre porqué se había quitado sin miedo la mascarilla daba en la clave: «no hay gente, desde que haya me la ponga».

Pero hay quien no se atreve a dar el paso de pasear por las calles sin mascarilla. «Soy persona de riesgo, hipertenso y demás, y hay temor a contagiarse uno». Además, como explica su acompañante, «ya nos hemos acostumbrado».