La HPS San Silvestre bate su marca

08/01/2019

La carrera hace balance de una edición en la que ha aumentado su aportación solidaria y se ha situado en solitario en el podio de las mejores del país. En relación con la cifra de habitantes de la ciudad, sería la primera de España.

La última edición de la HPS San Silvestre de Las Palmas de Gran Canaria ha dejado un balance de lo más positivo batiendo varias de sus propias marcas y mostrando el poder de convocatoria de una fiesta deportiva que aún no vislumbra su techo.

En materia deportiva, y aunque la competitividad brilla por su ausencia en una prueba apta para todos los públicos y que algunos completan hasta caminando, lo cierto es que pudo asistirse a una nueva mejor marca femenina realizada por la ya bicampeona Kerstin Engelmann, con un tiempo de 22:25. Mientras, el atleta de HPS Triatlón, Saúl Castro, conseguía también superarse obteniendo el primer puesto tras varios segundos a lo largo de los años.

También se han incrementado tanto las cifras de recaudación para destinar a los proyectos sociales de las organizaciones no gubernamentales beneficiarias en siete mil euros. Y sus objetivos solidarios, con la inclusión por parte de Hospital Perpetuo Socorro, principal patrocinador de la prueba y responsable de su cobertura sanitaria, de una campaña para promover la donación de médula ósea que arrojó un buen número de nuevos donantes y la concienciación de muchas personas sobre la importancia de este gesto que salva vidas.

Este incremento en la cantidad que se donará a las siete organizaciones sin ánimo de lucro a las que respalda la HPS San Silvestre es producto del aumento en mil participantes alcanzado en 2018, en el que se ha situado en 12.001 participantes. Tanto la prueba adulta, con 11.167 inscritos, como la infantil, con 847 corredores, han superado su mejor marca mientras por géneros se mantiene en la cumbre de equidad por sexos, con un 47% de féminas, mientras la media es de un 33%, y un 53% de varones.

Una cantidad total que le permite situarse holgadamente como tercera San Silvestre más importante del país, sólo por detrás de Madrid y Valencia y con unos 1.300 corredores más que Barcelona, pese a la notable diferencia en el número de habitantes de ambas. De hecho, si a la relación de participantes por censados se atendiera, Las Palmas de Gran Canaria ocuparía el primer lugar en esta clasificación de pruebas de fin de año.

Y es que tanto la capital como la isla de Gran Canaria han mostrado un año más su espíritu festivo y solidario, sus ganas de divertirse de forma sana y familiar, y su amor por una prueba que ya no es sólo un icono del fin de año sino patrimonio de todos los canarios.